EL UNIVERSAL
Opinión
– Miércoles 29 de abril de 2009
METAMORFOSIS
Adolfo
R. Taylhardat
En
mi artículo de la semana pasada ofrecí referirme hoy a lo ocurrido en Puerto
España entre el teniente coronel presidente y el Presidente Obama. Mucho de lo
que pensabsa decir lo escribió ya Carlos Blanco en su
columna “Tiempo de Palabra” el pasado domingo.
Acostumbrados
a los cambios de discurso y de
personalidad del teniente coronel
presidente según la audiencia o el auditorio ante el cual se presenta, no debe
sorprendernos que luego de haber amenazado con cañonear la Cumbre de las
Américas terminara lanzando papelillos y
serpentinas y dejando en la
estacada a sus colegas del ALBA.
Sin
embargo, no deja de llamar la atención el cambio de su actitud hacia el presidente
norteamericano a quien apenas un par de semanas
antes había calificado de
ignorante. “Al menos uno pudiera decir pobre ignorante, que estudie, que lea un
poco para que aprenda cuál es la
realidad de lo que está viviendo y la realidad de América y la realidad del mundo”. Seguramente para
ayudarlo a superar esa falencia es que le obsequió el libro “Las venas
abiertas de América Latina”. Pero quien evidenció ignorancia supina fue el
propio teniente coronel presidente porque el escenario latinoamericano de que
habla Eduardo Galeano en su obra ha dejado de tener vigencia.
Lo
cierto es que aquel orangután agresivo que vimos en Cumaná durante la cumbre de
los tírame algo, se convirtió en Puerto España en un manso chimpancé, feliz de haber
podido estrecharle la mano al cabecilla del odiado imperio capitalista. Esta
metamorfosis la describe muy bien un despacho de prensa que dijo: “Llegó a Puerto España con el ceño fruncido y el
aparente ánimo de enfrentar a Obama en la V Cumbre. Poco después, sin embargo,
se mostraba sonriente y haciéndole regalos a quien supuestamente iba a ser su
contrincante en el gran duelo de la reunión”.
En
todo caso logró coronar con éxito su ambicionado propósito de tomarse una foto
con el Presidente Obama. Supuestamente éste último fue quien buscó el
acercamiento con el mandamás de Miraflores, pero Carlos Blanco describió muy
bien en su columna las circunstancias que rodearon esa instantánea fotográfica.
Por
otra parte, la versión que de esas circunstancias ofreció el propio mandante
venezolano (El Universal, sábado 25-04-09. Pág. 1-5) podrían servir de guión de
una pieza de teatro en el mejor estilo de Laureano Márquez y Claudio Nazoa:
“De
repente yo veo que el caballero Obama viene directo a darme la mano. Vino con
una sonrisa. Yo le sonrío. Si hubiera venido con cara de
bravo, le pongo cara de bravo. Si me hubiera lanzado una derecha, le lanzo la
izquierda. Ah! Le di la mano. Nos dimos la mano, lo cual causó un alboroto en
el salón, porque muchos creen que soy un ogro. Soy capaz de reír. La mano sí.
La sonrisa sí. Y una vez y dos veces, y
la tercera y cuarta vez. Luego, en la despedida se acercó y me dijo: bye bye my
friend. Y le dije: bye bye Obama”
Tampoco
deja de llamar la atención el hecho de que la única foto de aquel estrechón de
manos, reproducida por casi todos los medios en el mundo, es la que tomó un
fotógrafo oficial venezolano, al punto de que cuando CNN la difunde aparece con
el rótulo: “Venezuelan government photograph”. Tampoco fue improvisada la
entrega del libro al Presidente Obama. La escena seguramente fue debidamente
preparada y ensayada para que se viera
claramente la carátula del libro de Galeano que sostenía en sus manos el
teniente coronel presidente.
Estos
detalles pudieran lucir intrascendentes. Sin embargo, le permitieron al
presidente norteamericano conocer la verdadera personalidad de su colega
venezolano. De allí que cuando un periodista le preguntó por qué no se había
fotografiado también con otros mandatarios de la región, respondió: “Tuve
encuentros con todos, pero Chávez es más hábil para posicionarse delante de las
cámaras”.
Se
han forjado muchas expectativas alrededor de ese relajamiento de las relaciones personales del
gobernante venezolano con el gobernante norteamericano. Digo “las relaciones
personales” porque en ningún momento las
relaciones venezolano-norteamericanas han estado afectadas. Venezuela le sigue
vendiendo petróleo a ese país, seguimos comprándole de todo al “imperio” y el
tráfico de personas, incluidos los
chavistas a quienes les encanta viajar a los Estados Unidos, sigue siendo
normal. Además, las amenazas de suspender
el suministro de petróleo al vecino del norte se las tuvo que meter en
el bolsillo trasero como consecuencia del impacto de la caída del precio de
nuestro principal producto de exportación.
Como
dijo David Axelrod, asesor político de
Obama, el gobierno norteamericano sabe que “los gestos de buena voluntad que se
produjeron en la Cumbre de la Américas no son suficientes… El presidente de Venezuela debe enterrar su discurso
antiamericano y tratar de cooperar con EEUU si quiere normalizar las relaciones…
Debe parar ese antiamericanismo rampante y de mal gusto que hemos visto durante
los últimos ocho años”
Coincido con mi colega, tocayo y amigo Adolfo Salgueiro. Esa luna de
miel del teniente coronel presidente con el Presidente Obama no durará mucho. Ojalá
me equivoque, pero lo cierto es ya comenzaron los primeros escarceos: “El
imperialismo sigue vivito y coleando bajo el gobierno de Obama... Seguiremos
luchando contra todo tipo de imperialismo ... Seguiremos construyendo el socialismo
bolivariano”
www.adolfotaylhardat.net