PAPELÓN EN BRASILIA

 

Adolfo R. Taylhardat

 

Un rasgo constante de la personalidad de Hugo Chávez es el protagonismo. Según el DRAE, protagonista es una persona que en un suceso cualquiera tiene la parte principal. Ser protagónico no es pecado, pero todo depende de donde y cuando. El afán protagónico lleva a Chávez, como ocurrió un par de semanas atrás en Nueva York y la semana pasada en Brasilia, a hacer un verdadero papelón.

 

Apenas llegó a Brasil para asistir a la Primera Cumbre de la Comunidad Suramericana de Naciones – a la cual, por cierto sólo asistieron 7 de los 12 Presidentes que la integran -  lo primero que dijo fue que ni MERCOSUR  ni la Comunidad Andina sirven para nada. “Son modelos de integración neoliberales obsoletos” afirmó.

 

¿Entonces, en qué quedamos? Por una parte, hasta hace poco dedicó grandes esfuerzos a conseguir que Venezuela fuera admitida como miembro asociado de MERCOSUR. Por la  otra, cuando asumió su turno como Presidente de la Comunidad Andina aseguró que se dedicaría en cuerpo y alma a impulsar ese esquema de integración. Ahora, de buenas a primeras cambia de opinión porque según él esos grupos solo buscan la integración económica y comercial olvidando los aspectos políticos y sociales.

 

Pero la bufonada que causó sensación y ha tenido repercusión mundial fue cuando, a punto de concluir el encuentro,  en el momento de aprobar la “Declaración Presidencial de Brasilia” rechazó ese documento por ser “burocrático, sin metas y plazos definidos”,  porque “no contiene las propuestas concretas” que él había presentado conjuntamente con el presidente Tabaré Vázquez y porque “define una estructura institucional de la Comunidad”  que no había sido discutida.

 

La actitud de Chávez dejó estupefactos a todos los presentes. Los Presidentes Lula y Toledo y el Canciller de Brasil, trataron de explicar el verdadero alcance del documento que Chávez parecía no entender. El Canciller Amorín en perfecto español le explicó: “Los documentos de la Cumbre deben aprobarse por consenso. Le garantizo que el documento no es un tratado sino una declaración política”

“Creo que lo tuyo aclara el panorama” dijo Chávez provocando un suspiro de alivio general. Así se pudo salvar el encuentro a punto de colapsar por culpa de un excesivo afán de protagonismo.

 

Pero además, ¿Cómo quedó el Canciller Alí Rodríguez que negoció en nombre de Chávez ese documento? ¿Chávez no lo desautorizó públicamente? ¡Que papelón!

 

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