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Caracas, miércoles 16 de abril, 2008 |
LA LISTA
RUSSIAN
Adolfo R. Taylhardat
El apartheid ha sido considerado internacionalmente
como una de las más grotescas formas de violación de los derechos humanos y llevó a la
comunidad internacional a aplicar severas sanciones al régimen de Pretoria para
forzarlo a poner fin a su política discriminatoria.
El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional
incluye el apartheid entre los delitos
de lesa humanidad en su manifestación estrictamente racista.
De la misma
manera como la población de color de la entonces República de África del Sur
fue objeto de una abominable política de discriminación racial, en Venezuela el
sector de la población que no comparte los postulados de “la revolución
bolivariana” se encuentra sometido a un igualmente repugnante e intolerable
régimen de discriminación política.
El gobierno de África del Sur utilizó el apartheid para
privar a la población de color de sus
más elementales derechos humanos y ciudadanos, incluidos los derechos políticos.
En nuestro país el régimen gobernante aplica el apartheid político valiéndose de listas de ciudadanos para
privarlos de sus derechos ciudadanos.
A las odiosas listas “Tascón” y “Maisanta” se suma
ahora una nueva lista elaborada por el Contralor General de la República,
Clodosvaldo Russián, para someter a 371 ciudadanos a una nueva manifestación de
apartheid político. Y el Contralor ha
advertido que esa lista no es exhaustiva, que posiblemente será ampliada con la
incorporación de otros ciudadanos cuya inhabilitación será dictada por el mismo
organismo contralor.
Valiéndose de una medida administrativa el Contralor pretende,
en abierta violación de la Constitución Nacional, privar a esos ciudadanos de
uno de los más sagrados derechos civiles consagrados en la propia Constitución,
en la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos y en el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Esa medida no persigue otro fin que impedir a una
serie de personalidades políticas, algunos de ellos con excelentes posibilidades,
se presenten como candidatos en las elecciones regionales que tendrán lugar en
noviembre próximo. Entre esas personalidades destacan figuras que, por haber
cumplido una exitosa, honesta y eficiente gestión en el ejercicio de las funciones públicas que desempeñan se
han ganado un merecido prestigio y la simpatía de la ciudadanía.
La medida de inhabilitación política incluye algunos
nombres de personas identificada con el gobierno. Pero hasta donde se sabe, son
personas que no tienen aspiraciones electorales o simplemente no figuran entre
los “escogidos” por Chávez como eventuales candidatos para las elecciones de noviembre. Esos nombres
son, en el fondo, simple relleno para dar la impresión de que el Contralor
actúa ecuánimemente y con entera imparcialidad.
La “lista Russián” tiene, como sus dos predecesoras
(las listas Tascón y Maisanta) otro efecto igualmente infame y pernicioso. Al aniquilar
anticipadamente “candidatos salidores” y por lo tanto competidores peligrosos
para el régimen, induce en el electorado una sensación de derrota anticipada y
consecuentemente provoca un sentimiento de frustración, todo lo cual
estimularía la abstención en las elecciones de noviembre. Esto forma parte de
la estrategia del régimen que presiente una derrota tan aplastante como la que
recibió el 2 de diciembre pasado.
La sociedad
civil y los partidos políticos deben movilizarse para combatir
activamente esta nueva manifestación de apartheid
político. La ciudadanía democrática debe demostrar una vez más que no ha
perdido la fe en la vía electoral, pero que tampoco está dispuesta a permitir
que se le prive de su derecho a escoger con su voto aquellos candidatos
verdaderamente capaces de rescatar al país de la situación de ineficiencia,
corrupción, abuso de poder y ausencia de estado de derecho en que actualmente
se encuentra inmerso el país.
La dedocracia omnipotente del autócrata no se conforma
con escoger e imponer sus propios candidatos para los comicios regionales, sino
que pretende sacar del juego democrático a los postulantes opositores que
representan un peligro claro y presente a su empeño en manejar el país a su
antojo para transformar a Venezuela en
un Estado socialista copiado del modelo cubano.
www.adolfotaylhardat.net