El “aquelarre “ de Shapiro
De
“aquelarre mediático” calificó el Canciller Chaderton la recepción ofrecida por el Embajador norteamericano con ocasión
del Día Mundial de la Libertad de Prensa.
Aquelarre, según el DREA es una “junta o reunión nocturna
de brujos y brujas con la supuesta intervención del demonio en figura de
macho cabrío, para la práctica de las artes de esa superstición”.
Lo
que ha enardecido a los personajes del oficialismo es la actuación de un
humorista que imitó a Marta Colomina y utilizó un muñeco con la figura del
Presidente Chávez para hacer interpretaciones de ventriloquia. ¿Será la
presencia de ese personaje en la velada lo que ha llevado a Chaderton a
asimilarla con un aquelarre?
Según
Chaderton, el gobierno “está evaluando la actuación de Shapiro”. Por su parte,
el Vicepresidente Rangel habló también de evaluación y llamó irresponsable al
Embajador, lo calificó de provocador y, para completar, dijo que Venezuela no
se deja provocar, sugiriendo que al Embajador Shapiro le falta “estatura
intelectual y ética” para lograrlo. Otros personeros del gobierno han
reaccionado coléricamente sobredimensionando lo que fue una velada privada en
la residencia del representante norteamericano. residencia.
El
Vicepresidente dice que la velada en la Embajada norteamericana constituye una
“insólita contravención del articulo 41, aparte 3 de la Convención de Viena
sobre Relaciones Diplomáticas”. Según esa disposición los locales de una misión
diplomática no deben ser utilizados de manera incompatible con las funciones
que le son propias. ¿Es que acaso un agasajo, una recepción, a la cual fueron
invitadas personalidades del mundo de
los medios, puede considerarse una actividad incompatible con las funciones de
un Embajador?
Como
bien señala la declaración emitida por la Embajada de los Estados Unidos en
relación con el “aquelarre”, tratándose de un evento para conmemorar el Día
Mundial de la Libertad de Prensa, habría sido un contrasentido censurar
anticipadamente lo que los invitados podían decir, “ni en el caso de un orador
invitado, ni en el caso de un humorista”.
Pero
lo verdaderamente importante de esa velada es el mensaje que transmitió en su
discurso el Embajador Shapiro cuando dijo que su gobierno toma muy en serio las
amenazas contra los medios y destacó que la libertad de prensa en Venezuela se
ha deteriorado durante el último año. Lo demás es intrascendente.