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Caracas, miércoles 14 de
noviembre, 2007 |
¡¿Por qué no te callas?!
Adolfo R. Taylhardat
¡Sí! ¿Por qué no te callas de una
vez por todas y dejas de avergonzarnos a los venezolanos con tus desplantes de
arrogancia y tus jactanciosas descomposturas? ¿Qué necesidad tenías de
provocar el disgusto que evidentemente, y con toda razón, experimentaron tanto
el rey Juan Carlos como el presidente Rodríguez Zapatero? Una vez más has hecho
gala de tu grosera ordinariez, propia de un
sargento jefe de un pelotón de soldados pero indebida e indigna en un
gobernante. Se ve claramente que nunca pudiste internalizar
tu condición de jefe de Estado y sigues comportándote como un auténtico malandro, buscador de pleito y provocador de reyertas.
Sir Ernest
Satow definió la diplomacia como "la aplicación
de la inteligencia y el tacto a la dirección de las relaciones oficiales entre
los gobiernos de Estados independientes". De esta definición se
desprende que cuando un gobernante aplica la inteligencia y el tacto a su trato
con otro gobernante en ningún momento y bajo ningún respecto está menoscabando
la independencia ni la soberanía de su país. Eso precisamente es lo que te
reclamaba Zapatero cuando tú le interrumpías y no lo dejabas hablar. Lo
contrario es igualmente válido. Pero sabemos que
a ti la diplomacia te huele a… mejor no lo digo. Cuando aplicas toda tu
incultura y tu inurbanidad al trato con tus pares, estás pateando los valores
sobre los cuales se fundamenta la venezolanidad,
entre otros esa independencia y esa soberanía nacionales que tú con tanta
desfachatez constantemente proclamas reivindicar.
El presidente Bush, el ex primer ministro Blair, el presidente Alan García, el ex presidente
Fox, el secretario general Insulza, los Parlamentos de Chile y de Brasil son
algunas de las personalidades e instituciones que han sido víctimas de tus
agresiones verbales. Ahora lo tomas contra el ex presidente del gobierno
español, José María Aznar. Con tu consabida táctica
de atribuir a los demás lo que eres e imputarle a terceros lo que haces, has
calificado a Aznar de fascista avivando una
justificada reacción de parte de las máximas
autoridades españolas presentes.
¿Pero quién es el verdadero
fascista? ¿Acaso no lo es quien aplica constantemente el "principio" gobbeliano de que "Una mentira repetida mil veces se
convierte en verdad"? ¿No es fascista quien pretende subordinar el
individuo al Estado ofreciendo el "bien común" como lo haces en tu
propuesta de modificación de la Constitución? ¿No es fascista quien ofrece
darle más poder al pueblo cuando en realidad lo que persigue es empoderarse a sí mismo privando a la ciudadanía de su
derecho a elegir sus propias autoridades? ¿No es fascista quien pretende
dominar los medios de comunicación y dotarse de toda una red de emisoras de
radio y televisión para tratar de lavarles el
cerebro a las personas con peroratas diarias y semanales interminables? ¿No es
fascista quien utiliza el odio como política de Estado, emplea el miedo como
instrumento de esa política y recurre a la persecución judicial como
instrumento de tortura psicológica y física? ¿No es fascista quien con el sólo
propósito de afianzar su "liderato" inventa un enemigo externo que
supuestamente amenaza constantemente con agredir, invadir o intervenir
militarmente el país? ¿No es fascista quien de manera cruel ha dividido a
la población entre quienes están contigo -que supuestamente son los buenos y
patriotas- y quienes no estamos contigo, que somos los malos, escuálidos,
traidores a la patria, agentes del imperialismo, títeres de Bush y todo lo
demás que a ti se te ocurre? ¿No es fascista quien ha creado grupos de
choque paramilitares armados y uniformados con camisas y boinas rojas para
agredir a la disidencia y hasta a la juventud universitaria en el mejor estilo
de lo que fueron los camisas negras de Hitler, los
camisas pardas de Mussolini y los camisas azules de
Franco? ¿No es fascista quien pretende crear un "hombre nuevo"
totalmente indoctrinado que responda como un autómata al "proceso" y
rinda culto incondicional a la revolución que pretendes imponernos? Finalmente,
¿no es fascista quien valiéndose de los instrumentos que le proporciona la
democracia y manipulando la Constitución que se hizo fabricar a su medida
pretende cometer el fraude más grande de la historia del país llevando,
mediante el engaño, al sector humilde e inocente de la población a aprobar una
nueva Constitución que transformará radicalmente al país convirtiéndolo en un
Estado socialista?
Por último, ¿hasta cuándo vas a
seguir explotando el 11 de abril como excusa para tus agresiones, no solamente
contra personalidades e instituciones extranjeras, sino contra nosotros mismos?
¡Sigues calificando de golpe los acontecimientos de aquel día
cuando los únicos verdaderos golpes son el que tú trataste de dar el
4F92, el que trataron de dar tus secuaces el 27N92 y el que ahora tú pretendes
darnos el próximo 2 de diciembre con tu fulana propuesta de modificación de la
Constitución! Cuando acusas a gobiernos extranjeros
y a la Unión Europea de cómplices de lo que tu denominas golpe de Estado del
11A ¿te olvidas que ese día, al igual que el 4F quedó evidenciada esa cobardía
que ahora tratas de encubrir con tu retórica descalificadora
e infamadora?
Además, resulta realmente deprimente
presenciar el espectáculo de tu tropilla de sumisos celebrar tus irreverencias
y ver cómo se desviven y compiten para repetirlas con el sólo propósito de
seguir beneficiándose del fruto de sus marrullerías.
Pero el espectáculo que ofreciste en
Santiago ha traído beneficios. La escena del momento en que recibiste la
reprimenda real le ha dado la vuelta al mundo y ha generado una merecida
repulsa. El rey Juan Carlos, Rodríguez Zapatero y José María Aznar son figuras mundiales respetables y respetadas.
Después de lo ocurrido en Chile la poca respetabilidad que te quedaba y que ya
se encontraba deteriorada, ha quedado -utilizando una de tus expresiones
favoritas- hecha polvo cósmico.