El RR
es iRRerversible
El Referéndum Revocatorio
no tiene “vuelta atrás” por muchas razones. Entre otras porque:
1) Es constitucional. Quiéralo o no el gobierno, es un derecho que nos
otorga la Constitución, incorporado en la Carta Magna por el propio oficialismo
como institución novedosa para asegurar el buen gobierno.
2) Es democrático. Ofrece la posibilidad de destituir al gobernante que no cumplió sus compromisos
con el pueblo que lo eligió. En nuestro caso, no solamente incumplió, sino que
se apartó de la legalidad democrática y
perdió toda legitimidad.
3) Es pacífico. Permite sustituir al
gobernante autoritario sin recurrir a métodos violentos.
4) Es electoral. En última instancia conducirá a la escogencia de un nuevo
gobernante mediante el sufragio libre y universal.
Esa fue la ruta que nos trazó la OEA en su
Resolución 833 para solucionar la crisis venezolana, recogida después en el
Acuerdo del 29 de mayo.
Esa ruta ha sido recorrida de manera paciente y
tolerante por la oposición. El oficialismo, en cambio, ha seguido la ruta
inversa y en sus esfuerzos para torpedear el RR:
1) Hace uso de recursos fraudulentos
para de forzar la aprobación de leyes violadoras de la Constitución, como la Reforma del
Tribunal Supremo de Justicia, atenta contra la autonomía de los Poderes
Públicos, amenaza con destituir a los Magistrados, pretende desconocer la decisión del TSJ que pronunció la
inconstitucionalidad de la omisión legislativa, y desafía la opinión del Fiscal
General favorable a la decisión del TSJ.
2) Quebranta la institucionalidad democrática al emprender una intensa
campaña propagandística contra la oposición y contra el RR, encadenando abusivamente los medios de
comunicación y distrayendo ingentes
recursos humanos, materiales y financieros del Estado.
3) Recurre a amenazas, agresiones verbales y físicas, actos de terrorismo y secuestro de
personalidades.
4) Prepara un “plan contra-revocatorio” destinado a impedir por todos los
medios que los venezolanos ejerzamos el derecho legítimo que nos otorga el
Articulo 72 de la Constitución.
Chávez dice que sólo abandonará el poder “a
punta de plomo”. Sólo un gobernante desvariado asume tal actitud
irracionalmente desafiante. Ojalá, llegado el momento, prevalezcan la razón y la cordura para que la crisis
venezolana se resuelva por el camino pacífico que trazó la OEA y no por la vía
sangrienta que anticipa el presidente.