!SE QUITÓ LA MÁSCARA!
(o Mari
Pili en el Consejo de Derechos Humanos)
Adolfo R. Taylhardat
La semana pasada la señora Mari Pili
Hernández pronunció un discurso en el Consejo de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas (CDHNU) en el cual dijo que ese órgano debe asignar prioridad a
los derechos económicos y sociales sobre los derechos civiles y políticos, que “no
debe emitir resoluciones sobre situaciones de países concretos” y que “no debe tener un carácter punitivo”
porque, según ella ese fue uno de los factores que “politizó más” la antigua
Comisión de Derechos Humanos (CDH).
La señora Hernández estuvo mal
informada. Yo representé a Venezuela durante cuatro años en la CDH y puedo
asegurar con plena autoridad que inexorablemente fueron los regímenes
dictatoriales los que tornaron inoperante ese importante órgano de tutela de
los derechos humanos porque se negaban a someterse al escrutinio de la
comunidad internacional. La CDH nunca tuvo carácter punitivo. Sus decisiones más
severas consistían en disponer la realización de visitas a los países acusados
de violar los derechos humanos a fin de constatar “in situ” la situación. Esas
decisiones fueron sistemáticamente desconocidas por los gobiernos tiránicos alegando
que ello constituía una injerencia en sus asuntos internos. ¿Suena familiar?
Lo mas grave es que cuando la señora
Hernández “hace un llamamiento” a los miembros del nuevo Consejo “para que no
incurran en la equivocación”, que según ella “provocó el desmoronamiento de la
Comisión”, de otorgarle más importancia a los derechos económicos y sociales por
encima de los derechos civiles y políticos, evidencia todavía mas su inopia. Ignora
que la
Conferencia de Derechos Humanos de las Naciones Unidas celebrada en Viena en
junio de 1999 estableció que “Todos los
derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes y están
relacionados entre sí”, y que, por
lo tanto, “La comunidad internacional debe tratar los derechos humanos en forma
global y de manera justa y equitativa, en pie de igualdad y dándoles a todos el
mismo peso.” (Declaración y Programa
de Acción de Viena (Doc. A/conf.157/23))
Además, cabe
preguntar, ¿con qué derecho pretende el gobierno impartir orientaciones al
CDHNU cuando, como es sabido, Venezuela se abstuvo (junto con Belarús e Irán)
en la votación que creó ese importante órgano?
Con ese discurso
el régimen chavista terminó de quitarse la máscara de democracia con la cual
había mantenido engañada la comunidad internacional.
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