¡OTRA VEZ!
Adolfo R. Taylhardat
Este artículo lo escribo poco después del anuncio de los resultados preliminares del proceso comicial regional.
Cierto, lo ocurrido el domingo no es sorpresa. Pero ha servido para demostrar que la Venezuela democrática ha quedado, ¡otra vez!, aplastada bajo la ignominia de un régimen despiadado y perverso.
El anuncio de esos resultados “preliminares” a medianoche del domingo - a pesar de que el rector Rodríguez ofreció darlos a más tardar las 4 de la tarde de ese día - nos trajo a la memoria el “madrugonazo” del 15-8 e inevitablemente confirmó la naturaleza tramposa de la “revolución castro-chavista. La amenaza de que si algún candidato se atrevía a desconocer esos resultados se emplearía la fuerza armada para obligarlo a aceptarlos, fue solamente un adelanto de lo que vendría después.
Los resultados ostensiblemente amañados en varias gobernaciones, particularmente Carabobo, Miranda y Yaracuy son una nueva bofetada a la fe democrática de la ciudadanía y a la voluntad de los venezolanos de ser gobernados por los mejores. Pero eso no es todo. En otras entidades también importantes para el chavismo, como son el Estado Bolívar y la Alcaldía de Sucre en Caracas, también se pretende tergiversar los resultados de la votación.
Carabobo, símbolo de la descentralización, baluarte de la democracia y modelo de gestión honesta y eficiente se ha convertido en un estorbo para la “revolución” chavista.
Precisamente en Carabobo es donde se aprecia con más claridad la manipulación grosera de los resultados para favorecer al candidato oficialista. Llama poderosamente la atención que el margen de diferencia entre los dos candidatos a gobernador presente un margen sumamente estrecho: 50,4 contra 48.8 % cuando es notorio el apoyo y la simpatía de que goza Henrique Fernando en el electorado carabobeño. Con esto han tratado de disimular la trampa porque un margen más amplio habría sido demasiado descarado.
Todos los candidatos afectados valientemente rechazan esos resultados y están dispuestos a defender su triunfo. Debemos acompañarlos. Esta vez al oficialismo le será difícil consumar la trampa porque existe la prueba material de los resultados verdaderos. El Gobernador Salas-Römer tiene en sus manos las actas de escrutinio. Cuando se haya computado la totalidad de los votos quedará demostrada la manipulación de las cifras y el CNE no tendrá otra alternativa que reconocer el triunfo de Henrique Fernando.
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