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Caracas, miércoles 25 de junio,
2008 |
HEZBOLÁ EN VENEZUELA
Adolfo R. Taylhardat
A fuerza de tantas violaciones de la soberanía
nacional ocurridas bajo el actual régimen y a fuerza de tanta pasividad de parte
de las instituciones que deben velar por la integridad y la
independencia de nuestro país (la Fuerza Armada, los organismos de
seguridad, la Asamblea Nacional y la Fiscalía General, entre otras), pareciera que los venezolanos nos estamos
convirtiendo en seres flemáticos, impasibles, indiferentes. Hechos graves que
configuran serios atentados contra la seguridad del Estado parecieran resultar
cuestiones banales.
Un caso concreto de esta situación ocurre con las denuncias
acerca de una presunta presencia del Hezbolá en nuestro país y de una supuesta
colaboración del régimen con ese grupo
terrorista musulmán.
En diciembre pasado William Dávila presentó ante la
Fiscalía General una denuncia muy concreta y solicitó a ese órgano que abriera
una averiguación sobre la participación activa de Hezbolá en nuestro país. En
su denuncia Dávila señala que esa organización “se ha dado a la tarea de
iniciar la conversión de los indígenas wayuu y guajiros al islamismo y a su
adoctrinamiento sobre las
prácticas menos religiosas de
Hezbola como organización armada para
convertirlos en guerrilleros del Islam”.
“Estamos conscientes de la liberad de culto consagrada en la
Constitución Nacional” –agrega el
escrito presentado por Dávila ante la Fiscalía – “pero lo que no puede aceptarse
es que en Venezuela se conviertan integrantes de la etnia Guajira y Wayuu en
militantes de una organización que busca establecer un gobierno teocrático,
contrario a la convivencia de los principios consagrados en la Constitución
Venezolana”. Dice además que “la presencia de un grupo fundamentalista
islámico, vinculado con prácticas terroristas, pone en entredicho la voluntad
política del Estado venezolano de sumarse a la lucha mundial contra el
terrorismo”
Concretamente Dávila solicita al Fiscal General 1)
que abra la averiguación y la investigación penal correspondiente acerca de las
actividades que ese grupo extranjero, calificado de terrorista realiza en la zona de la Guajira y la Sierra
de Perijá; 2) que se investiguen sus actividades con la etnia Guajira y Wayuu; 3) que se
investigue la impunidad con la que
actúan públicamente a través de una página web desde la cual lleva a
cabo actividades proselitistas
electorales a favor del
Presidente Hugo Chávez; 4) que se investigue si el Consejo Nacional Electoral
ha autorizado las actividades proselitistas de ese grupo político-religioso-armado.
Hasta ahora, que se sepa, la Fiscalía General de la
República no ha iniciado ninguna investigación encaminada a verificar las
serias y graves denuncias formuladas por William Dávila.
El tema ha adquirido nueva actualidad a raíz del anuncio
del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de congelar las cuentas
bancarias de dos ciudadanos venezolanos, uno de los cuales se desempeña como
funcionario diplomático en la Embajada venezolana en el Líbano y otro
propietario de dos agencias de turismo situadas en una zona céntrica de
Caracas.
El Departamento del Tesoro acusa al primero de ellos
de patrocinar y financiar a Hezbolá con la protección del gobierno venezolano y
utilizar su posición como diplomático venezolano y presidente del Centro Islámico con sede en
Caracas para proveer apoyo financiero a esa organización. Al segundo se le
acusa de utilizar sus agencias de turismo para facilitar viajes hacia y desde
Venezuela de miembros activos de Hezbola
y de organizar viajes de entrenamiento a Irán. “Es extremadamente perturbador –
dice un comunicado emitido por el Departamento del Tesoro – ver al gobierno de
Venezuela emplear y dar seguridad y protección a facilitadores y recaudadores
de fondos para Hezbolá”.
Como era de esperarse se pretende descalificar las
acusaciones del Departamento del Tesoro recurriendo al manido recurso de señalárlas como parte de un plan que persigue
desestabilizar al gobierno de Hugo Chávez. Según el Presidente de la Comisión
de Política Exterior de la Asamblea Nacional,
“es costumbre que cada cierto tiempo el Departamento de Estado ataque a
Venezuela por alguna cosa. Atacar a Venezuela en esta dirección no es otra cosa
que tratar de buscar el aislamiento de nuestro
país”
Por su parte
Chávez alega que Estados Unidos busca pretextos para llevarlo ante un
tribunal internacional “por apoyar movimientos en Líbano”. “Ellos están
tratando de llevarme a un tribunal internacional a ver si el mundo se presta a
una jugada contra nosotros. Sólo que creo que les saldría caro una jugarreta
como esa”.
Todo eso no son sino pamplinas. Lo único cierto es
que Hugo Chávez que tanto pregona la
soberanía nacional, el anti-colonialismo y que se dice ser mas patriota que
todos los patriotas venezolanos ha venido permitiendo que se vulnere
groseramente la soberanía de Venezuela y que progresivamente Venezuela sea convertida en
una colonia de Cuba y de Irán. Para colmo, ahora facilita que se instale en
nuestro país una organización que busca implantar en el mundo gobiernos
teocráticos.
Cabe
preguntar, ¿asumirá la señora Fiscal de la República en un asunto tan
delicado y comprometedor como este la misma política del avestruz que aplicaba
su predecesor en ese cargo? ¿Está la
Fiscal General dispuesta a permitir que nuestro país sea penetrado por una
organización terrorista político-religiosa-armada? ¿No son suficientes la denuncia de William
Dávila y el Comunicado del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos para
que la Fiscalía emprenda la averiguación penal correspondiente y establezca e
identifique quienes son los responsables de este colosal atentado contra la
soberanía y la integridad de nuestro país?
www.adolfotaylharda.net