EL DOCUMENTO

 

Adolfo R. Taylhardat

 

            El Documento firmado el pasado jueves no es un acuerdo. No establece compromisos vinculantes. Es una declaración de intenciones y propósitos que el gobierno no honrará.

 

Además, es una muestra patente del cinismo y  la sempiterna hipocresía de este gobierno. ¿De qué otra manera se puede calificar la frase que dice: “continuaremos teniendo espacio para todos, donde la justicia social, la tolerancia, la igualdad de oportunidades, el estado de derecho y la convivencia democrática sean los valores esenciales?”  O la que dice: “estamos convencidos de que Venezuela y el pueblo venezolano continuarán transitando el camino democrático con sentido de hermandad, respeto por las convicciones de cada venezolano y voluntad de reconciliación” O esta otra: “Venezuela necesita el concurso de todos para continuar su camino en paz y en democracia, de modo que cada quien  exprese sus ideas, asuma sus posiciones y tome decisión entre las distintas opciones que políticamente se le ofrece”.

 

            Cuando el Documento se limita a invocar el artículo 72 de la Constitución, le da un tratamiento tangencial al tema central que debió haber resuelto la Mesa de Negociación - la salida electoral por la vía del referéndum revocatorio del presidente –. Además lo coloca en segundo plano después del mega-revocatorio. El gobierno ha montado así la trampa para retardar el referéndum. Ya Chavez lo anunció descaradamente este domingo Chávez: primero va el mega-revocatorio y después, quizás, posiblemente, vendría el revocatorio presidencial, si lo aprueba el nuevo Consejo Nacional Electoral después que se reúnan los extremos de ley.

 

            El Documento da una estocada mortal a la descentralización cuando autoriza al gobierno a “racionalizar” la tenencia de armas por parte de los cuerpos de policía nacional, estadal o municipal. Queda así legitimado el desmantelamiento de las policías que se viene realizando, se abre la compuerta para futuras acciones similares y se proporciona al gobierno justificación para consolidar su poder represivo, al tiempo que se ampara la conformación de los círculos del terror.

           

            Sin embargo, por encima de esas fallas, la  firma del Documento ha demostrado al mundo que la oposición venezolana no es golpista y está unida para poner fin a las pretensiones dictatoriales de Chávez mediante la salida electoral consagrada en la Constitución que es el referéndum revocatorio.