|
13-02-07 Adolfo R. Taylhardat Cuando fui nombrado Encargado de Negocios en la entonces Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas con la misión de abrir nuestra Embajada en
Moscú, antes de partir para mi destino un buen amigo y colega me dio un
valioso consejo: "Adolfo, -me dijo- no te pongas a hacer de espía. El
trabajo de espía es para los que tienen esa actividad como profesión".
Aquel consejo lo tuve siempre en cuenta, no solamente durante mi permanencia
en Moscú, sino cuando me desempeñé como embajador en otros destinos y de
manera particular en Cuba, donde también me tocó abrir nuestra Embajada en La
Habana. Esto no excluye la obligación que tiene todo embajador de informar a
su gobierno sobre los acontecimientos políticos, económicos, sociales,
culturales y de toda índole que ocurren en el país donde tiene su sede. Así
lo contempla la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, la cual,
en su artículo 3.d, dice expresamente que las Misiones Diplomáticas tienen,
entre otras funciones, la siguiente: "Enterarse por todos los medios
lícitos de las condiciones y de la evolución de los acontecimientos en el
Estado receptor e informar sobre ello al gobierno del Estado acreditante". Una cosa es "enterarse" por medios lícitos e
"informar" al gobierno y otra muy diferente es servir de topo para
formular denuncias sobre supuestas actividades conspirativas. Lamentablemente
esta parece ser la tarea a que se dedican nuestras misiones diplomáticas y
consulares en el exterior. El caso más patético es el del "embajador estrella" del
régimen, el ex canciller que ahora se desempeña como Jefe de nuestra misión
diplomática en México. Resulta que en lugar de dedicarse a remendar las cisuras que se abrieron
en las relaciones con México después de las actividades intromisivas
a que estuvo dedicado su predecesor y las afrentas que el líder de la
revolución le descargó al presidente Fox, este funcionario parece estar
empeñado en hacer precisamente todo lo contrario. No conforme Chaderton con el incidente que
ocasionó recién llegado a México cuando dijo que el connotado intelectual
mexicano Carlos Fuentes "en su avanzada senilidad" había terminado
siendo "un gringo viejo" porque había emitido una opinión crítica
sobre Chávez, lo que le valió que Fuentes lo calificara de "bufón del
bufón", ahora incurre en un nuevo desliz, que no es una simple "gaffe diplomatique". Como
su larga permanencia en el servicio exterior pareciera no haberle servido de
mucho, cometió el error imperdonable de dirigirse por escrito a su canciller
para darle cuenta de sus actividades de espía. El 13 de diciembre del año
pasado le envió a Maduro una nota en el mejor estilo de la Mata Hari, aquella célebre espía al servicio de los alemanes
durante la primera guerra mundial. Una copia escaneada de esa carta,
con la firma del propio puño de su autor y el sello de la Embajada, circula
profusamente por Internet y ha sido transcrita casi en su totalidad en los
medios escritos (El Nacional 09-02-08. Pág. 14) En su carta Chaderton dice, entre otras
cosas lo siguiente (subrayado nuestro): "Señor Canciller, después de una labor investigativa de esta
Misión, me veo en la obligación de alertar a nuestras autoridades superiores
sobre varios elementos que nos permiten detectar, dentro del territorio
mexicano, a instituciones y personalidades con pretensiones
desestabilizadoras de la democracia venezolana". … "Me había
llamado la atención también que el dueño de esa empresa (se refiere a la
fábrica de pan BIMBO), señor Lorenzo Servitje, a
quien fui presentado en días pasados, ni siquiera se molestó en decirme el
elemental "mucho gusto" y me observó con una mirada no
amistosa"… "El señor Servitje habla
recurrentemente en privado de evitar que México produzca otro Chávez."…
"El señor Servitje es quizás el principal
financista privado de Manuel Espino, hasta el sábado pasado Presidente del
PAN, partido de gobierno de México, pero que sigue en la presidencia de la
Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) la cual prepara para marzo
de 2008 una orgía antichavista internacional donde participarán, entre otros,
el neofranquista José María Aznar, el ex presidente
Vicente Fox y algunos personajes de la internacional demócrata
cristiana". … Mis informantes me aseguran que parte del dinero que
recibe el señor Espino está dedicado a generar políticas y acciones
desestabilizadoras contra la democracia venezolana. Dada la gravedad de estos
elementos de información me permito sugerir que se abran investigaciones en
los movimientos de los directivos de la empresa BIMBO en Venezuela y de las
autoridades de nuestro país de los llamados Legionarios de Cristo y sus
amigos en Venezuela". Esa nota tiene una serie de aristas interesantes, entre las cuales
destaca el hecho de que habiendo sido su autor un militante activo de COPEI
-lo que le valió que Arístides Calvani lo llevara a
la Cancillería- arremeta de esa manera contra la democracia cristiana.
Además, pareciera reflejar una honda desilusión, o más bien despecho, por la
displicencia olímpica (desprecio) con la cual lo trató el dueño de BIMBO.
Siguiendo los pasos de Chávez, quien calificó de fascista a José María Aznar,
Chaderton lo cataloga ahora abiertamente de "neofranquista". Y, para colmo, siguiendo también la
tónica de su Jefe, afirma que el ex presidente Fox participará en una
"orgía antichavista internacional". Chaderton no tuvo la suerte de
beneficiarse de aquel consejo oportuno que recibí cuando me iba para Moscú,
pero su prolongada permanencia en la diplomacia le ha debido servir para
aprender que los diplomáticos no deben jugar el triste papel de espía. Para
eso existen los profesionales de esa actividad y los servicios de
inteligencia. El comportamiento de Chaderton
confirma lo que es vox populi: nuestras Embajadas y Consulados se han
convertido en centros de espionaje para realizar "labores
investigativas", es decir, vigilar a los venezolanos que residen en el
exterior y acusarlos de desarrollar actividades conspirativas contra la
"revolución". Pero Chaderton no se
conforma con acechar a sus connacionales sino también espía a los mexicanos. Un último comentario: ya ni siquiera causa asombro constatar el
nivel de reptilismo al cual se puede llegar para
lisonjear y ganarse los favores del jefe máximo. |
|
|