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Caracas, miércoles de julio,
2008 |
VENEZUELA – AUTOPISTA DE LA DROGA
Adolfo R.
Taylhardat
El diario londinense The Daily Telegraph publicó el viernes pasado un amplio
reportaje en el cual dice que Venezuela es actualmente “la ruta clave para el
tráfico de la cocaína que se vende en las calles de Gran Bretaña”
Si se tienen en cuenta los volúmenes del tráfico que revela ese reportaje el papel de Venezuela
en el negocio de la droga es mucho mayor que el de simple “ruta clave”. En
realidad nuestro país se ha convertido
en una verdadera autopista de la droga.
Según el Telegraph, el 50% de la cocaína que se consume en el Reino Unido
pasa por Venezuela y agrega que esa cifra podría ser de hasta del 75%. Se
calcula que el año pasado transitaron por Venezuela, con desino a Europa, cerca
de 250 toneladas de cocaína, cifra que quintuplica la del año 2004. La mayor
parte se quedó en Inglaterra.
Coincidiendo con esa información, el domingo pasado el Ex – Embajador de
los Estados Unidos en Venezuela y ahora Embajador en Colombia, William Brownfield, señaló que el tránsito de droga a través de Venezuela ha
experimentado un “aumento geométrico” ya que ha pasado de 20 o 30 toneladas
anuales a cerca de 300 toneladas.
El diario londinense destaca que esto ocurre bajo el “régimen
revolucionario” de Hugo Chávez y agrega que altos funcionarios de las fuerzas
de seguridad del país estarían beneficiándose de ese tráfico, ayudando a los
contrabandistas y permitiéndoles el uso de aeropuertos militares.
El reportaje del Telegraph comenta que Colombia sigue siendo el principal
productor de coca bruta, que luego de refinada es convertida en cocaína y
posteriormente introducida en Venezuela. Aquí la droga destinada a Europa es
cargada en aeronaves de largo alcance (Gulfstreams, Boeings 727 o DC-9’s)
y transportada a través del Atlántico hacia
África Occidental e introducida en
países que tienen poca capacidad para vigilar sus costas y sus espacios aéreos como Guinea-Bissau, Senegal y Sierra
Leona. Allí se descarga la droga y luego
es enviada a Europa. El diario londinense revela que las autoridades norteamericanas han
monitoreado numerosos embarques de cocaína hacia las costas de Trinidad y
Tobago y señala que el Informe Estratégico sobre Control de Narcóticos (Narcotics Control
Strategy Report) dice que esos vuelos son frecuentemente facilitados y
protegidos por miembros del ejército venezolano.
Según el Telegraph, bajo el gobierno de Chávez Venezuela se ha convertido
en el eslabón fundamental de esa cadena. Los narcotraficantes se movilizan
libremente en este país sin temor de ser
aprehendidos. En 1998, el año antes de que Chávez asumiera el gobierno –dice el
Telegraph –se produjeron 11.581 arrestos relacionados con la droga. Para el
2005 esa actividad se redujo a apenas 1082, aunque reconoce que este año el desempeño
ha sido mejor porque entre enero y marzo se produjeron 1979 arrestos. Sin
embargo este total sigue estando muy por debajo de lo que se hacía antes de que
Chávez fuera presidente.
Según el Telegraph, la transformación de Venezuela en país de narco-tráfico
tiene varias causas, pero la principal consiste en que Chávez interrumpió toda
cooperación con los Estados Unidos en la campaña anti-droga. Otra causa es que
Chávez puso fin a la cooperación con los servicios de seguridad de Colombia. Su
activa cooperación con la
narco-guerrilla colombiana ha servido para facilitar las actividades de
contrabando de droga hacia Venezuela.
Detrás de todo esto, destaca el Telegraph, se mueve furtivamente la
corrupción que prevalece dentro de las fuerzas de seguridad de Chávez. Existe
documentación, asegura el diario, que indica que miembros del ejército, de la
policía y de la Guardia Nacional
colaboran activamente con los traficantes. El periódico recuerda que el año
pasado fueron arrestados cuatro traficantes en el aeropuerto de Margarita y que
ellos nunca se imaginaron que serían apresados porque cinco funcionarios del
CICPC formaban parte de la banda y los habían escoltado hasta el aeropuerto.
El reportaje del Telegraph contiene mucha más información y datos que no
podemos presentar aquí por limitaciones de espacio.
Hasta ahora no ha habido reacción
de las autoridades venezolanas hacia ese
bien documentado reportaje. Seguramente no tardarán en aparecer
declaraciones de personeros del gobierno y del oficialismo denunciando al
diario Londinense de ser instrumento de una conspiración imperialista contra
Venezuela para desacreditar al régimen y debilitar o derrocar a Hugo Chávez.
Pero el Daily Telegraph, que es uno de los periódicos más serios y de más
tradición en Londres, difícilmente se arriesgaría a publicar un reportaje como el que hemos
comentado si no estuviera basado en informaciones provenientes de fuentes
confiables y seguras. Además, no es la primera vez que aparecen denuncias como
las que formula el Daily Telegraph, no solamente dentro de Venezuela sino en el
exterior.
Es triste constatar que fuera del
país a los venezolanos se nos comienza a mirar como posibles narco-traficantes,
corruptos, contrabandistas de dinero, cómplices de terroristas, metiches en los asuntos domésticos de otros
países. Esa es la fama que nos estamos ganando como resultado del desempeño del
régimen de Chávez.
www.adolfotaylhardat.net