En estos días el teniente coronel presidente dijo que no hubo
ventajismo sino ventaja en el referendo del 15F. "Es como si el corredor
Héctor Thomas compitiera con Maduro y conmigo y nos sacara 50, 100 metros de
ventaja y luego nosotros dijéramos que nos ganó por ventajismo. … eso no
es ventajismo sino ventaja porque él es más fuerte"
Lo que pasa es que en este caso él ganó porque se dopó, no con
esteroides, sino con una droga muy potente y más apropiada para la ocasión: abuso
de poder.
Recurriendo a otra analogía deportiva de las que tanto le
gustan al mandante, no cabe duda de que en todos, o casi todos, los 15 eventos
electorales realizados en Venezuela en los últimos 10 años, hemos competido en
condiciones desiguales porque nos hemos enfrentado a un equipo que juega sucio
descaradamente. El equipo de la oposición democrática siempre ha jugado limpio.
Se ha mantenido dentro de las normas de la Constitución, las leyes y las
reglas electorales. El equipo del oficialismo, cuyo capitán y dueño absoluto es
además todo-poderoso, ha jugado sucio en cada oportunidad. Recurre
descaradamente a toda clase de trampas, zancadillas, golpes, porrazos, codazos,
empujones, patadas, puntapiés y utiliza todo tipo de ardides para ganar. Además
cuenta con un árbitro parcializado, vendido, complaciente, o más bien cómplice,
que no solamente se hace la vista gorda ante los abusos y artimañas del equipo
oficialista, antes y durante el partido, sino que previamente prepara el
terreno para favorecerlo, viola los reglamentos, modifica las normas
vigentes y dicta normas nuevas para facilitar las trampas y las ventajas en
detrimento del equipo democrático. En estas condiciones difícilmente se
podrá ganar un partido. Digo difícilmente porque no creo que sea imposible
derrotar al teniente coronel presidente en alguno, o en todos, los eventos
comiciales
Tenemos por delante varios partidos que jugar: este año habrá
elección de concejos municipales y juntas parroquiales, el año próximo
elecciones parlamentarias y en el 2012 elección presidencial. Eso si es que en
el entretiempo al teniente coronel presidente no se le ocurre inventar algún
otro evento comicial, como por ejemplo convocar otro referendo para instituir
constitucionalmente la monarquía que de hecho ha establecido en Venezuela, o
más factible todavía, proponer otro plebiscito amañado para consultar si los
venezolanos están de acuerdo en fundir a Venezuela con Cuba.
Así como el teniente coronel presidente ya comenzó su campaña
para el 2012, nosotros también tenemos que comenzar a entrenarnos,
organizarnos y prepararnos adecuadamente. La oposición democrática (los
partidos políticos, las organizaciones de la sociedad civil y los electores
independientes), desde ahora mismo debe consolidar un solo frente y
empezar a trabajar, unida, sin rivalidades, mezquindades o ambiciones
personalistas. La primera tarea debe consistir en montar la maquinaria de la
oposición en todos los rincones del país. No debe quedar una sola ciudad, un
solo pueblo, un solo barrio, un solo caserío donde no exista un comando de la
concertación unitaria. La segunda tarea es investigar por qué casi seis
millones de venezolanos no votaron el domingo pasado y tratar de captar aunque
sea la mitad de ese electorado haciéndoles ver que a pesar de todas las trampas
y a pesar de la parcialidad del árbitro su participación es determinante en la
suerte de la democracia y el futuro de nuestro país. La tercera tarea consiste
en elaborar, desde ya, el proyecto que contenga las propuestas y la oferta de
la concertación unitaria frente al plan comunista del teniente coronel
presidente.
Finalmente, como de nada vale que los venezolanos exijamos juego
limpio porque no lo vamos a lograr, como no podemos esperar apoyo de gobiernos
extranjeros que prefieren cerrar los ojos antes que denunciar los atropellos
del régimen, otra tarea debe consistir en sensibilizar a la opinión
pública internacional, a los organismos internacionales y las
organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos para que
emplacen al mandante venezolano a respetar las reglas del juego
democrático. Esta tarea requiere tiempo pero el camino está
abonado.
En el exterior se conocen las irregularidades que viciaron la
campaña pre-referendo y el referendo mismo. Numerosos despachos de prensa
y editoriales de periódicos de otros países registraron con preocupación el
ventajismo que prevaleció durante la campaña pre-referendo y en el referendo
mismo bajo la forma de intimidación, amenazas a los funcionarios públicos,
agresiones a los jóvenes estudiantes, imputaciones falsas, abuso, corrupción,
empleo indebido de los recursos materiales y financieros del Estado,
manipulación de la pobreza, compra de voluntades pagadas con artefactos
electrodomésticos adquiridos con dineros del tesoro nacional, etc.
Pero hay que seguir denunciando y en esto la comunidad de
compatriotas que integran la diáspora venezolana en el exterior, y de manea
particular un órgano de prensa como EL VENEZOLANO, están llamados a jugar un
papel protagónico.