VENEZUELA Y LA ASAMBLEA EXTRAORDINARIA DE LA OEA

 

Adolfo R. Taylhardat

 

La Carta Democrática Interamericana contempla un sistema doble de protección a la democracia. Por una parte protege a los gobiernos democráticos de una eventual ruptura del orden constitucional que pudiera afectar el ejercicio del poder. Es decir impone un freno a los golpes de estado. Por la otra, protege a los gobernados, a los pueblos,  de una posible alteración del orden constitucional protagonizada por un gobierno. Es decir impone un freno a las pretensiones y la acciones de un gobierno que pretenda desconocer o violar la institucionalidad democrática.

 

A raíz de los acontecimientos del 11 de Abril por primera vez ha sido sometida a prueba la Carta Democrática. Se activó el mecanismo contemplado en ese instrumento disponiendo, primero, la visita a Venezuela del Secretario General de la OEA y segundo, celebrando una Asamblea Extraordinaria para conocer el resultado de la visita.

 

Es  justo reconocer que el informe presentado por el Secretario General es, en general  equilibrado y objetivo como corresponde a un funcionario internacional de su jerarquía. Tengo reservas respecto del pasaje del informe donde propone un acuerdo para la interpretación del Artículo 350 de la Constitución Nacional. Un acuerdo de esa naturaleza solamente será posible cuando en Venezuela tengamos poderes públicos independientes, libres de interferencia o presiones.

 

Es también justo reconocer que la Resolución aprobada por la Asamblea Extraordinaria atiende adecuadamente el doble sistema de protección de la democracia al cual nos referimos mas arriba. 

 

Por una parte expresa satisfacción por el restablecimiento del orden constitucional.

 

Por otra parte alienta al gobierno de Chávez a observar y aplicar plenamente los elementos y los componentes esenciales de la democracia representativa. Esos elementos y componentes son, entre otros, el respeto a los Derechos Humanos, el ejercicio del poder con sujeción al Estado de Derecho, las elecciones periódicas, el régimen plural de partidos, la separación de los poderes públicos, la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de la gestión pública, el respeto de los derechos sociales, la libertad de expresión y de prensa- (artículos 3 y 4 de la Carta Democrática)

 

Los venezolanos hemos venido siendo privados progresivamente de esos elementos y componentes esenciales de la democracia representativa. Son numerosas las actuaciones u omisiones del Gobierno que configuran violaciones de las disposiciones de la carta democrática. La mayoría de ellas denunciadas por el propio Secretario General en su informe en Asamblea Extraordinaria.

 

Ejemplos de ello, son, entre otros, los siguientes: las violaciones de los derechos Humanos cometidas durante la matanza de ciudadanos inocentes el 11 de Abril; los intentos de Utilizar a la  Fuerza Armada para masacrar al pueblo, lo cual ha sido corroborado por las declaraciones de muchos de los altos oficiales de la Fuerza Armada; la falta de independencia de los poderes públicos (Tribunal Supremo de Justicia, Fiscalía General, Defensoría del Pueblo, Contraloría, CNE); ausencia de transparencia y pulcritud en la administración publica; los numerosos casos de corrupción han sido denunciados pero no han sido investigados ni castigados;  la existencia de de grupos armados irregulares, los círculos bolivarianos , que amedrentan a la población, a los medios de comunicación y a las instituciones de la sociedad civil; las amenazas a la libertad de expresión y agresiones a los medios; el desconocimiento de los derechos sociales de los trabajadores; la falta de participación de la sociedad civil en la adopción de medidas fundamentales para el funcionamiento del Estado; las limitaciones y restricciones al funcionamiento libre de los partidos y organizaciones políticas; las restricciones y limitaciones al funcionamiento del proceso de descentralización; la politización de la Fuerza Armada.

 

Es de esperar que la misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que, según lo establece el párrafo 6º. de la Resolución de la Asamblea Extraordinaria visitará a Venezuela en la primera semana del mes de mayo próximo y el Informe General que según el párrafo 8º. de la misma resolución deberá presentar el Consejo Permanente a la Asamblea General en su próximo período ordinario de sesiones, luego de analizar objetivamente la situación venezolana arrojen como conclusión que la el gobierno de Chávez carece de legitimidad a la luz de la Carta Democrática Interamericana.