LLEGAMOS AL LLEGADERO
Adolfo R. Taylhardat
Chávez sabe que la comunidad
internacional está lista para aislar a Venezuela si desconoce el resultado de la recolección de
firmas. La “etapa antiimperialista” que ha emprendido la “revolución”, la
campaña de agresiones verbales contra países amigos, las denuncias de
conspiración internacional, el llamado a la población venezolana a prepararse
contra una supuesta intervención, el anuncio de una nueva “estrategia de
seguridad nacional” en la cual debe participar toda la ciudadanía, son muestras
de que sabe lo que se le viene encima.
Por cierto, resulta ridículo
que se publicite abiertamente la “estrategia de seguridad” de un país. Más ridículo
todavía es que, según el Ministro de la Defensa, esa estrategia haya sido concebida por el propio Jefe de Estado. Allí
queda mal parada la Fuerza Armada cuyo papel pasa a un segundo plano porque se
prioriza la actuación de la población civil. Está claro que los venezolanos le damos
poca credibilidad a esa estrategia y se ha hecho caso omiso al llamado a las
armas lanzado por el propio Chávez y sus acólitos.
Cuando escribo este artículo
(domingo 30, 01:30 pm.) ya se tienen las firmas necesarias para convocar el RR.
Lo que se recabe durante el resto del día constituirá el colchón de seguridad
necesario para proteger contra las trampas, trácalas, zancadillas, fraudes, etc.,
que desplegará nuevamente el oficialismo para impedir lo que es un hecho
irreversible.
Las declaraciones recientes de
Collin Powel, Roger Noriega, John Kerry, Bill Nelson y los artículos del New
York Time, Washington Post, Los Angeles Times, New
Herald, muestran que en los Estados Unidos hay una noción clara de quién es
Chávez y el camino que pretende seguir. Las declaraciones de Rodríguez Zapatero
y el vacío de que fue objeto Chávez en la Cumbre de Guadalajara, donde su único
interlocutor fue el Canciller cubano,
muestran también que en nuestra región y en Europa saben bien quien es
el personaje y lo que se propone.
Desconocer el resultado de la
recolección de firmas que contó con observación internacional y con la
vigilancia directa de la OEA y el Centro Carter, tendrá para Chávez graves
consecuencias. Los venezolanos hemos
seguido la ruta pacífica para lograr la solución electoral de nuestra crisis. Si se trunca este nuevo esfuerzo la comunidad
internacional debe accionar sus mecanismos para proteger la democracia
venezolana.
www.adolfotaylhardat.net