EL UNIVERSAL

Opinión – Miércoles 20 de septiembre de 2009

 

NO-ALINEADOS ALINEADOS

 

Adolfo R. Taylhardat

 

El Movimiento de los No-Alineados (MNOAL) ha sufrido una metamorfosis que lo ha transformado de no-alineado en alineado. El propósito original de los NOAL era mantenerse fuera de un pleito ajeno. Asumir una posición equidistante entre la entonces Unión Soviética y China que constantemente se enfrentaban con los Estados Unidos durante la guerra fría. Esos países se consideraban enemigos, se insultaban, se atacaban y se agredían cotidianamente, afortunadamente sólo retóricamente. En ocasiones llegaron a amenazar con atacarse con armas nucleares manteniendo al mundo en vilo, al borde de una conflagración que podía destruir el planeta y todo lo que hay en él.

 

Mientras eso sucedía, para evitar involucrarse en esa trifulca, los países en desarrollo optaron por la no-alineación, es decir decidieron que no estaban ni con el uno ni con los otros, sino todo lo contrario y crearon el MNOAL.

 

Sin lugar dudas el MNOAL jugó durante mucho tiempo un papel importante en la escena mundial. Pero el fin de la guerra fría cambió el panorama internacional y desde entonces China y la ahora Federación Rusa dejaron de ser adversarios de los Estados Unidos pasando a figurar ahora entre sus socios comerciales y económicos privilegiados.

 

Para no quedarse sin razón de ser, los NOAL optaron por asumir el papel que jugaban la ex-­Unión Soviética y China y se dedican a querellarse con los Estados Unidos. Algunos de sus integrantes más militantes, Cuba y Venezuela entre otros, son particularmente vehementes y emplean incluso un lenguaje más agresivo, irrespetuoso e insolente que el que utilizaban la ex-URSS y China en el apogeo de la guerra fría.

 

Ahora se pretende emprender una nueva forma de guerra fría para enfrentar al Sur contra el Norte en la cual los NOAL están alineados contra los Estados Unidos mientras que  los únicos y auténticos no-alineados son Rusia y China que mantienen equidistancia entre el Sur y el Norte. En su empeño por rechazar la unipolaridad los NOAL crean una nueva forma de bipolaridad peor de la que prevaleció en la guerra fría.

 

Como lo refleja el Documento Final de la Cumbre de La Habana, con Cuba en su presidencia, apoyada abiertamente por Hugo Chávez, el MNOAL alcanzará niveles nunca vistos de radicalismo antiimperialista, antineoliberalista y antiglobalizacionista, es decir anti-Estados Unidos, y esa agrupación terminará de perder el poco prestigio que le queda.

 

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