MAGIA REAL
A raíz de la
declaración del, para entonces, Ministro de Relaciones Exteriores José Vicente
Rangel, en el sentido de que las informaciones acerca de la presencia en
Venezuela del prófugo Vladimiro Montesinos, escribí en este mismo diario un artículo
titulado “Realismo Mágico ... o deuda de gratitud? (El Nacional .....)
Pero, antes de seguir adelante con mi
artículo, no puedo dejar de expresar mi bochorno cuando vi, y escuché,
al ahora Ministro de la Defensa, José Vicente Rangel, decir: “Yo jamás
hablé de realismo mágico en relación con Montesinos”. Definitivamente, quienes dirigen hoy los destinos del país como
que piensan que los venezolanos somos desmemoriados o imbeciles.
Pero sucede que el “realismo mágico” de que
hablaba en aquel entonces JVR se ha transformado ahora en un acto magia real.
Luego de ocho meses de haber estado negando que el sátrapa Montesinos se
encontraba en Venezuela, el prófugo apareció de pronto como resultado de un
asombroso acto de prestidigitación digno del famoso mago Houdini. Montesinos
emergió de la nada justo inmediatamente después que a su paso por el Peru el
Presidente Chavez le ofrece al Presidente electo de ese país Toledo que le iba
a hacer “un regalito”. Y como para que resultara más espectacular el truco de
ilusionismo, la aparición de Montesinos se produce en presencia de los Jefes de
Estado de la Comunidad Andina que se encontraban reunidos en Valencia.
El hecho de que el delincuente internacional
Montesinos haya caido finalmente en manos de la justicia de su país es
evidentemente un motivo de legítima satisfacción no solamente para los peruanos
sino también para los venezolanos. Pero la acción policial que condujo a su
detención y entrega a las autoridades peruanas