LOS FUSILES RUSOS

 

Adolfo R. Taylhardat

 

La compra de 100,000 fusiles rusos del modelo AK-47 ha causado mucha preocupación no sólo en el país sino también internacionalmente.

 

El gobierno reivindica un “derecho soberano” a comprar armamentos donde quiera y a quien le de la gana y en esto lo secunda, entre otros, la bancada oficialista de la Asamblea Nacional.

 

Pero inevitablemente esa operación genera preocupaciones por varias razones:

 

1) ¿Cuál es la justificación para sustituir un componente fundamental del “apero” del soldado venezolano? Desde hace muchos años la fuerza armada ha estado equipada con el fusil FAL, de patenta belga, fabricado en el país por CAVIM. No se entiende por qué,  de buenas a primeras, va a ser cambiado por fusiles importados. Además, al parecer, el modelo de fusil que se va a adquirir no es el mismo que evaluaron los organismos competentes de la FAN sino uno mas pesado y menos versátil que el evaluado inicialmente (ZETA No. 1502, 18/24-02-05).

 

2) La operación adolece de transparencia. Al parecer, inicialmente Venezuela pretendía comprar 300.000 fusiles, pero esa cantidad preocupó al propio gobierno ruso que finalmente decidió vender solamente 100.000. Es más, según informaciones de prensa el Presidente Putin se molestó por lo que consideró una estrategia de compras “impulsada prioritariamente  por el interés de intermediarios y comisionistas, algunos de los cuales, por cierto, formaban parte de la inmensa comitiva presidencial” que acompañó a Chávez en su reciente viaje a Moscú. (EU, 15-02-05, Pág. 1-11)

 

3) Esta operación rompe con la posición beligerante a favor del desarme y contra el armamentismo que tradicionalmente ha mantenido Venezuela en los foros internacionales (Naciones Unidas, OEA y Conferencia de Desarme).

 

4) La adquisición de estos fusiles excede las necesidad reales de la fuerza armada  e inevitablemente alterará  el necesario equilibrio militar con los vecinos, lo que podría desencadenar una carrera armamentista innecesaria. Además, como la cantidad de fusiles es mucho mayor de lo necesario, existe el temor fundado de que el excedente vaya a parar a manos de los grupos irregulares que operan en Colombia y en nuestro propio país o en otros lugares del continente.

 

Aunque el gobierno asegura que eso no ocurrirá con los AK 47, queda de todos modos en el aire otra pregunta: ¿Cuál será el destino de los fusiles FAL y del arsenal de sus municiones actualmente en poder de la FAN?

 

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