El RR es iRRerversible

 

Adolfo R. Taylhardat

 

El Referéndum Revocatorio no tiene “vuelta atrás” por muchas razones. Entre otras porque:

 

1)      Es constitucional. Quiéralo o no el gobierno, es un derecho que nos otorga la Constitución, incorporado en la Carta Magna por el propio oficialismo como institución novedosa para asegurar el buen gobierno.

2)      Es democrático. Ofrece la posibilidad de destituir al  gobernante que no cumplió sus compromisos con el pueblo que lo eligió. En nuestro caso, no solamente incumplió, sino que se apartó de la legalidad democrática  y perdió toda legitimidad.

3)      Es pacífico. Permite sustituir al  gobernante autoritario sin recurrir a métodos violentos.

4)      Es electoral. En última instancia conducirá a la escogencia de un nuevo gobernante mediante el sufragio libre y universal.

 

Esa fue la ruta que nos trazó la OEA en su Resolución 833 para solucionar la crisis venezolana, recogida después en el Acuerdo del 29 de mayo.

 

Esa ruta ha sido recorrida de manera paciente y tolerante por la oposición. El oficialismo, en cambio, ha seguido la ruta inversa y en sus esfuerzos para torpedear el RR:

 

1)      Hace uso de recursos fraudulentos  para de forzar la aprobación de leyes violadoras de  la Constitución, como la Reforma del Tribunal Supremo de Justicia, atenta contra la autonomía de los Poderes Públicos, amenaza con destituir a los Magistrados, pretende desconocer  la decisión del TSJ que pronunció la inconstitucionalidad de la omisión legislativa, y desafía la opinión del Fiscal General favorable a la decisión del TSJ.

2)      Quebranta la institucionalidad democrática al emprender una intensa campaña propagandística contra la oposición y contra el RR,  encadenando abusivamente los medios de comunicación  y distrayendo ingentes recursos humanos, materiales y financieros del Estado.

3)      Recurre a amenazas, agresiones verbales y físicas,  actos de terrorismo y secuestro de personalidades.

4)      Prepara un “plan contra-revocatorio” destinado a impedir por todos los medios que los venezolanos ejerzamos el derecho legítimo que nos otorga el Articulo 72 de la Constitución.

 

Chávez dice que sólo abandonará el poder “a punta de plomo”. Sólo un gobernante desvariado asume tal actitud irracionalmente desafiante. Ojalá, llegado el momento, prevalezcan  la razón y la cordura para que la crisis venezolana se resuelva por el camino pacífico que trazó la OEA y no por la vía sangrienta que anticipa el presidente.