Intervención en la XVII Conferencia Interparlamentaria Unión Europea/América Latina
Lima, 14-17 junio de 2005

 

Comienzo por agradecer a los dos ponentes sobre el tema “Agenda Social y Medio Ambiente Común” por los excelentes trabajos que nos han ofrecido como base para nuestra consideración de esta importante problemática.

 

La ponencia de la Senadora Luisa María Calderón nos ofrece una interesante perspectiva de los esfuerzos que hace su país para atender los apremiantes problemas sociales que aquejan a México y de manera particular las iniciativas que adelanta para combatir el flagelo de la pobreza.

 

Encuentro que la ponencia del señor Alain Lipietz, Presidente de la Delegación del Parlamento Europeo para las Relaciones con los países de la Comunidad Andina tiene un enfoque mas acorde con los propósitos que perseguimos con estos encuentros interparlamentarios bianuales en los cuales América Latina y Europa intentamos encontrar bases comunes para intensificar la cooperación recíproca.

 

En ambos documentos se hace alusión a lo que hace y a lo que debería hacer el Parlamento Latinoamericano en el ámbito de la protección y conservación del Medio

Ambiente.

 

En su disertación el señor Lipietz analiza las diferencias y similitudes que existen en los esfuerzos que hacen Europa y América Latina para atender los retos de las agendas social y ambiental y muy acertadamente plantea ideas orientadas, como él dice, a procurar una respuesta en los dos extremos de la cadena.

 

“Nuestros dos continentes están en los dos extremos de la cadenas de las relaciones entre la humanidad y su medio ambiente…. los problemas que plantean ambos al ecosistema planetario son rigurosamente los mismos”. 

 

Tengo el privilegio de desempeñarme como Vice-Presidente de la hasta el año pasado Comisión de Medio Ambiente y desde entonces Comisión de Medio Ambiente y Turismo del Parlamento Latinoamericano. En nuestra comisión hemos venido haciendo esfuerzos para familiarizar a los parlamentarios de nuestra región con los apremiantes y delicados problemas que afectan al medio ambiente natural de nuestra región y del planeta.

 

En abril del 2002, con vista a la preparación de la participación del PARLATINO en la Cumbre de Johannesburgo sobre Desarrollo Sustentable, la Comisión de Medio Ambiente adoptó la “DECLARACIÓN DE MONTEVIDEO”, la cual fue posteriormente endosada por la Asamblea General del PARLATINO.

 

En esa Declaración, partiendo de la evaluación que hiciéramos en la Comisión de Medio Ambiente sobre el cumplimiento del Programa 21, se identificaron una serie de acciones que los parlamentos de la región pueden llevar a cabo para contribuir al logro de los objetivos de la Cumbre de la Tierra y las decisiones que emanarían de la Cumbre sobre el Desarrollo Sostenible.

 

Entre esas acciones se destacan las siguientes;

 

·         Los parlamentos deben involucrarse activamente en el logro de los objetivos de la Agenda 21 y de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible,

 

·         Se debe hacerlas gestiones necesarias para que los gobiernos incorporen parlamentarios en las delegaciones que asisten a las conferencias internacionales sobre cuestiones ambientales y propiciar la realización de foros parlamentarios paralelos a esa reuniones a fin de que los parlamentarios puedan interactuar con los representantes gubernamentales y presentar sus opiniones y propuestas en relación con los temas de las Agendas de esas reuniones.

 

·         Se deben propiciar medidas para incrementar el conocimiento de los parlamentarios acerca de las actividades del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y concienciación en torno de la agenda ambiental global, particularmente en lo que respecta a la contribución del PNUMA a la salud y el bienestar del globo,

 

Dentro de este último ámbito vale la pena destacar que el PARLATINO ha realizado dos Talleres Parlamentarios sobre el Cambio Climático, celebrados ambos en Buenos aires, el primero en 1998 y el segundo en el 2004.

 

Adicionalmente, el PARLATINO ha emitido, con bastante éxito, exhortaciones a los países de la región para que ratifiquen o agilicen sus procedimientos legislativos para la ratificación del Protocolo de Kyoto. También a ha dirigido vigorosos llamados a los Estados Unidos de América, por ser el mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta,  para que cambie su actitud en relación con ese importante instrumento internacional.

 

Considero importante destacar también que la Comisión de Medio Ambiente y
Turismo del PARLATINO mantiene de manera permanente en su Agenda un tema destinado a evaluar periódicamente los avances logrados por sus países miembros en el cumplimiento de los compromisos contraídos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible y en la propia Declaración de Montevideo.

 

Por otra parte en sus dos últimas sesiones la Comisión de Medio Ambiente realizó sendos talleres sobre Bioseguridad y sobre los Organismos Genéticamente modificados. Para su próxima reunión tenemos contemplado concentrar la atención en el tema de la biopiratería que es por cierto uno de los ámbitos en los cuales el señor Lipietz propone propiciar la cooperación entre nuestros dos parlamentos.

