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Opinión - Miércoles 27 de
mayo, 2009
¿Regresará Cuba a la OEA?
Adolfo R. Taylhardat
Esta semana,
probablemente hoy mismo (miércoles 27), el Consejo Permanente de la OEA
retomará la consideración del tema relacionado con la derogación de la
resolución mediante la cual Cuba fue expulsada de esa organización. Honduras,
país que acogerá a comienzos de junio la Asamblea General Ordinaria de la OEA,
tomó la iniciativa de proponer incluir el tema en la Agenda del Consejo del
pasado viernes. La propuesta fue retirada debido a que no hubo consenso pero el
embajador hondureño espera que el Consejo la apruebe esta semana.
En enero de
1962 la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores
convocada para servir de órgano de Consulta en aplicación del Tratado
Interamericano de Asistencia Recíproca adoptó la resolución titulada
"Exclusión del actual gobierno de Cuba de su participación en el Sistema
Interamericano".
Esa
resolución tuvo en cuenta, entre otras consideraciones, que "entre los
propósitos y principios del Sistema Interamericano están los del respeto a la
libertad de la persona humana, la preservación de sus derechos y el pleno
ejercicio de la democracia representativa", que "el actual gobierno
de Cuba se ha identificado con los principios de la ideología
marxista-leninista y ha establecido un régimen político, económico y social
fundado en esta doctrina" y que "el actual gobierno de Cuba, como
consecuencia de sus actos reiterados, se ha colocado voluntariamente fuera del
Sistema Interamericano". En su parte dispositiva la resolución dice
textualmente:
"RESUELVE:
1. Que la adhesión de cualquier miembro de la Organización de Estados
Americanos al marxismo-leninismo es incompatible con el Sistema Interamericano
y el alineamiento de tal gobierno con el bloque comunista quebranta la unidad y
la solidaridad del hemisferio.
2. Que el
actual Gobierno de Cuba que oficialmente se ha identificado como un gobierno
marxista–leninista, es incompatible con los principios y propósitos del Sistema
Interamericano.
3. Que esta
incompatibilidad excluye al actual Gobierno de Cuba de su participación en el
Sistema Interamericano.
4. Que el
Consejo de la Organización de los Estados Americanos y los otros órganos y
organismos del Sistema Interamericano adopten sin demora las providencias
necesarias para cumplir esta resolución".
Cabe preguntar, ¿es que en los 37 años que han
transcurrido desde que fue adoptada aquella resolución las causas que la
motivaron han cambiado? ¿Acaso Cuba ha dejado de ser un país sometido a un
gobierno regido por la ideología marxista-leninista?
La respuesta a esas dos sencillas preguntas es
también, simple y llanamente, NO.
El otro día vi y escuché al embajador de Hondura en CNN tratando de justificar
la iniciativa de su gobierno arguyendo que el reingreso de Cuba a la OEA no
obligaría a ese país a someterse y cumplir con los tratados, convenios y otros
instrumentos vigentes dentro del marco de esa organización y mencionó
expresamente la Convención Interamericana de Derechos Humanos y la Carta
Democrática Interamericana, alegando que todo gobierno es libre de ratificar,
adherir o no a cualquiera de los tratados y convenios.
Esto puede ser cierto, pero el embajador hondureño, su gobierno y los gobiernos
de los demás países que promueven el regreso de Cuba parece que olvidan -o
simplemente se hacen la vista gorda- que el Preámbulo la Carta de la OEA es
tajante cuando dice que la democracia representativa es condición indispensable
para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región; que el artículo 2
establece como uno de los principios esenciales de esa Organización
"Promover y consolidar la democracia representativa" y que según el
artículo 3 para alcanzar los altos fines que persigue la OEA se requiere la
organización política de sus miembros sobre la base del ejercicio efectivo de
la democracia representativa.
Seguramente
me calificarán de "pitiyanqui" pero comparto la posición del Gobierno
de Estados Unidos cuando se niega a aceptar el retorno de Cuba a la
Organización mientras el gobierno de la isla no realice reformas políticas
compatibles con la Carta. "Hemos sido muy claros sobre ello. Emprender el
camino hacia la democracia, liberar a los presos políticos y respetar las
libertades fundamentales, eso es lo que significa ser miembro de la OEA'' dijo
textualmente la Secretaria de Estado Hillary Clinton
durante la audiencia congresional a la cual asistió
el miércoles de la semana pasada. Espero que esa posición se mantenga
inalterada.
El empeño del
gobierno de Honduras en hacer trascender la Asamblea de San Pedro Sula como un
hito histórico con la reincorporación de Cuba en la OEA puede ocasionar el
fracaso de esa importante reunión. Una decisión de esa naturaleza tiene que ser
tomada por consenso. Pretender imponerla por votación, aun cuando cuente con la
mayoría, es absolutamente absurdo, descabellado e irracional. El presidente
Zelaya debe pensar muy bien el riesgo que corre de convertirse en el culpable
de la disolución de la OEA. No debemos olvidar lo que ocurrió con la Sociedad
de Naciones.
Con todos sus defectos la OEA es muy importante. Si se le destruye no podrá ser
reconstruida y mucho menos remplazada con un remedo de organización sin Estados
Unidos y Canadá como pretenden el teniente coronel presidente de este país y su
comparsa de compinches.
www.adolfotaylhardat.net