EL DISCURSO DE
ZAPATERO
Adolfo
R. Taylhardat
La visita del Presidente del Gobierno español
estuvo envuelta en un ambiente polémico,
no solamente en Venezuela, sino también en la propia España. El ostensible
acercamiento de Zapatero hacia Chávez ha causado malestar y desconfianza en
muchos venezolanos. Sobre todo en Acción Democrática, partido afín al PSOE,
ambos factores importantes dentro de la Social Democracia Internacional. Pero lo que mas ha irritado, aquí y allá, es
la venta a Venezuela de seis fragatas en momentos en que el régimen pareciera estar
emprendiendo una carrera armamentista con fines nada transparentes.
Con todo, hay un aspecto de la visita que hace
pensar que Zapatero tiene una visión clara de la situación de nuestro país y los riesgos que corremos quienes rechazamos la “revolución”.
En el discurso que pronunció en la Asamblea
Nacional, siendo su única aparición pública, es evidente que Zapatero habló no solo
para quienes se encontraban presentes allí
– diputados, diplomáticos, invitados, - sino para toda Venezuela incluidos el
gobierno y la oposición. Por eso asigno importancia asigno a algunas frases o pasajes
de ese discurso en las cuales fijó su
posición frente al régimen, como las siguientes:
En Venezuela
la “democracia hundió sus firmes
raíces hace ya más de cuarenta años”. Con esa frase reivindicó la “IV
República” y el “puntofijismo que tanto ayudó a consolidar el propio PSOE y que
ahora quiere destruir el chavismo.
“El único marco para
alcanzar una sociedad pluralista es el sistema democrático”
“Hay instituciones,
reglas y hábitos que no podemos alterar sin grave riesgo de caer en el
enfrentamiento” y
pasó a enumerarlas como si estuviera leyéndole a Chávez la Carta Democrática
Interamericana: “unos mecanismos
institucionales equilibrados e independientes; una aplicación de la separación
de poderes; el pleno respeto a las libertades públicas y a los derechos
humanos; el funcionamiento normal de los partidos políticos y de los diferentes
representantes de la sociedad civil; la aceptación real de la mayoría por las
minorías y el reconocimiento y atención de las legítimas preocupaciones
legitimas de las minorías”.
“El futuro de
Venezuela quedó íntimamente vinculado al desarrollo de la democracia”
“España se encontrará
siempre del lado del pueblo venezolano
en la construcción pacífica de una democracia libre y justa”.
Ojalá cumpla al pié de la letra esta última
promesa.
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