LOS REPAROS
Adolfo R. Taylhardat
El “reafirmazo” se cumplió exitosamente. El verdadero “megafraude” consistió en los obstáculos que interpuso el oficialismo para desnaturalizar y sabotear la activación del RR, incluidas las amenazas y presiones, previas y posteriores al “reafirmazo”, sobre toda persona que de una forma u otra está a la merced del régimen.
Como el RR le será adverso, el oficialismo se valió de los rectores afectos
del CNE, para emitir el instructivo pirata que modificó las “Normas para Regular
los Procesos Revocatorios” dictadas el
25 de septiembre de 2003. Tergiversando el carácter “personalísimo” del
acto de la firma, que prohíbe otorgar poder o representación para firmar, se
obliga a 876.017 ciudadanos a “reparar sus firmas” es decir, a firmar de nuevo.
Esa medida, dictada después del “reafirmazo”,
es flagrantemente violatoria de principios constitucionales y legales como son,
entre otros, la irretroactividad de las normas jurídicas, la presunción de la
buena fe, la protección de la confianza legítima, la presunción de inocencia. Además
atenta contra el principio de la conservación de los actos electorales consagrado en la Constitución
(Artículo 298), el cual prohíbe la modificación de la Ley que regula procesos
electorales “en el período comprendido entre el día de la elección y los seis
meses inmediatamente anteriores a la misma”.
Está pendiente la ejecución de la Sentencia de la
Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia que anuló el instructivo pirata,
ordenó al CNE validar las 876.017 firmas “colocadas bajo
observación” y reconocer como válidas las 39.060 planillas declaradas inválidas
y dispuso que, una vez constatada la existencia las firmas exigidas por el
Artículo 72 de la Constitución Nacional, se proceda a convocar el RR. Está
también pendiente de solución el conflicto de competencia planteado por la Sala
Electoral a raíz de la actitud inconstitucional asumida por la Sala
Constitucional.
Pero podemos esperar a que esos problemas se
diluciden.
Los reparos relacionados con el RR presidencial
se harán del 28 al 30 de mayo. Los venezolanos deben acudir masivamente, como
dicen, “con un pañuelo en la nariz”, para protegerse de la fetidez que despiden
quienes intentan robarles sus firmas. Los principios sagrados y fundamentales que el CNE pretende conculcarnos
son permanentes e inalterables. Concurrir no significa renuncia ni abdicación
de esos principios.
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