LA SEMANTICA EN SALAMANCA

Adolfo R. Taylhardat

 

En Salamanca, con el apoyo de venezolano, Cuba había logrado introducir dos puntos polémicos en el documento ministerial que debía ser aprobado por los Jefes de Estado iberoamericanos. Para lograrlo el canciller cubano recurrió al expediente (¿chantaje?) de mantener en suspenso hasta última hora la noticia de que Fidel Castro no asistiría a la Cumbre.

 

Los  puntos polémicos consistían, por una parte, en la exigencia de que se ponga fin al “bloqueo” a Cuba, y por la otra, en la exigencia de que se otorgue la extradición de Posada Carriles.

 

Estas dos cuestiones estuvieron a punto de hacer fracasar la Cumbre porque evidentemente constituían señales de apoyo a la dictadura cubana que, de ser ratificadas por los Jefes de Estado de Iberoamérica,  adquirirían el carácter de un respaldo expreso, al más alto nivel posible, al régimen dictatorial de Fidel Castro

 

El empleo de la palabra “bloqueo” planteaba dificultades porque en derecho internacional ese término equivale a “sitio” o sea, una operación militar,  naval y aérea para cortar las comunicaciones  y las rutas de aprovisionamiento de un país. Ante la protesta del Gobierno norteamericano por el uso de ese término en lugar de “embargo” que es el que generalmente se emplea para calificar el régimen de sanción impuesto a Cuba, se convino en acompañarlo de los adjetivos “económico, comercial y financiero” evitando así las connotaciones evidentemente políticas y militares.

 

En cuanto al tema Posada Carriles, el texto originalmente aprobado por los Ministros expresaba apoyo a las gestiones para “lograr la extradición y llevarlo ante la justicia”. El texto aprobado por la cumbre habla de “lograr la extradición o llevarlo ante la justicia”. El cambio de las conjunciones “y” por “o” permitió superar las dificultades porque admite la posibilidad de que no se dé la extradición sino que se sea juzgado en los Estados Unidos evitando, además, una intromisión en los asuntos internos de los EEUU.

 

Otro tema que también hizo peligrar la Cumbre fue el relacionado con la calificación de terroristas a las FARC exigida por el Presidente Uribe, quien finalmente aceptó que la referencia a las guerrillas colombianas se limitara a hablar de “grupos armados ilegales que cometen actos terroristas”

 

Los momentos de crisis que vivió la Cumbre salmantina quedaron superados con el hábil recurso a las sutilezas de la semántica.

 

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