EL DERECHO AL SUFRAGIO

Adolfo R. Taylhardat

La experiencia vivida por la sociedad venezolana con el Referéndum Revocatorio Presidencial y con las elecciones regionales, en las cuales el régimen, con la complicidad del CNE, burló la voluntad popular falseando los verdaderos resultados de esos eventos comiciales, ha provocado un profundo sentimiento de frustración en la población del país.

La perspectiva de que los procesos electorales previstos para este año se realizarán bajo las mismas condiciones adversas que prevalecieron el año pasado ha generado en el electorado una total desconfianza en la institución del voto como herramienta fundamental de la democracia. De hecho, el oficialismo da por seguro que ganará el 90 % de los cargos a ser provistos en las elecciones de este año y Chávez se da ya por re-electo en las del año próximo, con lo cual resulta evidente que también impedirán la alternancia en el poder.

La ciudadanía que concurrió entusiasta y masivamente al referéndum revocatorio se siente lesionada y burlada por la falta de transparencia y por las flagrantes violaciones de las disposiciones legales que gobiernan los procesos comiciales. Eso trajo como resultado que en las elecciones regionales apenas participó el 19 % del electorado.

El presidente Chávez y el partido de gobierno deben abstenerse  de influir, como lo han hecho hasta ahora, sobre las instituciones del Estado, particularmente la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia  y el propio Consejo Nacional Electoral y permitir que se dé pleno cumplimiento al ordenamiento legal que rige la organización y la realización de los eventos electorales a efectuarse próximamente en Venezuela.

Para asegurar la concurrencia de la ciudadanía en las elecciones de concejales municipales, de miembros de  Juntas Parroquiales y de diputados a la Asamblea Nacional, al Parlamento Latinoamericano y al Parlamento Andino, es indispensable contar, como manda la Constitución, con un Consejo Nacional Electoral independiente, autónomo, despartidizado e imparcial que garantice absoluta transparencia en los comicios y ofrezca garantías de que el resultado, cualquiera que sea, será respetado por todos los actores políticos, particularmente por el oficialismo.

Esa es la única manera como los venezolanos podremos ejercer plenamente el derecho que nos otorga el articulo 62 de la Constitución Nacional el cual establece el sufragio como un derecho fundamental del ciudadano.

www.adolfotaylhardat.net