La “para-patraña” vista desde afuera

 

Adolfo R. Taylhardat

 

Desde que el régimen inventó la historia de la conspiración con apoyo de supuestos paramilitares colombianos para derrocar el gobierno de Chávez he tenido ocasión de calibrar el impacto que esa patraña ha tenido internacionalmente. En el exterior he conversado con funcionarios de varios gobiernos, con parlamentarios latinoamericanos y de otros países, con destacadas figuras internacionales dedicadas a la defensa de los derechos humanos y también con gente común.

 

Me ha sorprendido constatar que mis interlocutores no solamente están bien informados sobre lo que ocurre en Venezuela sino que están concientes de que el incidente de los paramilitares es una comedia de mal gusto montada por el régimen.

 

Fuera de Venezuela se conocen perfectamente los esfuerzos de la oposición democrática venezolana para lograr la salida pacífica y electoral de la crisis. También se conocen los esfuerzos del gobierno para impedir la realización del referéndum revocatorio.

 

Por ello, la historia que contó en el Consejo de la OEA el Embajador Jorge Valero, según la cual la presunta conspiración contemplaba asesinar al Presidente, provocar un enfrentamiento entre el Ejercito y la Guardia Nacional  para crear un caos en la Fuerza Armada y de esa manera entorpecer el proceso de reparo de las firmas del RR, no se lo creen ni él mismo ni quienes la inventaron. No es difícil imaginar la sonrisa irónica de los Embajadores en la OEA cuando escucharon a Valero afirmar que la oposición estaba planeado un “bloqueo aero-naval de Venezuela con la participación de fuerzas internacionales” como parte de esa supuesta conspiración.

 

No se requiere mucho esfuerzo para darse cuenta de que quienes inventaron esa patraña pretendían crear un clima de confusión y de incertidumbre en el país para impedir los reparos y torpedear el RR.

 

Los resultados contundentes del “Remate” demostraron una vez mas a la comunidad internacional que los venezolanos queremos poner fin a este régimen por la vía legal.

 

Como  la situación general del país, las graves violaciones de los derechos humanos y el creciente desprestigio de la Fuerza Armada, particularmente de la GN, están generando serias y justificadas inquietudes en los círculos militares democráticos e institucionales, a Chávez y sus acólitos no se les ocurrió nada mejor que inventar una fábula que por artificiosa sólo provoca risa dentro y fuera del país.

 

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