La contra-gira
Adolfo R, Taylhardat
Por mucho que Chávez y sus
colaboradores se empeñen en asegurar que su reciente periplo no tuvo ninguna
relación con la gira de Bush, no cabe duda de que su propósito fue contraponer
una contragira para ver quién tiene más arrastre en
la región. Chávez lo admitió en una entrevista de televisión que le hicieron en
Buenos Aires. Dijo que su posición es de confrontación con Bush y con el
gobierno norteamericano. "Si Bush dice sí, yo digo no", "Si Bush
dice una cosa, yo digo lo contrario".
El viaje de Bush estaba
anunciado desde hacía mucho tiempo. Chávez montó su periplo a última hora,
cuando aquél estaba a punto de iniciar su recorrido. Además, no cabe duda de
que el espectáculo circense que montó en Buenos Aires tuvo como único propósito
tratar de sabotear la gira de Bush y de manera particular la escala en dos
países cuyos gobernantes, Lula y Tabaré Vázquez
,Chávez consideraba sus amigos incondicionales, sus "panas del alma".
Chávez esperaba contar con la presencia cómplice del propio presidente Kirchner, de Evo Morales y de Rafael Correa. Los tres le
sacaron el cuerpo, Seguramente, después de haber visto lo que ocurrió en el
Estadio de Ferro, donde Chávez arremetió, no sólo contra Bush, sino que se
refirió en términos infames a Jorge Washington, interpretó a su manera la
historia de las relaciones de Estados Unidos con América Latina y no ahorró su
lenguaje más bajo, vulgar y escatológico, esos tres mandatarios se deben sentir
aliviados por no haberse prestado a ese espectáculo.
El presidente Kirchner se limitó a recibir a Chávez en lo que
supuestamente fue la parte "oficial" de la visita pero que no era
sino la excusa para justificar el viaje a Argentina para participar en el bochornoso
espectáculo. Para marcar la separación de las dos caras de la visita, un
portavoz del Ejecutivo argentino aseguró que su gobierno no tenía nada que ver
con el show de Chávez. Pero Kirchner no podía
desdeñar la oportunidad de firmar nuevos acuerdos que le permitirán continuar
beneficiándose de la munificencia de Chávez y del mal uso que hace de los
dineros y recursos de los venezolanos. Pero la indignación de los argentinos
ante el hecho de que se hubiera permitido a un gobernante extranjero montar un
evento de esa naturaleza en Buenos Aires ha sido patente y ha generado críticas
y protestas en importantes sectores políticos y en la sociedad civil de ese
país. Destaca la diputada menenista Elisa Carrió, quien ha sido muy crítica de la administración del
presidente Bush pero calificó el evento como una manifestación del
"populismo fascista de Chávez y Kirchner".
El viaje de Chávez
comprendía solamente las visitas a Argentina y Bolivia. Pero como Bush iba a
visitar cinco países, el no se podía quedar atrás. La contragira
tenía que abarcar el mismo número de países, de manera que, sobre la marcha, se
fueron agregando nuevos destinos. Primero fue Nicaragua, luego Jamaica y al
parecer el único país que se prestó para ser el quinto fue Haití.
Algunos analistas opinan
que Chávez obtuvo un éxito mediático con su contragira.
Es cierto que muchos medios le dedicaron espacio. Pero comparto el criterio de
que lo importante no es el centimetraje (incluidos
los titulares) sino el contenido, la sustancia. La gran mayoría de las
informaciones, editoriales, reportajes y comentarios sobre el periplo de Chávez
son claramente negativos.
Esto lo reconoció el propio
ministro de Comunicaciones e Información. En declaraciones a la prensa Willian Lara no disimulo su molestia por el fracaso
mediático del viaje de Chávez. Según él "los medios internacionales han
ignorado el éxito de la gira encabezada por el primer mandatario
venezolano". Asegura que se ha generado una campaña para "desestimar
y disminuir el impacto de la gira". Agrega que los medios,
"incurriendo en falta de objetividad han obviado retratar el éxito que ha
tenido la gira de Chávez y el fracaso simultáneo de la visita que ha realizado
Bush" (Noticias Globovisión, 12-03-07)
Tampoco el canciller Maduro
ha ocultado su decepción. Arremetió contra la CNN y calificó de
"indignante" su cobertura del periplo de Chávez. Esa cobertura, dice,
"ha sido vulgar manipulación. La máxima expresión de la manipulación en el
ámbito internacional y cómo se subordina y se pone de rodillas frente a los
intereses de Bush". En su opinión CNN en Español es instrumento de la
"decadencia de un gobierno que sencillamente tiene una política fracasada
ante el mundo" Ese canal "obvió tanto la ayuda humanitaria y los
discursos integradores de Cuba, Ecuador, Bolivia y Venezuela en los últimos
discursos" (¿?) (El Nacional, 13-03-07, pág. 4).
