INSULZA Y RCTV

Adolfo R. Taylhardat

Pareciera que finalmente el mundo exterior comienza a darse cuenta  y preocuparse seriamente por lo que ocurre en  nuestro país. La semana pasada varios periódicos extranjeros publicaron artículos  donde se aprecia que la comunidad está abriendo los ojos ante la realidad política venezolana. Particularmente contundentes fueron los siguientes artículos: “En Venezuela, viva la corrupción” (Le Monde, París), “El dictador en nuestro patio trasero”  (The National Post, Toronto), “Chávez galopa hacia el totalitarismo (ABC, Madrid) “Sinergia con el diablo” (The New Yorker, Nueva Cork). Además, han sido firmes las reacciones de los medios en varios países, y de organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales frente a la decisión de no renovar la concesión a Radio Caracas Televisión.

Particular importancia tiene la nota de prensa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la cual informa que esa institución “decidió a favor de los periodistas, trabajadores y directivos de RCTV la demanda formulada contra el Estado Venezolano por la violación de sus derechos a la Libertad de Expresión, la Integridad Personales, a las Garantías Judiciales, al Debido Proceso y a la Protección Judicial” consagradas en el Pacto de San José.

Esto significa que la CIDH asume la defensa de todos los derechos que le han sido vulnerados a RCTV en Venezuela porque esa empresa no ha podido hacerlos valer en el país porque no cuenta con la necesaria protección judicial.

En su nota la CIDH advierte que ha dado al Gobierno dos meses de plazo para que “proceda a dar cumplimiento voluntario”  a las medidas provisionales acordadas y que de no hacerlo elevará el caso  a la Corte Interamericana “donde el Estado venezolano será procesado por violación de Derechos Humanos y de sus obligaciones derivadas de la Convención Americana de Derechos Humanos”

Luego de ese pronunciamiento claro y categórico de la CIDH el Secretario General de la OEA ha fijado posición asumiendo el papel que le corresponde ante la grotesca y aberrante medida que se propone adoptar el régimen contra RCTV, la cual afecta no solamente los derechos de ese canal televisivo sino que también configura una violación a nuestro derecho constitucional a recibir, sin limitaciones, información oportuna, veraz,  imparcial y sin censura.

En un comunicado oficial emitido el 5 de enero el Secretario General Insulza expresó su preocupación por el anuncio que hiciera Chávez de que no le será renovada la concesión de la señal a RCTV. “El cierre de un medio de comunicación masivo es un hecho poco común en la historia de nuestro continente y no tiene precedentes en las últimas décadas de democracia” ha dicho Insulza. El Secretario General ha expresado además la esperanza de que esa decisión sea revisada y que se permita la continuación normal de las transmisiones de Radio Caracas Televisión. También hizo un llamado a los medios de comunicación a seguir ejerciendo su función informativa de manera veraz, libre y objetiva, al servicio de todos los ciudadanos.

La reacción del régimen ante la declaración de Insulza no se hizo esperar. Siguiendo el patrón común de todas las dictaduras del mundo, se precipitó a emitir un comunicado lleno de diatribas contra quien hasta apenas el mes consideraba su aliado. El comunicado emitido por la cancillería pone en evidencia la ausencia de profesionalismo y el desconocimiento del lenguaje diplomático por parte del titular de ese despacho.

 

 

Inicialmente me proponía comentar aquí la sarta de estulticias que contiene el desmedidamente  extenso comunicado de la Cancillería

 

Pero el tema adquirió un giro brutalmente diferente cuando Chávez, en un acto público arremetió de manera incivilizada y soez contra el Secretario General Insulza.  Repentinamente quien hasta hacer poco gozaba de la simpatía del régimen porque se mostró complaciente hacia el oficialismo durante las elecciones parlamentarias, se convierte en el blanco de un ataque despiadado e insolente por parte del Jefe del Estado.

 

Lo ocurrido el lunes pasado durante el acto de juramentación de los nuevos ministros del gabinete no tiene precedentes, no solamente en la historia de Venezuela, sino en la historia de las relaciones internacionales. Si bien no es la primera vez que el Jefe del Estado actúa de manera impolítica e irrespetuosa hacia personalidades extranjeras (particularmente presidentes o candidatos a presidentes de otros países) esta vez demostró que mas que un mandatario es un mal educado que no respeta la dignidad de nadie y se comporta chapuceramente como cualquier malandro chabacano y vulgar.

 

Nos produce verdadera pena ajena ver que quien ejerce la primera magistratura del país coloque a Venezuela en una situación tan vergonzosa y ver cómo pierde la compostura, el equilibrio y la ecuanimidad que debe observar todo jefe de estado.

 

En el fondo, como “no hay mal que por bien no venga”, el espectáculo montado por Chávez al emplear un lenguaje ofensivo e irreverente contra el Secretario General Insulza con toda seguridad revertirá contra el presidente porque los gobiernos de los Estados Miembros de la OEA y seguramente de muchos países no miembros se solidarizarán con el agraviado.

 

El comportamiento de Chávez merece el repudio general de la comunidad internacional y es triste que nuestro país se vea involucrado en una situación tan vergonzosa como resultado del comportamiento indigno del presidente.

 

Finalmente, no puedo dejar de destacar el triste papel que jugaron los presentes en aquel acto que aplaudían y celebraban los denuestos y las invectivas que se dirigían a la máxima autoridad de nuestra organización regional.


Lo ocurrido el lunes en el Teresa Carreño le permitirá también a Insulza convencerse de la terrible realidad que vivimos los venezolanos y cabe esperar que los gobiernos miembros de la OEA comiencen a preocuparse seriamente por el rumbo que está tomando nuestro país.

 

 

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