La
elección de los parlamentarios internacionales.
Por Adolfo
R. Taylhardat (*)
En las próximas elecciones los venezolanos elegiremos
diputados al Parlamento Latinoamericano y al Parlamento Andino.
La
elección se hará al nivel nacional, por listas. Las listas estarán
representadas por las tarjetas de los respectivos partidos u organizaciones
políticas. Las tarjetas figurarán en la Boleta No. 1, la misma que utilizará
para elegir Presidente.
Esa
elección tiene como fundamento el Artículo 273 de la Ley Orgánica del Sufragio
y Participación Política (LOSPP), el cual establece lo siguiente:
“Cuando por acuerdos o tratados internacionales
legalmente suscritos por Venezuela, sea necesario un proceso electoral para
elegir representantes a organismos deliberantes de competencia internacional,
los mismos serán organizados, supervisados y dirigidos por el Consejo Nacional
Electoral.
El mismo
artículo establece, entre otras cosas:
a) que
ese proceso electoral debe efectuarse en forma simultánea con la elección de
los Diputados al Congreso de la República,
b) que
las condiciones para postularse como candidato son las mismas que se exigen a
los candidatos a Diputados al Congreso de la República,
c) que
los partidos políticos y grupos de
electores deben postular sus candidatos
en listas nacionales,
d) que
la elección se haría con base en el total de votos lista obtenidos por cada
partido y de acuerdo a la representación proporcional que establece la LOSPP.
La norma
de la LOSPP lo que hace es establecer el procedimiento necesario para que
nuestro país pueda dar cumplimiento a obligaciones internacionales válidamente
contraídas y por lo tanto de aplicación obligatoria para Venezuela.
Los
instrumentos legales y normativos que rigen al Parlamento Latinoamericano son:
el Tratado de Institucionalización (suscrito por Venezuela en Lima el 16 de
noviembre de 1987, ratificado mediante Ley Aprobatoria promulgada y publicada
en la Gaceta Oficial No. 34.035 de 23 de agosto de 1988) y el Estatuto del PARLATINO (adoptado
durante la XIII Asamblea Ordinaria del Parlamento Latinoamericano, 02-08-91,
enmendado en la XV Asamblea Ordinaria, 08, 09-12-95). La elección democrática
de los representantes nacionales al Parlamento Latinoamericano mediante
sufragio periódico, universal, directo y secreto tiene su fundamento jurídico
en los artículos 4 y 5 del Tratado de Institucionalización y está
explícitamente consagrada los artículos 4º,
literal “ñ”; 5º y 14 del Estatuto.
En caso del Parlamento Latinoamericano el documento legal que obliga a
Venezuela es el Protocolo Adicional al
Tratado Constitutivo del Parlamento Andino, suscrito por Venezuela el 23 de
abril de 1997. En todos esos casos se trata de instrumentos internacionales
válidamente suscritos por Venezuela y de aplicación obligatoria.
Esta no es
la primera vez que se eligen diputados a esos parlamentos internacionales. El 8
de noviembre de 1998 los electores venezolanos, por primera vez en la historia
política de Venezuela, y en la historia parlamentaria de América Latina,
elegimos mediante sufragio universal y directo, a los siguientes parlamentarios
internacionales.
Para el
Parlamento Latinoamericano:
Humberto
Celli (Acción Democrática)
Rafael
Simón Jiménez (Movimiento V República)
Isabel
Carmona de Serra (Acción Democrática)
Luis
Enrique Oberto (COPEI)
Adolfo R.
Taylhardat (Proyecto Venezuela)
Gisela
Jiménez de Jiménez (Movimiento V República)
Pedro
Mosqueda (MAS)
Luis Ochoa
Terán (Acción Democrática)
Enrique
Vivas (Movimiento V República)
José
Gerardo Lozada (Acción Democrática)
Henry
Bencid (COPEI)
Alejandro
Feo La Cruz (Proyecto Venezuela)
Para el
Parlamento Andino:
Reinaldo
Leandro Rodríguez (Acción Democrática)
Jhannett
M. Madriz (Movimiento Quinta República)
Hugo
Márquez Moreno (Acción Democrática)
Felipe Montilla (COPEI)
Miguel
Rodríguez Viso (Proyecto Venezuela)
Aquella
elección fue saludada y reconocida internacionalmente como un paso
trascendental en el proceso de institucionalización de los dos parlamentos
internacionales como auténticos órganos
parlamentarios dedicados a impulsar y consolidar la integración regional y
subregional. También vista como una muestra firme del compromiso de Venezuela
con los procesos de integración que se adelantan en el continente.