 

La actividad del PARLATINO, a través de su Comisión de Medio Ambiente, tiene siempre presente el importante papel que juegan los parlamentos nacionales en el desarrollo del derecho ambiental internacional y de la legislación nacional en materia ambiental, y con esa finalidad promueve la adopción de cuerpos de legislación nacional orientados a la integración económica, social y ambiental, a estimular el desarrollo y la equidad  y a promover la sostenibilidad. Con esta finalidad propicia la armonización de las legislaciones y los marcos regulatorios nacionales como un medio para contribuir a impulsar la integración ambiental;

 

Otras medidas impulsadas por el PARLATINO  en este ámbito consisten en:

 

Estimular a los parlamentarios a apoyar en sus respectivos Parlamentos nacionales la asignación de los recursos presupuestarios que requieren la aplicación y el desarrollo de las políticas ambientales nacionales para favorecer la sostenibilidad del desarrollo;

 

Impulsar el papel de los parlamentos nacionales, de los gobiernos y del sector privado en el manejo sostenible de los ecosistemas naturales, estimular la armonización de los marcos nacionales relativos a los problemas  ambientales vinculados con la protección y el aprovechamiento de los ecosistemas;

 

Explorar vías para intercambiar información y armonizar las legislaciones nacionales para la protección de la diversidad biológica, incluyendo los conocimientos asociados, así como para el acceso a recursos biológicos y genéticos y el reparto de beneficios derivados de su utilización;

 

Como puede apreciarse, es muy intensa y firme la actividad que cumple el PARLATINO en el campo ambiental sin dejar de tener en cuenta su íntima vinculación con la agenda social de la región.

 

Volviendo a la ponencia del señor Lipietz, concuerdo con él plenamente cuando dice que es necesario impulsar la cooperación entre nuestros dos Parlamentos, el europeo y el Latinoamericano para hacer frente a las crisis ecológicas que amenazan a nuestros dos continentes.

 

Con ese propósito propone dos formas de cooperación entre el PARLATINO y el Parlamento Europeo: por una parte el intercambio de buenas experiencias y buenas prácticas y por la otra la promoción de una legislación común global para la defensa del ecosistema planetario.  Ofrece además áreas específicas en las cuales se podrían adelantar acciones entre los dos parlamentos, como serían la lucha contra el cambio climático, la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto, la definición de lo que habrá necesidad de hacer en la post-Kyoto, la protección de la biodiversidad de América Latina y del mundo, la lucha contra la biopiratería.

 

Son todos temas que nos interesan a todos y por eso también concuerdo totalmente con él cuando dice: “En esta lucha entre la aspiración a la construcción de un bien colectivo y la crispación de los intereses nacionales, los parlamentarios, sobre todo los parlamentos supranacionales como el PARLATINO o el Parlamento Europeo, representan probablemente el polo del interés colectivo”.

 

Siempre dentro del ámbito de las propuestas que hace el señor Lipietz en su ponencia, pero yendo un poco mas allá de los temas que enuncia, me atrevo a sugerir algunas acciones específicas que podrían servir para llevar adelante iniciativas conjuntas:

 

·         Establecer un sistema parlamentario de información sobre la diversidad biológica con el apoyo de los centros de investigación, que incluya  experiencias nacionales, convenios y proyectos en curso, así como información sobre fuentes de financiamiento para proyectos de interés común.

·         Impulsar el desarrollo de un régimen internacional que promueva y salvaguarde la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de la diversidad biológica y de sus componentes.  Ese régimen debería contemplar, entre otros elementos, la certificación de la procedencia del material biológico, el consentimiento fundamentado previo y términos mutuamente acordados de transferencia de material genético, como requisitos para la solicitud y el otorgamiento de patentes, con apego a las condiciones de acceso otorgadas por los países de origen de ese material.

 

·         Contribuir a fortalecer el desarrollo de los conocimientos tradicionales mediante la promoción de la coordinación de políticas públicas y financiamiento para las comunidades indígenas y locales, a fin de que puedan convertir sus innovaciones en proyectos comerciales viables, con beneficios directos para ellas, haciendo uso, en los casos que fuera posible, de elementos de propiedad intelectual, como las marcas comerciales y las denominaciones de origen;

 

·          Promover el desarrollo de un régimen de protección de los conocimientos tradicionales, basado en instrumentos y mecanismos de distinta naturaleza;

 

·         Promover que los actuales sistemas de propiedad intelectual tomen en cuenta los conocimientos tradicionales asociados a la diversidad biológica en la evaluación de las solicitudes de patentes y otros derechos relacionados;

 

·         Identificar mecanismos de cooperación interparlamentaria para combatir conjuntamente la apropiación indebida o ilegítima de recursos genéticos y controlar el destino de los recursos genéticos de los países de origen;

 

·         Propiciar el fortalecimiento de las capacidades científicas y tecnológicas en la ingeniería genética y la biotecnología como medio para contribuir a superar los problemas del subdesarrollo con la debida protección de la diversidad biológica, y apoyar las instituciones científicas internacionales Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIIGB), dedicada a impulsar el desarrollo de las capacidades científicas de los países en desarrollo en ese campo;

 

·         Propiciar la participación ciudadana en la formulación e instrumentación de las políticas y legislaciones relacionadas con la protección del medio ambiente y la sostenibilidad del desarrollo;

 

·         Promover programas de educación ambiental destinados a sensibilizar las poblaciones, brindar al público información y ofrecer espacios para la participación efectiva de la sociedad civil en el examen de los problemas relacionados con la protección del medio ambiente a fin de contribuir a la formación de una sólida conciencia ambiental;

 

Son estas señor Presidente algunas ideas que he querido aportar para contribuir a impulsar la identificación de medidas o acciones que, como propone el señor Lipietz, pudieran ser objeto de acciones de cooperación entre los Parlamentos Latinoamericano y Europeo.

 

De nuevo mi agradecimiento y mi felicitación a los dos ponentes por la valiosa contribución que nos han proporcionado para la consideración del tema que nos ocupa.

 

Muchas gracias.