La visita de los eurodiputados
Adolfo
R. Taylhardat
La Conferencia
Interparlamentaria Unión Europea-Parlamento Latinoamericano (Bruselas,
19-22/05/03) ratificó el compromiso de apoyar el Acuerdo de la Mesa de
Negociación para lograr la solución
pacífica, democrática, constitucional y electoral de la crisis venezolana y
reiteró la decisión de ambos parlamentos de enviar delegaciones para contribuir
a la solución de la crisis.
Esta decisión se materializó con la visita de la
delegación del Parlamento Europeo que contó, además, con la presencia del
Presidente Alterno del Parlamento Latinoamericano. Fue una delegación plural,
integrada por diputados del Partido Popular Europeo, de los Verdes, del Partido
Europeo de los Liberales, del Partido Socialista Europeo y del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea.
Como
explicó el eurodiputado Fernando Fernández, Presidente de la Delegación, ellos
no vinieron como jueces de nadie, fiscales o investigadores. “Vinimos”, dijo “a
obtener información y a elaborar una serie de conclusiones. Son los venezolanos
los que deben resolver sus problemas'' La Delegación presentará el informe de
la visita cuando se reanude la actividad parlamentaria europea en septiembre
próximo.
Se
reunieron con Chávez y funcionarios del Gobierno y sostuvieron encuentros con
la Coordinadora Democrática, la Iglesia, representantes de las organizaciones
de la sociedad civil, FEDECÁMARAS, la CTV, propietarios de los medios y gente
del petróleo. Adicionalmente tuvieron sendos desayunos de trabajo con Henrique
Salas Römer y con Enrique Mendoza.
Además, en cuatro días desfilaron antes sus ojos y oídos, entre otros,
el sabotaje oficialista a la escogencia de los rectores del CNE; atropellos y
atentados contra periodistas; la llegada de contingentes de supuestos
alfabetizadores y médicos cubanos;
casos de mala praxis de esos hierbateros; atropellos chavistas contra familias
de trabajadores petroleros para forzarlos a abandonar sus viviendas; medidas
que persiguen aniquilar la empresa privada y sustituirla con una economía
estatizada; el empleo del control de cambio como arma política para asfixiar la
industria; el creciente desabastecimiento de productos esenciales de la dieta
diaria del venezolano.
Los eurodiputados, que en su mayoría hablan perfecto español y no son
eunucos mentales, pudieron apreciar in situ la verdadera realidad
política, económica y social venezolana.