INTERVENCIÓN DEL DIPUTADO ADOLFO R. TAYLHARDAT

EN LA ASAMBLEA ORDINARIA DEL PARLAMENTO LATINOAMERICANO EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN DE LA ELECCIÓN DE LOS INTEGRANTES DE LA JUNTA DIRECTIVA DEL PARLATINO

Sao Paulo,  8 de noviembre de 2002

Señora Presidenta,

Señores miembros e la Mesa Directiva,

Colegas Parlamentarios,

Señores invitados,

 

En primer lugar, debo decir que los integrantes del Bloque Democrático del Grupo Parlamentario Venezolano del Parlamento Latinoamericano deploramos profundamente que esta situación relacionada con la candidatura venezolana para un cargo en la Junta Directiva haya tenido que trascender al nivel de la plenaria de la Asamblea.  Nosotros estamos conscientes de que este es un asunto que debió haber sido resuelto internamente por los parlamentarios venezolanos.

 

Para comprender por qué esto ha sucedido, es necesario conocer cómo funciona nuestro Grupo Parlamentario:

 

1)      Somos 12 diputados elegidos mediante votación secreta, universal y directa a nivel nacional. De los 12, siete pertenecen al partido de gobierno. Los otros cinco, que pertenecemos a diferentes partidos, nos hemos integrado en lo que hemos denominado Bloque Democrático y actuamos coordinadamente en todo lo que tiene que ver con el trabajo relacionado con el PARLATINO.

2)      Nuestro Grupo funciona autónomamente con respecto de la Asamblea Nacional y nos regimos por nuestro propio Reglamento Interior y de Debates. Nuestro Reglamento establece que las decisiones del grupo normalmente deben tomarse por consenso. Pero establece también que si no es posible el consenso, las decisiones se adoptan por mayoría de los presentes y votantes. Esta es la regla general. Sin embargo, nuestro Reglamento contiene un capítulo especial titulado “Misiones al Exterior” en el cual se establece una excepción a esa regla, la cual establece que para que una propuesta generada en grupo pueda ser presentada en nombre del Grupo y esto se refiere específicamente a las propuestas que sean traídas al PARLATINO, se requiere que haya recibido la mayoría de los dos tercios de los miembros del Grupo. Fíjense bien. No dice los dos tercios de los presentes y votantes, sino que expresamente exige los dos tercios de los miembros, es decir se requiere los dos tercios de doce.

 

Lamentamos profundamente que la Asamblea se vea ahora confrontada  con una propuesta que se fundamenta en una versión distorsionada de la verdad, según la cual la candidatura del Diputado Nerio Rausseo fué rechazada en el Grupo y que en cambio la del Coronel Correa resultó aprobada por siete votos contra cinco. Esta es una manipulación de la verdad a la cual pareciera estar acostumbrado el oficialismo venezolano. Si mi aritmética no me engaña, siete no son los dos tercios de doce. Lo que significa que ninguna de las dos candidaturas obtuvo la mayoría necesaria y eso es lo que ha traído como consecuencia que existan dos candidatos venezolanos para el mismo cargo.

 

La mayoría en la cual supuestamente se basa la propuesta para la conformación de la Mesa Directiva no existe.

 

Ahora bien, cual es problema de fondo?  En el seno del PARLATINO existía consenso en el sentido de que Venezuela debía asumir un cargo en la Mesa Directiva y que asumiría la Secretaría General del Parlamento Latinoamericano. Esto significa que Venezuela tendría, en la Junta Directiva del PARLATINO dos posiciones: la de Secretario General y la de Vicepresidente que es actualmente ejercida por el Coronel Rafael Correa desconociendo los postulados de la democracia representativa y de la democracia participativa de la que tanto alardea el oficialismo en Venezuela. Adicionalmente ha sido violado el derecho de las minorías y el principio que les garantiza su representación en los órganos parlamentarios.

 

Nosotros alegamos que en virtud del principio permanente e inalterable del Parlamento Latinoamericano, que está consagrado expresamente tanto en el Tratado de Institucionalización como en el Estatuto, y también en función del principio de la representación de las minorías, esas dos funciones debían distribuirse equitativamente. Es decir, una para la bancada del gobierno y la otra para la oposición.

 

Y es aquí donde surgió el problema, porque la bancada oficialista reivindicó la Secretaría General, conservando también la presidencia del Grupo Venezolano del Parlamento Latinoamericano lo cual conlleva prácticamente todos los atributos, funciones y prerrogativas de la función del Vicepresidente. Es decir que lo que se pretendía era que nosotros asumieramos una vicepresidencia mediatizada, porque los atributos principales de la Vicepresidencia quedarían en manos del Presidente del Grupo Venezolano.

 

La señora Presidenta en la reunión que sostuvimos ayer el Coronel Correa y yo con ella nos pidió que nos abstuviéramos de traer a la plenaria la situación política interna venezolana.

 

No es mi propósito desatender el llamado de la Presidenta, pero no puedo dejar de señalar en una tribuna lo siguiente:

 

La bancada oficialista alega, y así lo expresó el Coronel Correa durante la reunión que sostuvimos con la señora Presidenta,  que para ellos el cargo de la Secretaría General es muy importante y aducen razones políticas. Sostienen que necesitan ese cargo para poder proyectar internacionalmente a su partido. Dicen que los partidos de la oposición pertenecen cada uno a una internacional de partidos, unos a la UPLA, otros a la Social Democracia y que ellos no tienen ninguna internacional. Esto significa que lo que pretende la bancada oficialista es utilizar la función de Secretario General para hacer promoción internacional de la revolución bolivariana que ellos preconizan.

