INTERVENCIÓN DEL DIPUTADO ADOLFO R. TAYLHARDAT
EN LA XVI CONFERENCIA INTERPARLAMENTARIA
AMÉRICA LATINA – UNIÓN EUROPEA
Bruselas, 21 de mayo de 2003
Quiero comenzar felicitando
a las autoridades del Parlamento Europeo y del Parlamento Latinoamericano por
haber incluido en la Agenda de nuestra Conferencia el tema de las Migraciones y
los Desplazamientos Humanos.
Este es evidentemente un
tema de gran actualidad y se refiere a un problema que de una manera u otra
afecta a todos nuestros países.
Las excelentes ponencias que
nos han presentado el Senador Enrique Gómez Hurtado y el Eurodiputado Fernando
Fernández Martín[1] son
reveladoras de las complejas implicaciones que encierra la temática de las
migraciones y los desplazamientos humanos. Quiero agradecer a los dos ponentes
por su importantes reflexiones y consideraciones.
Venezuela fue
tradicionalmente un país receptor de inmigrantes. En nuestra población está
presente una rica variedad étnica producto de la constante mezcla de
nacionalidades. En todas las épocas de nuestra historia, Venezuela acogió
migrantes, sobre todo provenientes de Europa. Somos muchos los venezolanos que
llevamos en nuestra sangre y en nuestros apellidos la marca indeleble de
nuestros antepasados inmigrantes.
Pero otra característica
tradicional de Venezuela es que no exportaba migrantes. En general era muy raro
encontrar en el exterior venezolanos que hubieran emigrado.
Después de la segunda guerra
mundial Venezuela recibió un importante contingente de inmigrantes provenientes
de muchos países de la Europa devastada. Llegaron migrantes principalmente de
España - incluidos muchos canarios que es el lugar de procedencia del
Eurodiputado Fernández Martín -, de Portugal y de Italia, pero también de
prácticamente todos los países del viejo continente. Esa inmigración recibió en
nuestro país una generosa hospitalidad y también aportó una valiosísima
contribución al progreso y el desarrollo del país.
Hoy día, Venezuela confronta
problemas sumamente delicados originados en varios frentes relacionados con los
desplazamientos de población.
En primer lugar, como
resultado de la situación interna de Colombia, se han producido importantes
desplazamientos de ciudadanos colombianos que penetran ilegalmente la frontera.
Son numerosas familias que huyen de las zonas afectadas por la presencia de los
grupos irregulares y por los combates entre el ejército regular y la guerrilla.
Para esta fecha se calcula
en no menos de 20.000 la masa de desplazados colombianos que se encuentra en la
zona fronteriza común.
Un segundo problema
configura una nueva forma de tráfico de personas. Recientemente se han
producido denuncias por personalidades autorizadas, entre ellas el Presidente
de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional venezolana, en el
sentido de que están llegando a Venezuela importantes contingentes de personas
provenientes de China, del Medio Oriente, de Cuba y de Colombia. Según las
denuncias, esas personas son ingresadas al país sin llenar los requisitos de
inmigración y son inmediatamente provistas del documento de identidad que les
permitirá participar en cualquier proceso comicial que se realice en el país.
Esta manifestación del
problema migratorio se ha visto recrudecida en los últimos meses con la
inminencia de la consulta electoral que deberá llevarse a cabo en el mes de
agosto próximo.
Se trata de un problema
serio porque configura una nueva manifestación del tráfico de seres humanos. Se
trata de tráfico de personas con fines políticos. Debo señalar que esto que he
dicho se encuentra debidamente documentado en informes que han sido levantados
por parlamentarios venezolanos, entre otros, como he mencionado, por el
Presidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional.
Un tercer problema es de
signo contrario. Estamos experimentando una reversión en la tradicional
posición de Venezuela no sólo como país receptor de inmigrantes sino como país
no emisor de migrantes.
Debo señalar que durante los
40 años de democracia que vivimos en Venezuela desde el derrocamiento de la
dictadura de Marcos Pérez Jiménez, Venezuela abrió también sus fronteras a
muchos compatriotas latinoamericanos que huían de países que se encontraban
bajo la dominación de gobiernos autocráticos. A Venezuela llegaron muchos
chilenos, argentinos, uruguayos, en su mayoría profesionales de distintas
especialidades. Pero también llegaron migrantes que buscaban mejores
condiciones de vida y oportunidades de trabajo. Recibimos muchos peruanos,
bolivianos, ecuatorianos y sobre todo colombianos. Todos esos flujos de
personas han aportado una enorme contribución al progreso del país. Incluso, en
momentos en que gracias a la democracia Venezuela vivió períodos de bonanza,
llegamos a confrontar carencia de cerebros porque la demanda de profesionales y
técnicos no podía ser totalmente cubierta con los recursos humanos veneyolanos
disponible.
Pero esta situación ha
cambiado radicalmente en los últimos tres años. En los actuales momentos la
población de desempleados en Venezuela se calcula en 3.650.000 personas. Si
consideramos que el núcleo familiar consta de 5 personas, puede decirse que mas
de 18 millones de personas, sobre una población total de 24 millones se
encuentra afectada directamente o indirectamente por el problema de la falta de
oportunidades de trabajo. Esto representa el 76 % de la población total.
