Un aspecto poco conocido de la “megaelección”.

 

Por Adolfo R. Taylhardat (*)

 

Seguramente usted, amigo lector, no sabe que el 28 de mayo, además de Presidente, Diputados a la Asamblea Nacional, Gobernadores, miembros de los Consejos Legislativos, Alcaldes y Concejales, elegirá diputados al Parlamento Latinoamericano y al Parlamento Andino.

 

La elección se hará al nivel nacional, por listas. Las listas estarán representadas por las tarjetas de los respectivos partidos u organizaciones políticas. Las tarjetas figurarán en la Boleta No. 1, la misma que utilizará para elegir Presidente.

 

Seguramente tampoco sabe que ésta es la segunda vez que en Venezuela se eligen diputados al Parlamento Latinoamericano y al Parlamento Andino. Efectivamente, el 8 de noviembre de 1998, por primera vez en la historia política  de Venezuela y de América Latina, los venezolanos escogimos a los parlamentarios que nos representarían en esas dos instituciones parlamentarias internacionales.

 

Aquella elección fue saludada y reconocida internacionalmente como un paso trascendental en el proceso de institucionalización de los dos parlamentos internacionales  como auténticos órganos parlamentarios dedicados a impulsar y consolidar la integración regional y subregional. También vista como una muestra firme del compromiso de Venezuela con los procesos de integración que se adelantan en el continente.

 

Desafortunadamente,  esa importante iniciativa venezolana, que tuvo su origen en compromisos internacionales válidamente contraídos por el país tuvo una existencia  breve. El  29 de diciembre de 1999 la Asamblea Nacional Constituyente promulgó el Decreto del “Régimen de Transición del Poder Público” cuyo artículo 10 dispuso que los parlamentarios venezolanos al Parlamento Latinoamericano y al Parlamento Andino

“cesaban en sus funciones”.

 

Como resultado de esa decisión arbitraria, el 28 de mayo los venezolanos tendremos que elegir nuevamente los representantes ante los Parlamentos Latinoamericano y Andino. Para la “megaelección” trece partidos u organizaciones políticas han presentado listas de candidatos para el Parlamento Latinoamericano y diez para el Parlamento Andino.

 

El lector seguramente se preguntará también: ¿qué es el Parlamento Latinoamericano?, ¿qué es el Parlamento Andino?

 

Brevemente: El Parlamento Latinoamericano es una organización parlamentaria regional, creada en 1964. Sus funciones principales son: promover la integración económica, política, social y cultural de la región; propiciar la constitución de la Comunidad Latinoamericana de Naciones y contribuir a armonizar la legislación de los países de la región en temas de interés común para facilitar el proceso de integración regional. Su Estatuto contempla la elección en forma universal, directa y secreta de los parlamentarios latinoamericanos.

 

El Parlamento Andino es el órgano deliberante de la Comunidad Andina de Naciones. Fue creado en 1997. Sus funciones principales son: participar en la consolidación del proceso de integración andina; promover la armonización de las legislaciones de los países miembros y desarrollar relaciones de cooperación y coordinación con los parlamentos de los países andinos. Su Protocolo Adicional dispuso la elección de sus miembros mediante elecciones directas y universales.

 

El lector preguntará, finalmente: ¿y que significa todo esto para mi?, ¿que beneficios obtengo yo eligiéndoi diputados al Parlamento Latinoamericano o al Parlamento Andino?

 

La respuesta es muy sencilla: la integración de los países, a nivel regional (latinoamericano) o subregional (andino), persigue fortalecer la economía de los países que participan en ese esfuerzo, impulsando su desarrollo económico, abriendo mercados mas amplios para sus industrias, incluida la agro-industria. También persigue elevar el nivel cultural, educativo y social de las poblaciones.

 

Para Venezuela y para el venezolano ello significa, en lenguaje sencillo: un país más moderno, con una industria y un comercio más fuerte, lo que traerá consigo mas puestos de trabajo, mas oportunidades de mejorar los ingresos individuales y familiares, mejores condiciones de vida para todos, mejores condiciones de educación y de salud para todos. En pocas palabras, una mejor calidad de vida para nosotros, para nuestros hijos y para todos los venezolanos.

 

Mientras más pronto alcancemos la plena integración entre nuestros países, más rápido recibiremos sus efectos beneficiosos. La tarea de los Diputados venezolanos en el Parlamento Latinoamericano y el Parlamento Andino consiste precisamente en contribuir a acelerar la integración para que esos beneficios puedan materializarse cuanto antes y podamos tener una Venezuela moderna, desarrollada y próspera.  Los efectos beneficiosos de la integración están a la vista: Europa es un continente integrado que ha alcanzado un alto grado de desarrollo, cuyas poblaciones tienen un elevado nivel de vida. ¿Por qué no podemos también lograrlo los latinoamericanos?