La conspiración internacional

 

Adolfo R. Taylhardat

 

Exacerbados por el avance incontenible del RR, Chávez y el chavismo se han dedicado a denunciar a diestra y siniestra planes conspirativos provenientes del exterior.

 

Primero fue la CIA que supuestamente ha estado complotando con personeros de la oposición. Luego fueron Carlos Ortega y Manuel Cova a quienes se les interfirió una comunicación telefónica donde supuestamente trazaban una estrategia para defenestrar a Chávez

 

Ahora el Vaticano ha pasado a engrosar la lista de conspiradores. El diputado Tarek Saab insinúa que algún alto jerarca de la iglesia católica debe estar participando en una siniestra maniobra desestabilizadora. Según él, la valiente actitud de la Conferencia Episcopal Venezolana que recientemente emitió la Carta Pastoral  titulada “La Comunicación al Servicio de la Paz” la de su Presidente, Monseñor Porras, quien ha denunciado las desviaciones totalitarias del actual mandatario y las aquilatadas y bien fundamentadas expresiones del Nuncio Apostólico en una entrevista publicada en El Nacional, han sido orquestadas desde Roma y son parte de una conjura subversiva. Para remediar eso la propuesta es saltar “a la torera” los canales diplomáticos, “bypasear” a la iglesia venezolana y establecer “una interlocución directa con las máximas autoridades del Vaticano”

 

Pero la manía persecutoria de Chávez no se detiene allí. También acusa al Gobierno de Costa Rica de participar en la confabulación internacional porque no interceptó las conversaciones telefónicas de los peligrosos golpistas Carlos Ortega y Manuel Cova,  ni ha tomado medidas para impedir las acciones subversivas de esos peligrosos personajes del sindicalismo venezolano. Pero el Gobierno de Costa Rica también es culpable porque  hace lo mismo que hicieron los gobiernos democráticos de Venezuela cuando brindaron apoyo y protección a perseguidos políticos de toda América que llegaban a nuestro territorio para salvar el pellejo de las atrocidades de los sátrapas que gobernaban sus países. El remedio en este caso será privar a Costa Rica del petróleo que recibe dentro del marco del Acuerdo -qué paradoja- de San José.

 

Chávez no tiene la más mínima idea de lo que son las relaciones internacionales. Tampoco tiene sentido del ridículo. Y a todas éstas ¿Qué opina el canciller?

 

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