CUMBRE BORRASCOSA

 

Adolfo R. Taylhardat

El comunicado del Gobierno de Colombia (29-0105) sobre el caso Granda tiene una “coletilla que dice”: “El Gobierno de Colombia entrega este comunicado que ha sido acordado con el Gobierno de la hermana República Bolivariana de Venezuela. Basados en este acuerdo, el incidente ha quedado superado. El Presidente Álvaro Uribe visitará al Presidente Hugo Chávez el día 3 de febrero, en Venezuela, con el fin de escuchar al Presidente Chávez y proponerle unas reflexiones.” El mismo día el Canciller Rodríguez Araque declaró: “Hemos recibido con agrado y como un hecho positivo el comunicado del gobierno de la hermana República de Colombia” pero agregó: “De inmediato el Gobierno venezolano dará una respuesta en la misma tónica porque consideramos que se han abierto ya los espacios para la superación de este lamentable incidente”. (Subrayado nuestro)

En la misma fecha la Cancillería Venezolana emitió un escueto comunicado en el cual dice que el Gobierno de Venezuela considera como un gesto positivo el Comunicado del Gobierno de la República de Colombia”. (Igual)

 

Estos pronunciamientos oficiales fueron recibidos por la opinión pública nacional e internacional como el anuncio de que la crisis había quedado superada. Pero el hecho mismo de que no hubiera un comunicado conjunto, como era de esperarse, indica que el esfuerzo de los Cancilleres Barco y Rodríguez Araque no produjo el resultado deseado.

 

Según la Canciller Barco ya hay una agenda para la cumbre, cuyo tema central será “la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico en la zona fronteriza, para lo cual implementarán una nueva política común”. Pero según Chávez la crisis todavía no ha sido zanjada. Según él, “del tono de esa conversación, de la franqueza con que yo voy hablarle a Uribe, y de la respuesta que él me dé, y seguramente él será franco conmigo, dependerá la solución (de la crisis) o el darle vuelta a la página”. De esto se desprende que Chávez espera que  Colombia le presente disculpas pero la Canciller Barco ha dicho que Colombia no se disculpará.

 

Evidentemente, hay dos valoraciones diametralmente opuestas sobre el propósito y objeto de la reunión. Además, “Franqueza” en lenguaje diplomático generalmente denota discrepancia.  Ojalá me equivoque, pero todo esto presagia una “cumbre borrascosa” en un ambiente donde seguramente prevalecerá la destemplanza  y tosquedad  de ya sabemos quien.

 

Para que resulte exitosa la cumbre deberá producir un resultado satisfactorio, no solamente para Uribe y para Chávez, sino también para todos los venezolanos. Esto significa que debe concluir, por lo menos: 1) con una decisión firme y categórica de Chávez de poner fin, definitivamente, a las violaciones de la soberanía nacional que viene tolerando cuando consiente la presencia de cabecillas de la guerrilla narco-terrorista colombiana en Venezuela y cuando permite que nuestro territorio sea utilizado como santuario o aliviadero por esos irregulares y 2) con el anuncio de que la fuerza armada nacional procederá a exterminar las bases y campamentos guerrilleros existentes en Venezuela y a combatir con todo rigor los secuestros y el pago de vacunas de que son víctimas nuestros compatriotas en la frontera.

 

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