INFORME CONTUNDENTE
El Informe sobre Venezuela
elaborado por la Asociación Internacional de Abogados, institución que agremia
más de dos millones y medio de abogados de 183 países, es el testimonio que faltaba para convencer
al mundo exterior de que en Venezuela se ha producido una infame conspiración
contra la institucionalidad democrática.
La AIA constató que
Venezuela se encuentra bajo el gobierno de un “paraderecho” es decir, bajo un
régimen de legalidad paralelo que no se ajusta a los presupuestos de la
existencia del estado de derecho. Efectivamente, en Venezuela el gobierno
manipula groseramente la legalidad, la justicia y los órganos jurisdiccionales
para tratar de consolidar su “proyecto” de implantar un régimen político reñido
con la democracia y la libertad.
La AIA constató que el
régimen de transitoriedad del poder judicial sirve al gobierno para amedrentar
a los jueces y vulnerar la imparcialidad, el acceso a la justicia, el derecho a
la defensa y el debido proceso.
La AIA constató que el
gobierno observa una “conducta regresiva” frente a sus obligaciones
internacionales en materia de derechos humanos, como resultado de su actitud de
desprecio hacia los instrumentos y las instituciones multilaterales que protegen y defienden los derechos fundamentales, a pesar de que según la constitución
“bolivariana” esos instrumentos tienen rango constitucional y prevalecen sobre
la Carta Magna.
La AIA comprobó que la
ausencia de autonomía de los poderes públicos pone en peligro los derechos del
individuo. Por ello, exige que los titulares del poder ciudadano sean
designados conforme lo establece la constitución, con lo cual reconoce el
actual carácter espurio de esos órganos.
La IBA denuncia el abuso del
poder por parte del Estado cuando menosprecia la labor de los tribunales,
insulta a los magistrados e incita públicamente a desacatar sus decisiones. También señala el peligro
que genera la participación de militares en labores de policía judicial y en
funciones que deben ser desempeñadas por civiles.
Las conclusiones de la
misión de la AIA, encabezada por el Presidente de la Sala Constitucional de la
Corte Suprema de Costa Rica, deben servir para que el mundo se dé cuenta del
grotesco golpe de estado contra la democracia y la libertad de que somos
víctimas los venezolanos, convertidos en rehenes del abuso del poder y la
ausencia del estado de derecho.