EL COMUNICADO

 

Adolfo R. Taylhardat

 

El jueves pasado la Embajada norteamericana sorprendió al país con un comunicado cuyo significado y propósito todavía tratamos de entender.

 

La embajada dice que observa “con gran preocupación... que se estén intensificando los rumores... sobre planes de recurrir a los medios violentos e inconstitucionales para resolver la crisis política actual” Agrega: “De una manera altamente irresponsable han aparecido anuncios... y... volantes que exigen a los militares que se levanten contra el gobierno constitucional y democráticamente electo de Venezuela” e insinúa que los medios incitan “a la violencia para provocar  le orden constitucional”


El Comunicado es ambiguo. Echa un “tirito” a la oposición y otro al gobierno. Dice que el gobierno norteamericano “rechaza los actos ilegales, dirigidos contra personas o propiedades, que buscan alterar el orden constitucional ya sea para derrocar al gobierno o para mantenerlo en el poder”  y que  “tomará todas las acciones permitidas por las leyes de EEUU contra cualquier persona que participe en acciones ilegales y/o violentas con el propósito de derrocar o preservar el actual gobierno”.

 

A primera vista pareciera que el gobierno norteamericano busca “curarse en salud” proclamando su neutralidad ante cualquier erupción de la violencia que pueda ocurrir en el país ya sea bajo la forma de un golpe o de un autogolpe.

 

Pero llama profundamente la atención el silencio y la pasividad del gobierno frente a ese comunicado. Desde cualquier ángulo que se mire, sea de la oposición o del oficialismo, el comunicado es una abierta y burda injerencia en los asuntos internos de Venezuela. En el pasado reciente por mucho menos se ha armado un berrinche.. 

 

El Canciller se ha limitado a decir que el comunicado “se explica por sí sólo” (El Universal, 20/09, 1-4) y José Vicente Rangel, quien actúa como super-canciller  dice que le atribuye “una interpretación positiva” al Comunicado, que cada quien puede ponerle  “la música que quiera” (El Nacional, 21/09, A-2. Esta declaración de JVR resulta muy capciosa porque en la misma página aparece fotografiado al lado del Embajador Shapiro como si nada hubiera ocurrido.

 

Esto nos lleva a preguntar si ese comunicado no habrá sido agenciado por el gobierno para asegurar la neutralidad de los Estados Unidos frente a la radicalización del “proceso” que iba a emprender. No parece coincidencia que apenas publicado el comunicado se iniciara una razzia con detenciones, allanamientos y acosos contra oficiales de la FAN, amenazas a distinguidas personalidades de la vida nacional, atribución de status de zona militar a áreas de la ciudad que no tienen nada que ver con la institución castrense y, finalmente, la brutal arremetida de la guardia nacional contra la manifestación pacífica de la sociedad civil en Chuao y la bestial agresión de las hordas chavistas contra el líder de Proyecto Venezuela cuando sus dirigentes y simpatizantes de PV realizábamos un acto también pacífico en la Plaza Bolívar.