Desdichadamente, el mandato de los parlamentarios internacionales
elegidos mediante la voluntad soberana de la ciudadanía venezolana tuvo una
duración efímera. El 29 de diciembre de
1999 la Asamblea Nacional Constituyente promulgó el Decreto del “Régimen de
Transición del Poder Público” cuyo artículo 10 reza textualmente:
“Los parlamentarios venezolanos
que actualmente forman parte del Parlamento Latinoamericano y del Parlamento
Andino, respectivamente, cesan en sus funciones. La Comisión Legislativa
Nacional designará provisionalmente a los representantes venezolanos al
Parlamento Latinoamericano y del Parlamento Andino hasta que se realicen nuevas
elecciones”.
Esa
decisión de la ANC dio lugar a que los dos diputados por Proyecto Venezuela al
Parlamento Latinoamericano (quien escribe este artículo y el Doctor Alejandro
Feo La Cruz, abogados ambos) interpusiéramos ante el Tribunal Supremo de
Justicia un recurso demandando la nulidad del Artículo 10 del Decreto del
“Régimen de Transición del Poder Público”
El recurso invoca, entre otros, los siguientes argumentos
como fundamento de la solicitud de nulidad del Artículo 10 del Decreto de
Transición:
1) Violación
del artículo 153 de la Constitución Nacional de 1999 porque contraviene
obligaciones contraídas por Venezuela mediante el Tratado e
Institucionalización del Parlamento Latinoamericano y en su Estatuto;
2) Violación
del Artículo 23 de la Constitución y
trasgresión de los límites que impuso a la Asamblea Nacional Constituyente la
base comicial octava por cuanto se han infringido obligaciones internacionales válidamente contraídas por Venezuela
mediante tratados, pactos y Convenciones relativos a los derechos humanos;
3) Violación
de la Base Comicial Octava por cuanto se irrespetan principios republicanos y
garantías democráticas, así como el carácter progresivo de los derechos a la
participación, al sufragio y a la igualdad política, elementos integrantes de
la “tradición cultural venezolana” prevista en dicha base comicial;
4) Violación de derechos expresamente
consagrados y tutelados por la Constitución de 1999 al interrumpir el mandato
otorgado a los parlamentarios internacionales electos mediante elecciones
universales y libres el 8 de noviembre de 1998;
El referido recurso ha sido ya admitido por el
Tribunal de Sustanciación del Tribunal Supremo de Justicia y se libró el
correspondiente cartel solicitando la comparecencia de los interesados en el
juicio. Próximamente tendrá lugar el correspondiente acto de informes.
Como
resultado de aquella decisión arbitraria de la ANC los venezolanos tendremos
que proceder nuevamente a elegir los representantes ante los Parlamentos
Latinoamericano y Andino. Para esta “megaelección” trece partidos políticos han
presentado listas de candidatos para el Parlamento Latinoamericano y diez para
el Parlamento Andino.
Durante la
campaña que precedió a la abortada “megaelección” del 28 de mayo quedó
evidenciado el interés del público en recibir información acerca del Parlamento
Latinoamericano. También se constató la necesidad de que los votantes conozcan
las razones por las cuales deben sufragar por los parlamentarios
internacionales. El propósito de este artículo es precisamente atender esos
requerimientos del electorado.
El
Parlamento Latinoamericano.
El
Parlamento Latinoamericano, comúnmente conocido como PARLATINO, fue creado en
Lima, Perú, el 10 de diciembre de 1994 durante la Asamblea Constitutiva
convocada al efecto por iniciativa del parlamento peruano. Asistieron 160
legisladores en representación de 14 Parlamentos y Asambleas Legislativas,
incluido el de Venezuela.
