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06-02-07 Adolfo
R. Taylhardat The mouse that
roared, así se llama una divertidísima película
inglesa con Peter Sellers, en la cual un minúsculo
país ficticio amenaza a Estados Unidos y finalmente le declarara la guerra. El recuerdo de esta película me
viene a la memoria a raíz de la iniciativa de Chávez de establecer un pacto
de asistencia recíproca entre los países miembros de esa entelequia que se
llama ALBA. "Deberíamos trabajar para conformar una estrategia de
defensa conjunta e ir articulando nuestras fuerzas armadas, aéreas, el
ejército, la marina, la Guardia Nacional, las fuerzas de cooperación, los
cuerpos de inteligencia, porque el enemigo es el mismo, el imperio".
"Si se meten con uno de nosotros, se van a meter con todos, porque
responderemos como uno solo" (El Nacional 28.01.08, Pág. 2). Este rugido se escuchó en el
"Aló Presidente" del domingo 27, es decir, el día siguiente de la
clausura de la Sexta Cumbre del ALBA celebrada en Caracas. No se tiene
noticias de que en algún momento, durante el desarrollo de la Cumbre, se
hubiera discutido esa propuesta, lo cual lleva a concluir que se trata de
otra más de las decisiones improvisadas que caracterizan al Presidente. Esto significa que Chávez,
unilateralmente y con la sola aquiescencia de Daniel Ortega, quien lo
acompañaba en el programa, dispuso establecer una alianza militar entre los
países del ALBA, comprometiendo a esos gobiernos en una alianza militar sin
que hubiera precedido -hasta donde se conoce- algún tipo de consulta y mucho
menos un Tratado o un Acuerdo sobre una materia que implica compromisos
sumamente graves y altamente delicados. O sea, que los otros países del ALBA,
Cuba, Bolivia y ahora Dominica, de pronto se han visto arrastrados, sin su
consentimiento expreso en un esquema de defensa mutua en el cual quedan
involucradas sus fuerzas armadas. Vale la pena recordar que en
nuestra región existe un mecanismo de asistencia militar recíproca, el
Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), también llamado
Tratado de Río por haber sido concluido en Río de Janeiro. Es un pacto de
defensa mutua similar al que contempla el Tratado del Atlántico Norte que
estableció la OTAN. El artículo 3.1 del TIAR dice
expresamente: "en caso de (...) un ataque armado por cualquier Estado
contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los
Estados Americanos, y en consecuencia, cada una de las Partes Contratantes se
compromete a ayudar a hacer frente al ataque en ejercicio del derecho
inminente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo
51 de la Carta de las Naciones Unidas. Otro esquema de defensa
recíproca en nuestra región es el Sistema de Seguridad Regional, un acuerdo
de defensa y seguridad de los países del Caribe oriental, del cual forman
parte Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía y San Vicente y las
Granadinas, San Kitts y Nevis
y Grenada. De manera que lo que ha
propuesto Chávez es la creación de un "mini-TIAR" en el cual
Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Dominica actuarían conjuntamente para
hacer frente a un eventual ataque contra alguno de esos países. Afortunadamente, salvo
Nicaragua, ninguno de los otros países ha manifestado estar de acuerdo con
esa fantasía de Chávez. El ministro de la Defensa de Bolivia dijo que eso
"Es algo que hay que tratarlo en el seno del gobierno. No hemos asumido
ninguna posición porque ni siquiera se ha considerado". El ministro de
la Defensa de Ecuador, país que asistió como invitado en la Cumbre del ALBA,
dijo expresamente que su país no participará (El Universal 30-01-08, Pág.
1-2). Cuba ha mantenido un silencio elocuente. El gobierno de Dominica, país
que no tiene ejército regular, cuya defensa se encuentra bajo la
responsabilidad del Sistema Regional de Seguridad mencionado más arriba, debe
estar preocupado, o más bien aterrado, al encontrarse envuelto en el
berenjenal en que Chávez lo ha involucrado. Nótese que como su propuesta no
ha tenido acogida, Chávez está recogiendo velas y no ha vuelto a tocar el
tema. Daniel Ortega es el único que sigue ciegamente comprometido con el
proyecto, ahora redimensionado porque al parecer se trata de una
"alianza militar entre Nicaragua y Venezuela para defenderse
mutuamente". Ortega insiste en que "los dos países se defenderán
mutuamente de cualquier eventual ataque militar". "Venezuela y
Nicaragua unidos somos fuertes". "Tocar a Venezuela es tocar a
Nicaragua y tocar a Nicaragua es tocar a Venezuela" (El Universal 03-02-08,
Pág. 1-7) Si el proyecto del
"mini-TIAR resultaba ridículo, ese "micro-TIAR"
Nicaragua-Venezuela lo que provoca es morirse de risa. La mejor
caracterización de esa bufonería la ha hecho Roberto Cajina,
un asesor nicaragüense en temas militares, quien dijo que esa propuesta es
"como poner a jugar a un equipo del barrio de San Judas, que juega con
pelotas de trapo, a competir contra los Yanquis de Nueva York o los Medias
Rojas de Boston". |
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