Finalmente, cabe preguntar:
¿obtuvo nuestro país algún beneficio de ese viaje que costó a los
contribuyentes venezolanos más de tres millones de dólares y durante el cual,
según el periódico Tal Cual, Chávez repartió cinco mil millones de dólares?.
En Argentina, firmó 11
nuevos acuerdos que se agregan a los ya innumerables concluidos anteriormente y
Kirchner agradeció a Chávez "por haber ayudado a
su país en los momentos más críticos". En Bolivia, además de
"supervisar" la ayuda humanitaria (alimentos, insumos médicos,
colaboración de 120 efectivos de Protección Civil y de 30 médicos para
actividades de salvamento) brindada con motivo de los recientes desastres
naturales que ha sufrido ese país, entregó 43 tractores, y dos helicópteros,
que se agregan también a la cuantiosa generosidad precedente. Adicionalmente
incorporó a Bolivia en el Banco del Sur (los aportes de capital boliviano
seguramente saldrán del dinero de los venezolanos) y en Opegasur,
otra entelequia inventada por el alucinador mandatario venezolano. También Evo
Morales agradeció públicamente los regalos de Chávez. En Nicaragua anunció la
condonación de la deuda que tiene ese país con el nuestro por la suma de 32
millones de dólares y confirmó una ayuda por unos 430 millones de dólares en
áreas energéticas y no energéticas que había comprometido durante su anterior
visita a ese país. También anunció que pronto funcionará en Nicaragua una
oficina para apoyar proyectos de energía eléctrica, de capacitación científica
y para instalar empresas procesadoras de materias primas como el aluminio y
firmó un compromiso para construir una refinería a un costo de 2.500 millones
de dólares. En Jamaica firmó un acuerdo para desarrollar un proyecto destinado
a expandir la industria gasífera de ese país y
confirmo la implementación del compromiso adquirido en agosto de 2006
según el cual Venezuela suministra a ese país 23.500 barriles diarios de
productos de hidrocarburo (petróleo crudo, gas licuado y productos
refinados). En Haití puso en marcha un fondo de ayuda humanitaria
de 20 millones de dólares que será destinado a la construcción de viviendas.
También ofreció 57 millones de dólares para "mejorar la capacidad aeroportaria" y duplicará el suministro de petróleo
aumentándolo de 7 mil a 14 mil barriles diarios. También ofreció desarrollar
otros proyectos en los sectores de salud, educación agua potable y energía.
No critico la ayuda para
Haití. Venezuela nunca ha saldado la deuda histórica que contrajo con ese país
cuando el presidente Petión le proporcionó a Simón
Bolívar, por dos veces consecutivas, el apoyo que le permitió emprender su
campaña libertadora. Toda la ayuda que se pueda dar a ese país nunca será suficiente
para rescatarlo de la miseria en que vive su población.
Si hacemos un balance de
los "frutos" que produjo la contragira, no
cabe duda de que, como se ha visto, esos frutos beneficiaron exclusivamente a
los países visitados. Por dondequiera que pasó Chávez dejó regalos simplemente
para demostrar que a diferencia de Bush él sí se preocupa por sus vecinos.
Es verdaderamente
lamentable la actitud de los gobiernos que por un puñado de petrodólares
sacrifican valores y principios superiores. Pareciera que a los gobiernos que
reciben los regalos de Chávez no les importa la relación de dependencia a
la que están sometiendo sus países. Chávez es imponderable y soberbio y no le
importa chantajear a los gobiernos que se favorecen con su petroimperialismo.
Como dijo el ex presidente Luis Alberto Lacalle en la entrevista que le hizo Roberto Giusti (El Universal, 11-03-07, pág. 1-7). "Chávez
aprovecha la tonta solidaridad ideológica de algunos gobiernos pendientes de
beneficios". Se dice que esos gobiernos sencillamente son pragmáticos,
pero en este caso, pragmatismo, como dice también el ex presidente Lacalle, es "pasividad y complicidad".
Mientras se deleitan con la
prodigalidad de Chávez esos gobiernos se tapan los ojos para
ignorar que esos regalos provienen de un país donde su Presidente mantiene a
los ciudadanos sometidos a un régimen donde prevalecen la inseguridad, los
abusos de la fuerza pública, la vulneración del Estado de Derecho, la
corrupción, la inflación galopante, el empobrecimiento progresivo, el deterioro
de la infraestructura física y los servicios públicos, las agresiones contra
los medios, los atropellos a los derechos fundamentales de los ciudadanos y
todos los demás abusos y tropelías que resultaría interminable enumerar.