ENHORABUENA
Adolfo R, Taylhardat
Un grupo de hombres y mujeres, oficiales
activos del Ejercito, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional, ha emitido
sendos Manifiestos dirigidos al CNE, al TSJ y a la Coordinador Democrática
expresando su preocupación por la profunda crisis socio-político que atraviesa
Venezuela como resultado de la ausencia de estado de derecho. Al CNE le exigen
que “atienda el requerimiento de la sociedad democrática” y cumpla “con
exactitud, puntualidad y transparencia la norma y los lapsos establecidos en
los reglamentos y directivas respectivos”. Al TSJ lo exhortan a administrar
justicia con independencia, autonomía e imparcialidad. A la CD le reprochan actitudes mezquinas que minan la
confianza y la voluntad democrática de quienes rechazan la institucionalización
de un proyecto ideológico contrario al régimen de libertades deseado por el
pueblo. (EN 08-02, Pág.
A2)
Estos llamados resultan oportunos cuando está próximo
a vencer el plazo dentro del cual el CNE debe anunciar el resultado del “Reafirmazo”.
Además, demuestran que un importante sector institucional de la FAN sigue apegado
a las obligaciones constitucionales de servir exclusivamente a la nación
venezolana - que somos todos - y de no someterse a los designios de personas o
parcialidades políticas.
Es sabido, y lo demuestra el interesante
trabajo publicado en este mismo diario el domingo (EU 08-02 “EXPEDIENTE”), que Chávez
ha llevado a cabo una labor sistemática de debilitamiento de la fuerza armada
valiéndose de recursos muy diversos, entre los cuales destacan las prebendas, la
compra de conciencias, la corrupción, los ascensos arbitrarios o extemporáneos,
el amedrentamiento, el espionaje, la delación, etc.
En el pasado en la FAN siempre prevalecieron el
coraje y la dignidad. Hay muchos ejemplos de ello. Estoy seguro que esos
valores predominan todavía en la mayoría dentro de la institución militar
venezolana. El General Carlos Alfonso Martínez es el paradigma actual de la
integridad y el decoro del auténtico militar venezolano.
Este valiente pronunciamiento, que no reviste carácter
subversivo, reivindica ante el país civil a los militares activos. Como nosotros,
ellos sólo exigen respeto al legítimo derecho que otorga el artículo 72 de la
Constitución. Los militares no son indiferentes a los desafueros que se cometen
bajo el desvarío de la” revolución bolivariana” ni a los intentos de sabotear
el RR.