 

 El Bloque Democrático en cambio fundamentó su aspiración en razones exclusivamente legales y de principio. Ya mencioné que lo que exigíamos es que el Parlamento Latinoamericano honrara el principio de la pluralidad política e ideológica consagrado tanto en el Tratado de Institucionalización como en el Estatuto. Es mas, la Asamblea no podía dejar de tener en cuenta que el principio de la pluralidad política e ideológica acaba de ser confirmado por esta misma Asamblea en una resolución que acaba de aprobar y además aparece también consagrado en otra resolución  que tiene pendiente por aprobar en esta misma sesión.

 

De todo lo expuesto resulta evidente que la situación planteada en relación con la candidatura venezolana a la Secretaria General del PARLATINO no es otra cosa que el reflejo de la situación interna que vive nuestro país. Ayer se dijo en la reunión de la Junta Directiva, y estamos plenamente conscientes de ello, que el problema es de naturaleza política. Pero también, como he señalado, es fundamentalmente un problema de principio. Le aseguro señora presidenta que no es mi intención abrir un debate sobre lo que ocurre en Venezuela, pero no puedo dejar de destacar que lo que estamos presenciando en el PARLATINO es la copia carbón de lo que sucede en nuestro país. Venezuela está dividida en dos pedazos: los que están con el gobierno y los que no apoyan al gobierno. Esa división se origina en las alturas del Poder por la actitud totalitaria del gobierno que controla todas las instituciones y los poderes públicos nacionales. Es un hecho notorio que en Venezuela la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo, la Contraloría General, la Fiscalía General, la Defensoría del Pueblo, el Consejo Nacional Electoral son simples instrumentos políticos del partido de Gobierno y de su Jefe máximo que es el propio Presidente de la República.

 

Es lamentable que el PARLATINO adopte ahora una decisión que solamente contribuye a profundizar esa situación al tomar partido por una determinada posición sin tener en cuenta los derechos de la minoría ni sus propios principios rectores.

 

Aquí en el PARLATINO, como resultado de la propuesta que va a aprobar,  el oficialismo copará todos los cargos en la Junta Directiva: la Secretaría General y la Vicepresidencia. Además, retendrá la Presidencia del Grupo Parlamentario Venezolano. Lo que le interesa a la bancada oficialista es utilizar esos cargos como instrumentos políticos al servicio del partido de gobierno.

 

Se ha pretendido presentar como un gesto de magnanimidad que la bancada oficialista estaba dispuesta a ceder posiciones en lo que respecta a las presidencias y vicepresidencias de comisiones. Nosotros alegamos que esto no era lo que esta en juego. De lo que se trata es de la distribución equitativa de los puestos en la Junta Directiva. Si ellos asumen uno, a la oposición le corresponde el otro puesto en virtud de los principios de la pluralidad y de la representación de la minoría. Este es un principio que nosotros no podemos renunciar.

 

No podemos aceptar bajo ningún respecto es que como resultado del totalitarismo que aplica el partido de gobierno en Venezuela, nosotros tengamos que renunciar a los principios y mucho menos aceptar que esta augusta Asamblea desconozca principios que son inherentes e irrenunciables en un órgano parlamentario como es el Parlamento Latinoamericano.

 

Lamentamos profundamente que esta Asamblea se vea en la necesidad de tomar una decisión que echa al traste  valores y principios, basándose, como he dicho, en informaciones distorsionadas que violentan las normas reglamentarias que gobiernan nuestro funcionamiento.

 

Para concluir, solamente quisiera agregar algo. Ayer en la sesión de la Junta Directiva el Coronel Rafael Correa afirmó que el Bloque Democrático había lanzado la candidatura del Diputado Correa aún antes de que el asunto hubiera sido considerado en el plenario de nuestro Grupo. Debo aclarar que la comunicación formal, mediante la cual el Bloque Democrático presentó oficialmente la candidatura del Diputado Rausseo es de fecha 2 de noviembre, o sea de apenas la semana pasada. Yo solicitaría, señora Presidenta que de conformidad con lo estipulado en el artículo 64 del Reglamento del PARLATINO esa comunicación sea distribuida a todos los parlamentarios que participan en esta Asamblea.

 

Pido disculpas a la Asamblea si me he extendido un poco en mi intervención, pero he considerado necesario hacer estas explicaciones porque evidentemente la bancada oficialista ha pretendido presentar un cuadro distorsionado de lo que sucede realmente en torno de este problema.

 

Anoche la Junta Directiva acordó dar al Grupo Venezolano tiempo hasta el día de hoy para que hiciera un esfuerzo a fin de ponerse de acuerdo en torno de un candidato único para la Secretaría General y que si ello no se lograba, tocaría a la Asamblea escoger uno entre los dos candidatos venezolanos. Lamentablemente no fue posible lograr un acuerdo y hoy hemos sido sorprendidos con una propuesta que no se corresponde con lo decidido en la Junta Directiva en su sesión de anoche ha sido posible.

 

Esto lamentablemente significa que el PARLATINO se ha identificado con la conducta y la actitud totalitaria del oficialismo venezolano. La opinión pública venezolana, y también evidentemente, ante la opinión pública internacional, sabrán extraer las consecuencias de esta actitud y de los resultados de esta decisión.