Estos datos que les he
proporcionado no son producto de mi
imaginación, son tomados de un artículo del Profesor Domingo Maza Zavala,
actualmente Vicepresidente del Banco Central de Venezuela y uno de los asesores
económicos del gobierno.
Es preciso destacar que
dentro de esa masa de desempleados que he descrito se cuentan los 18.000
empleados de la empresa petrolera venezolana que de un día para otro fueron
literalmente echados a la calle.
En su artículo Maza Zavala
dice: El desempleo no significa sólo ausencia de ingreso, de medios de vida;
significa también una grave depresión moral, un trauma familiar, una abierta a
las enfermedades y aunque no se quiera pensar en ello, una tentación a delinquir”
Como podrá comprenderse,
esta situación inevitablemente significa el éxodo de venezolanos que buscan
huir de la situación económica catastrófica a la cual ha sido llevado el país.
Son numerosos los jóvenes venezolanos que están abandonando el país en busca de
mejores perspectivas de futuro. En su mayoría son profesionales recién
graduados que no encuentran oportunidades de trabajo. Pero esta situación esta
provocando también un fenómeno que estoy seguro preocupa a países Europeos.
Muchos de los inmigrantes que llegaron a Venezuela están volviendo a sus países
de origen junto con sus descendientes venezolanos. Son notorias las colas que
se observan sobre todo frente a las Embajadas y Consulados de España, de Italia
y de Portugal.
Devastación económica, colapso
económico sin precedentes, contracción vertiginosa de la actividad productiva
del país, empobrecimiento acelerado de la población, que ha llevado a la casi
desaparición de la clase media, cierre de empresas industriales o de servicio
grandes, medianas y pequeñas, inflación galopante, disminución del consumo de
alimentos, crisis en la educación, intensa campaña de ideologización a través
de los libros y de la enseñanza desvirtuando la historia del país.
A esta descripción general
de la situación que atraviesa Venezuela hay que agregar los ingredientes de la
elevada polarización social inducida desde las alturas del poder y de la
profunda conflictividad política que han hecho necesaria la presencia
prácticamente continuada del Secretario General de la OEA en Caracas
Todo esto trae como
resultado un alto grado de frustración de la población y particularmente de la
juventud, como consecuencia de la falta absoluta de certidumbre en cuanto al
futuro del país, lo cual a su vez es el combustible que conduce inevitablemente
al éxodo de venezolanos hacia el exterior en busca de oportunidades de trabajo
y de mejores condiciones de vida. Esto significa que muy probablemente
Venezuela figurará pronto en la lista de países emisores de migrantes a que ha
hecho referencia el Eurodiputado Fernández Martín.
Para concluir, debo señalar
que a los venezolanos, nos preocupa de manera particular el tratamiento que
nuestros compatriotas reciben cuando vienen a Europa. Reconocemos que todos los
países de este continente confrontan serios problemas como resultado del
desplazamiento de poblaciones que vienen en busca de oportunidades de trabajo y
de mejores condiciones de vida. Dije antes: “de manera particular “porque
habiendo sido Venezuela un país hospitalario para tantos emigrantes europeos en
los momentos difíciles que vivió este continente a raíz de la guerra, debería
existir por lo menos un mínimo de reciprocidad cuando nuestro país atraviesa
también momentos difíciles.
La situación venezolana en
las tres vertientes que he descrito constituye un fenómeno nuevo. De allí que
el Eurodiputado Fernández Martín no mencione a Venezuela en su importante y
documentada presentación. He considerado oportuno traer a la atención de esta
honorable Asamblea esta información porque se trata de situaciones que
inevitablemente requieren ser conocidas como potenciales fuentes de problemas
internacionales a muy corto plazo. La situación venezolana coincide con ese
“cocktail” de circunstancias que dan origen a las migraciones a que hizo referencia
el Senador Gómez Hurtado cuando decía que los factores que inciden en el
fenómeno de la migración tienen que ver con la justicia social, el pleno
empleo, la igualdad de oportunidades, la libertad, la vigencia de una verdadera
democracia y la primacía del bien común.
También coincido con el
Senador Gómez Hurtado que en el problema de las migraciones no solamente hay
que atender a las víctimas sino que, cito textualmente sus palabras “antes
debiéramos ocuparnos de los victimarios, los cultivadores del odio, los
usufructuarios de la violencia, los que creen que su triunfo está en el
sufrimiento ajeno, en la posesión de lo que pertenecía a los desposeídos, en el
ejercicio del poder por el poder mismo”
“Es – y me tomo de nuevo la
libertad de citar al Senador Gómez Hurtado – una de la formas primarias del
revolucionarismo, que pretende destruir para construir luego sobre la
desolación”
Adelantándome al derecho de
réplica que seguramente ejercerá alguno de mis colegas parlamentarios
venezolanos, quiero decir que me abstendré de contra-replicar porque lo que he
dicho acerca de la situación venezolana es totalmente veraz y en todo caso,
dejo en manos de la audiencia extraer de mi intervención las conclusiones que
les dicte su propia conciencia.
[1] El Senador Gómez Hurtado es Coombiano, Conservador. El Eurodiputado Fer´nandez Martin es espanol, del PPE (el Partido de Aznar).