LA DEMOCRACIA VENEZOLANA EN LA ENCRUCIJADA
1.- En menos de
dos meses los venezolanos acudiremos a las urnas para elegir un nuevo
presidente. Hugo Chávez, elegido inicialmente para un período de cinco años,
lleva casi ocho años ininterrumpidos como Presidente, aspira a la reelección
inmediata y, según lo ha declarado públicamente en varias ocasiones, pretende
permanecer gobernando hasta el año 2030.[1].
2.- Valiéndose del control absoluto que ejerce
sobre todos los poderes públicos desde su condición de primer mandatario
nacional, adelanta una campaña electoral abusiva. Aprovecha toda aparición
pública, para promover su y utiliza de manera incontrolada e incontrolable los recursos
humanos, materiales, y financieros del Estado venezolano.
3.- Las fuerzas políticas y los movimientos
sociales democráticos de Venezuela han alcanzado un acuerdo unitario alrededor
de la candidatura del Gobernador del Estado Zulia, Manuel Rosales. Este acuerdo ha sido recibido con beneplácito no
sólo en Venezuela sino también en muchos países amigos, porque constituye un
paso importante en la empresa de asegurar, por la vía electoral, pacífica,
democrática y constitucional el respeto a la voluntad popular y la alternabilidad
en el ejercicio de la presidencia.
4.- Sin embargo el logro de estos objetivos confronta
serios obstáculos:
A.- Un sistema
electoral que no goza de la confianza de los electores como resultado de:
a)
La falta de un padrón electoral depurado.
Los esfuerzos de sectores de la sociedad democrática, incluidas las tres
mas importantes universidades independientes del país, para contribuir a
depurar el REP no fueron acogidos por el CNE.
b)
El sistema de votación totalmente
automatizado.
Venezuela es el único país en el mundo en el cual el sistema de votación es
casi totalmente electrónico y los únicos resultados electorales reconocidos por
el CNE son los que arrojan las maquinas de votación. El CNE ha rechazado la
exigencia absolutamente legítima de
contar manualmente todos los votos y únicamente permitirá una auditoria parcial
de los resultados.
c)
El empleo de las máquinas
“capta-huellas”. Existe el temor de que con la utilización de
estas máquinas pueda violarse el secreto del voto. El CNE rechaza la exigencia de su eliminación.
d)
Manipulación de los resultados de
los eventos comiciales realizados en Venezuela recientemente: referéndum consultivo, referéndum
revocatorio presidencial, elecciones regionales y elecciones parlamentarias.
e)
Reglamentación de la Observación
Internacional restrictiva: las normas adoptadas por el CNE para regular la actividad de los
observadores internacionales imponen excesivas limitaciones a su capacidad para
asegurar transparencia en los comicios.
B.- Parcialidad manifiesta de organismo electoral
El Consejo Nacional Electoral, órgano que conforme
a la Constitución debe ser imparcial y ajeno a toda influencia partidista, está
integrado por personas abiertamente afectas al Gobierno nacional y, en
consecuencia, sometidas a su influencia y dominación.
Además, esta manifiesta parcialidad del Consejo Nacional Electoral se
evidencia claramente en las decisiones
que toma, y en el contenido y alcance de los instrumentos y mecanismos
reglamentarios, tecnológicos y administrativos que establece para regir las diferentes etapas del
proceso comicial, incluso la Observación Internacional.
Esta situación fue constatada por la Misión de
Observación Electoral de la Unión Europea. El Informe Final de la MOE-UE relativo
a las elecciones parlamentarias realizadas el 4 de diciembre último señaló
expresamente lo siguiente:
“La característica más notable del período
preelectoral fue la ausencia de confianza de amplios sectores de la sociedad en
el proceso electoral y en la independencia del CNE. Los partidos de oposición
cuestionaron en particular la manera en que fueron nombrados los actuales
miembros provisionales de la directiva del CNE.” [2]
“El nombramiento de una directiva del CNE compuesta por profesionales
independientes de origen diverso que disfrute de la confianza de todos los
sectores de la sociedad es un paso fundamental en el proceso de reconciliación”.[3]
Esta recomendación de la MOE-UE no fue acogida por
la Asamblea Nacional al momento de designar la actual directiva del CNE.
5.- A pesar de estos obstáculos, no obstante las
ejecutorias arbitrarias y acomodaticias dentro de las cuales funciona el
sistema electoral y se desarrolla el proceso comicial en curso, y de la
carencia de condiciones necesarias para el ejercicio libre y transparente del
sufragio, la sociedad democrática
venezolana congregada en torno a la candidatura unitaria de Manuel Rosales ratifica su convicción de
que la vía constitucional, democrática y electoral es el único camino para
asegurar la paz y convivencia que deseamos.
Transitar ese
camino requiere que la elección presidencial se desarrolle de manera limpia,
transparente, libre y desprovista de manipulaciones.
6.- La solidaridad que la democracia venezolana
con los hombres y mujeres de los pueblos de América y de Europa perseguidos en
su momento por regimenes autoritarios, autocráticos, dictatoriales o
totalitarios, nos mueve a hacer un llamado a la comprensión de esos mismos
pueblos, de sus dirigencias democráticas para que tomen conciencia de la
delicada situación por la cual atraviesa la DEMOCRACIA EN VENEZUELA. La lucha
por preservar nuestra democracia exige que todos los gobiernos estén vigilantes
para que los comicios del 3 de dicmebre se realicen de manera limpia y
transparente.
[1] En un discurso pronunciado el 1º.
de agosto, con ocasión de su regreso al
país luego de una larga gira que lo llevó a visitar China, Irán,
Malasia, Siria y Angola, el Presidente Chávez anunció que en el año 2010
convocará un referéndum para consultar al pueblo si desea incorporar en la
Constitución la reelección indefinida (de por vida) del Presidente de la
República.
[2] Informe Final de la MOE-UE, Pág. 5,
cuarto párrafo (Conclusiones generales).
[3] Informe Final de la MOE-UE, Pág.
53, primer párrafo (Recomendaciones)