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Caracas, miércoles 10 de octubre,
2007 |
LA INJERENCIA INSTITUCIONALIZADA
Adolfo R. Taylhardat
Desde hace mucho tiempo hemos venido
advirtiendo a los amigos de otros países que uno de los objetivos que persigue
Hugo Chávez con su proyecto político personal es retomar la fracasa empresa
castro-guevarista de los años sesenta de propagar por el resto del continente
la revolución cubana, ahora denominada revolución “bolivariana” pero que en el
fondo son lo mismo e implantar la ideología marxista-leninista ahora bajo el disfraz
de “socialismo del siglo XXI” o “socialismo bolivariano”.
Mucho tiempo han necesitado los gobiernos de
nuestra región para darse cuenta de los propósitos injerencistas de Chávez. Apartando Bolivia, Ecuador y Nicaragua que ya
han caído en la red, los tentáculos del chavismo se introducen sigilosamente en
otros países. En nuestra vecina Colombia, en Perú, Argentina, Chile, Uruguay,
Paraguay y hasta en Brasil funcionan quintas columnas de la “revolución
bolivariana”. Lo mismo en Centro América y en México. Hasta en los Estados
Unidos el petro-imperialismo de Chávez está creando células de simpatizantes.
Los gobiernos, no solamente de nuestro
continente sino también los de regiones distantes, si es que quieren resguardar
y proteger la soberanía de sus países, deberán comenzar a preocuparse de
verdad. El objetivo de la exportación de la revolución ya no es una empresa que
se llevará a cabo clandestinamente, sino que para el gobierno de Chávez se
convierte en un objetivo político declarado pública y oficialmente.
El “Plan de Desarrollo” que ha presentado
Chávez a la Asamblea Nacional no puede ser mas explicito. Veamos algunos extractos
(subrayados nuestros) del Capítulo VII, Nueva Geopolítica Internacional, página
44, del documento “Líneas Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social
de la Nación 2007-20013 el cual puede ser leído “en línea” en: http://archivos.minci.gob.ve/doc/lineamientos_del_plan_2007201.pdf
“Se contempla el
desarrollo de una estrategia mundial de
formación política sobre el contenido, objetivos y logros de la Revolución
Bolivariana, dirigida a los movimientos sociales, investigadores, académicos y
a todos aquellos aliados políticos que puedan colaborar con la creación de
círculos formativos alrededor de las embajadas, creando las estrategias
necesarias para la movilización de masas en apoyo al proceso revolucionario”. (…)
“En este sentido, el Ministerio de
Relaciones Exteriores como órgano coordinador de la política exterior de
Venezuela debe desarrollar un sistema de
generación y producción de conocimiento, donde se integra el nivel central con
cada una de las embajadas y su nivel regional de información, soportado en
una plataforma tecnológica que coadyuve a la gestión del conocimiento y a la
articulación de mecanismos de transferencia de información”.
“Áreas de Interés Geoestratégicas” “son zonas geográficas definidas de acuerdo al interés estratégico nacional, tomando en consideración las
características, el nivel de las relaciones y la afinidad política existente,
con la finalidad de orientar la política exterior venezolana, en función de la construcción de nuevos
polos de poder”.
Para esas “zonas estratégicas” en el documento
se propone la consecución de, entre otros, los siguientes objetivos:
América Latina y el Caribe: “Participar en la construcción del nuevo MERCOSUR”; Consolidación del eje de liderazgo Cuba –Venezuela -Bolivia para
impulsar el ALBA como alternativa a ALCA y a los TLC; Fortalecer los
movimientos alternativos en Centroamérica y México en la búsqueda del
desprendimiento del dominio imperial; Neutralizar
la acción del imperio fortaleciendo la solidaridad y la opinión pública de los
movimientos sociales organizados.
Irán, Siria, Bielorrusia y Rusia: Consolidar la alianza política integral emergente en base a los
intereses comunes antiimperialistas; Consolidación
de una postura común en los organismos internacionales.
Europa: Consolidar las
alianzas políticas con las fuerzas sociales, partidos políticos y Parlamentos
Nacionales, haciendo especial énfasis en los movimientos sociales.
América del Norte: Intercambio con los movimientos sociales; Divulgación de información
acerca de la realidad venezolana a través de medios alternativos; Fomentar el
intercambio permanente de personalidades del ámbito político, social, académico
y religioso; Incrementar el apoyo y solidaridad con los sectores excluidos de
la sociedad norteamericana; Incentivar la organización de grupos de solidaridad
con la Revolución Bolivariana.
Cuando el mismo documento dice “Venezuela
coloca su potencialidad energética como puntal para profundizar la alianza
estratégica con los pueblos del mundo, por la paz y la convivencia” no cabe
duda que esos objetivos se han de lograr mediante la continuación y
profundización de la política petro-imperialista que viene desarrollando el
régimen.
Todo esto a pesar de que según el mismo
documento supuestamente lo que se persigue es “la profundización de la amistad, confianza y
solidaridad, para la cooperación y coexistencia pacifica entre los pueblos” y
que “la fundamentación de las relaciones
diplomáticas entre los pueblos se estructura sobre la amistad, la cual tiene
como base el respeto a la autodeterminación
y la soberanía.”
Lamentablemente muchos gobiernos ya se han
dejado cautivar con estos cantos de sirena de Chávez y han aceptado someter sus
países a una relación de dependencia que, conociendo las características del
personaje, no les augura nada bueno para el futuro. Es tiempo de que se “pongan
las pilas” porque lo que hasta ahora se hacía clandestinamente, se llevará a
cabo abiertamente como parte de una política oficial hecha pública que contará
además con la aprobación y el apoyo del
parlamento una vez que la Asamblea dé su voto favorable al Plan de Desarrollo
2007-2013.
www.adolfotaylhardat.net