Posteriormente,
el 16 de noviembre de 1987, también en Lima, los plenipotenciarios de dieciocho
países de la región subscribieron el Tratado de Institucionalización del
Parlamento Latinoamericano, mediante el cual, como lo dice el nombre de ese
instrumento, quedó institucionalizado el Parlamento Latinoamericano como
organismo parlamentario regional, permanente y unicameral. Ese tratado fue ratificado por Venezuela
mediante Ley Aprobatoria promulgada el 23 de agosto de 1988, publicada en la
Gaceta Oficial No. 34.035 de la misma fecha.
Actualmente
forman parte del PARLATINO veintidós Congresos y Asambleas Legislativas del
continente.
Los
principios fundamentales del PARLATINO
son los siguientes:
a) la
defensa de la democracia;
b) la
integración latinoamericana;
c) la
no-intervención;
d) la
autodeterminación de los pueblos para darse, en su régimen interior, el sistema
político, económico y social que libremente decidan;
e) la
pluralidad política e ideológica como base de una comunidad latinoamericana
democráticamente organizada;
f)
la igualdad jurídica de los Estados;
g) la
condena a la amenaza y al uso de la fuerza contra la independencia política y
la integridad territorial de los Estados;
h) la
solución pacífica, justa y negociada de las controversias internacionales;
i)
la prevalencia de los principios de derecho
internacional referentes a las relaciones de amistad y a la cooperación entre
los Estados.
El
PARLATINO persigue, entre otros, los siguientes propósitos:
a) fomentar
el desarrollo económico y social integral de la comunidad latinoamericana y
pugnar porque alcance a la brevedad posible, la plena integración económica,
política y cultural de sus pueblos;
b) defender
la plena vigencia de la libertad, la
justicia social, la independencia económica y el ejercicio de la democracia representativa;
c) velar
por el estricto respeto a los derechos humanos y porque no sean afectados en
ningún estado latinoamericano en cualquier forma que menoscabe la dignidad
humana;
d) propugnar
por todos los medios, el fortalecimiento de los Parlamentos de América Latina
para garantizar la vida constitucional y democrática de los Estados y propiciar
con los medios a su alcance y sin perjuicio del principio de la
no-intervención, el restablecimiento de aquellos que hayan sido disueltos;
e) promover
el estudio y desarrollo del proceso de integración de América Latina hacia la
constitución de la Comunidad Latinoamericana de Naciones:
f)
promover el sistema del sufragio universal, directo y
secreto, como manera de elegir a los representantes que integren, por cada
país, el Parlamento Latinoamericano.
El
PARLATINO tiene su sede oficial en la ciudad de Sao Paulo, Brasil, donde cuenta
con un edificio, obra del arquitecto brasileño
Oscar Nimeyer, donado por el
Gobierno local.
En esa
sede funciona la Secretaria General y se efectúan regularmente las reuniones de
los órganos del PARLATINO.
Esos
órganos son: la Asamblea, la Junta Directiva, las Comisiones Permanentes y la
Secretaría General.
La
Asamblea es el órgano supremo, se integra con las delegaciones de los parlamentos
nacionales o de los grupos nacionales de parlamentarios elegidos directamente.
Se reúne una vez por año y en ella cada delegación parlamentaria tiene derecho
a participar con doce miembros integrada de manera que esté proporcionalmente
representados los partidos o grupos parlamentarios de los respectivos países.
La Junta
Directiva está integrada por un Presidente, dos Presidentes Alternos, un
Secretario General, un Secretario General Alterno, un Secretario de Comisiones,
un Secretario de Relaciones Interparlamentarias y un Secretario de Relaciones
Interinstitucionales, el Presidente Saliente y un vicepresidente por cada
Estado miembro.
La Junta
Directiva es la máxima autoridad del PARLATINO cuando no está sesionando la
Asamblea y se reúne, ordinariamente, por lo menos dos veces al año.
La Mesa
Directiva la integran el Presidente, los dos Presidentes Alternos, el
Secretario General, el Secretario General Alterno, el Secretario de Comisiones,
el Secretario de Relaciones Interparlamentarias, el Secretario de Relaciones
Interinstitucionales y el Presidente Saliente. Sus funciones son decidir,
dirigir, programar, coordinar y evaluar las actividades del PARLATINO, actuando
como delegatoria de la Junta Directiva y se reúne cada vez que el Presidente lo
considera necesario. Todos los miembros de la Mesa duran en sus cargos dos
años, pudiendo ser reelegidos por una sola vez consecutiva.
