“DIPLOMACIA SUTIL”

 

Adolfo R. Taylhardat

 

Con esa expresión, redundante en si misma porque la diplomacia exige sutileza, describe el Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Hemisféricos de los Estados Unidos el comportamiento de ese país en su política exterior hacia nuestra región.

 

“Las relaciones entre Estados Unidos  y la mayoría de los países de América Latina pasan por un excelente momento gracias a la diplomacia sutil” dijo Roger Noriega en la Conferencia de las Américas celebrada la semana pasada en Miami, y agregó que la democracia en Bolivia, Venezuela y Haití se ha fortalecido gracias a esa diplomacia sutil.

 

En esa misma conferencia Otto Reich, quien hasta hace poco fungió como asesor en asuntos latinoamericanos del Presidente Bush, dejando de lado toda sutileza, afirmó que el 11 de abril del 2002 “no hubo golpe de estado en Venezuela, sino una insurrección popular que terminó con la renuncia del presidente” … “Chávez renunció cuando  (el alto mando militar) se negó a obedecer sus órdenes de reprimir al pueblo”… “La renuncia se dio. Fue un hecho”

 

Una muestra de la diplomacia sutil norteamericana pudiera ser la parquedad del nuevo Embajador norteamericano al describir su entrevista con el canciller el viernes pasado. “Hemos hablado muy brevemente de una relación bilateral de 190 años. También nos referimos a los puntos en común entre ambos países, como son: prosperidad, seguridad y democracia”.

 

Noriega conoce muy bien la realidad venezolana. En el pasado reciente ha sido explícito en sus apreciaciones sobre la situación política del país. El Gobierno norteamericano observa muy de cerca los acontecimientos de nuestro país y no come cuentos, al punto de que su aceptación definitiva de los resultados del RR proclamados por el CNE sigue pendiente de la constatación de que no fue burlada la voluntad de los venezolanos.

 

La afirmación de Noriega según la cual la democracia en Venezuela se ha fortalecido pudiera resultar paradójica. Pero como dijo el Embajador Brownfiel, el énfasis de la política exterior norteamericana sigue estando en la seguridad y la democracia. Sutil significa también “ingenioso”, “perspicaz”, “agudo” y a lo mejor Noriega, en su sutileza se refiere a la madurez democrática que ha demostrado la oposición venezolana y a la paciencia y el estoicismo con que, por ahora, ha conducido la resistencia al proyecto político autocrático que pretende imponernos Chávez.

 

 

www.adolfotaylhardat.net