LA DESPEDIDA DEL EMBAJADOR
Adolfo
R. Taylhardat
Venezuela continúa bajo el severo escrutinio del gobierno norteamericano. A las sucesivas recientes declaraciones de varios altos funcionarios de ese país se sumaron esta semana la del Jefe del Comando Sur ante un Comité del Senado y las severas referencias a Venezuela en el Informe del Departamento de Estado sobre la situación de los derechos humanos en el mundo.
El General Speer dijo: “Estamos muy preocupados acerca del Presidente Chávez”. “Lo que sabemos es que está experimentando un severo deterioro de popularidad” porque “sus promesas no han dado frutos” “Hay cargamentos de armas originados en Venezuela que llegan a las FARC y al ELN. No hemos podido establecer un vínculo firme con el Gobierno de Chávez, pero ciertamente despiertan nuestras sospechas”.
El
Informe sobre derechos humanos expresa preocupación por la significativa
participación militar en el Gobierno, por las nuevas leyes que limitan la
libertad de prensa y por las amenazas a la libertad de expresión. Según el
Informe el récord en derechos humanos del Gobierno continuó siendo pobre,
empeoró en algunas áreas donde había problemas y aparecieron dificultades en
otras donde tradicionalmente no existía preocupación.
Pero más significativo es otro pronunciamiento que aparentemente ha pasado desapercibido: el discurso del Secretario de Estado al juramentar al nuevo Embajador norteamericano en Venezuela. Allí Powell evocó los 44 años de historia democrática de Venezuela[1] y la “dramática coyuntura” que actualmente atraviesa el país. Destacó que Venezuela, además de ser la tercera fuente de suministro de petróleo, es un país donde los Estados Unidos han depositado miles de millones de dólares en inversiones. Powell insertó en su discurso varias frases de especial significación: “Valoramos nuestros lazos económicos con Venezuela, ya que benefician enormemente a ambos países”. “En los últimos meses esta relación ha sido puesta a prueba por palabras y acciones en Caracas que nos han sorprendido”. ”Está en el mejor interés encontrar un terreno mas firme para nuestras relaciones”. “Espero que el Gobierno de Venezuela demuestre una disposición igual para trabajar en nuestras preocupaciones bilaterales”. “Estados Unidos reconoce que Venezuela necesita esfuerzos innovadores y valerosos para revitalizar sus instituciones democráticas, crear un nuevo espacio para el ejercicio de las libertades fundamentales y abordar apremiantes preocupaciones sociales”.
Powell concluye diciendo: “Continuaremos ofreciendo nuestro respaldo oportuno y constante a la democracia y el orden constitucional Venezolano. Estados Unidos está invitando insistentemente a Venezuela a participar totalmente en un hemisferio de democracias y libre mercado”.
Por todo eso Powell considera que el nuevo enviado, el señor Charles Shapiro es la persona adecuada para el cargo en el momento adecuado.
Moraleja: Mas claro no canta un gallo.
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