Las
Comisiones Permanentes constituyen el órgano especializado del PARLATINO, con
funciones de análisis, estudio e investigación sobre temas políticos, sociales,
económicos, culturales, jurídicos, laborales, derechos humanos, salud, medio
ambiente, agricultura, servicios públicos, turismo, energía y minas,
narcotráfico asuntos referentes a la mujer, a la juventud, a los indígenas y
las etnias, deuda social y asuntos subregionales.
En total
el PARLATINO tiene diecinueve Comisiones Permanentes que abarcan el universo de
temas y cuestiones antes mencionados y en ellas pueden participar hasta
diez parlamentarios por cada país miembro,
pero solamente dos de ellos con derecho a voto. La directiva de cada Comisión
la integran un Presidente y un Vicepresidente. Las comisiones deben celebrar
dos sesiones ordinarias por año y sus sesiones tienen lugar normalmente en la
sede, salvo que algún país miembros se ofrezca como anfitrión.
La
Secretaría General está integrada por un Secretario General, un Secretario
General Alterno y un Secretario Ejecutivo, un Secretario de Comisiones, un
Secretario de Relaciones Interinstitucionales y un Secretario de Relaciones
Interparlamentarias.
Cada dos años se efectúa una Conferencia Interparlamentaria Parlamento
Latinoamericano -Parlamento Europeo, con el objeto de identificar áreas y
proyectos para el desarrollo de la cooperación recíproca entre las dos
organizaciones. La Conferencia Interparlamentaria se reúne alternativamente en
las sedes de la Unión Europea y del PARLATINO.
Significado del Parlamento Latinoamericano para el elector venezolano.
El lector seguramente se preguntará, finalmente: ¿y que significa todo
esto para mí?, ¿Que beneficios obtengo yo cuando elijo diputados al Parlamento
Latinoamericano?
La respuesta a esta pregunta seguramente excedería los límites de este
artículo, pero haciendo un esfuerzo de simplificación podemos contestarla, en
términos sencillos, de la siguiente manera:
1)
La integración de los países, en el
ámbito regional (latinoamericano) o subregional (andino), persigue fortalecer
la economía de los países que participan en ese esfuerzo, impulsando su
desarrollo económico, abriendo mercados más amplios para sus industrias,
incluida la agro-industria. También persigue elevar el nivel cultural,
educativo y social de las poblaciones.
2)
Los efectos beneficiosos de la
integración están a la vista: Europa salió destruida de la segunda guerra
pero es hoy un continente integrado que
ha alcanzado un alto grado de desarrollo, sus poblaciones gozan de un elevado
nivel de vida y, gracias a la integración se presenta como el principal
competidor económico, comercial e industrial de la primera potencia mundial. Es
mas, países como España y Portugal y Grecia, que figuraban como los de menor
desarrollo en ese continente, una vez que se incorporaron al proceso de
integración europea lograron, en el espacio de veinte años, superar el estado
de atraso económico y social en que se encontraban.
3)
Para Venezuela, y para los
venezolanos, ello significa que una vez alcanzada la integración tendremos un
país más moderno, con una industria y un comercio más fuerte, lo que traerá
consigo mas puestos de trabajo, mas oportunidades de mejorar los ingresos
individuales y familiares, mejores condiciones de vida para todos, mejores
condiciones de educación y de salud para todos. En pocas palabras, una mejor
calidad de vida para nosotros, para nuestros hijos y para todos los
venezolanos.
4)
Mientras más pronto alcancemos la plena integración, más rápido
recibiremos sus efectos beneficiosos.
La tarea de los Diputados venezolanos en el Parlamento Latinoamericano
consiste precisamente en contribuir a acelerar la integración para que esos
beneficios puedan materializarse cuanto antes y podamos tener una Venezuela
moderna, desarrollada y próspera. Si lo
han logrado los países europeos, también podemos lograrlo los latinoamericanos.
Los
candidatos de Proyecto Venezuela para los dos parlamentos internacionales están
comprometidos con la tarea de impulsar la integración como el medio más
efectivo para acelerar el desarrollo económico del país y contribuir al
bienestar de los Venezolanos a fin de alcanzar la Venezuela posible que todos
deseamos.