Diplomacia pedestre
Adolfo R. Taylhardat
El canciller Chaderton ha inaugurado un nuevo estilo en la diplomacia venezolana. De la diplomacia de los micrófonos hemos pasado a la diplomacia de los pies.
Con motivo del comentario que hizo la Ministra de la Defensa Colombiana, Marta Lucia Ramirez, acerca de la falta de colaboración del gobierno venezolano en la lucha contra el terrorismo, Roy Chaderton metió una vez mas la pata arremetiendo contra esa alta funcionaria Colombiana con una andanada de improperios como las siguientes:
"La distinguida Ministra es una piedra en el zapato en nuestras relaciones"; "El trabajo de filigrana que elaboramos los diplomáticos con las manos... ella lo desbarata con los pies"; "De allí sale bailando en punta de pies en su apoteosis neoliberal... sólo que sus botas de guerrera belicista le aprietan demasiado"; "Los daños que esa funcionaria ocasiona a la salud de las relaciones bilaterales sólo pueden ser curados por el Dr. Scholl"
Pero Chaderton, en lugar de asumir el papel de Dr. Scholl, evidenciando su poca caballerosidad, agregó: "con la Distinguida Ministra... no valen cortesías ni rigores, mucho menos razones. Pretende tratar a los venezolanos como trata a los militares colombianos" (Yo pregunto: "Sugiere que los trata a las patadas?)
En una oportunidad, a raíz de un discurso que pronunció Chaderton en la OEA, escribí un articulo que titule "Pena ajena", porque, como Embajador retirado del Servicio Exterior venezolano, sentí lastima y bochorno por la sarta de mentiras, falsedades, lagoterías y ridiculeces que dijo el más alto representante de la diplomacia venezolana en aquella pieza magistral de adulación.
Hoy se nos cae la cara de vergüenza al enteramos de las expresiones que el canciller le ha dirigido, no solamente a una alta representante del gobierno colombiano, sino también a una honorable dama merecedora de respeto y consideración.
Esas expresiones de Chaderton adquieren un carácter
gravísimo porque al parecer fueron proferidas por escrito, en un comunicado de
la Cancillera divulgado a la prensa. Una fuente bien informada me cuenta que
Chaderton tiene un problema personal con la señora Ramírez desde cuando ella se
desempeñaba como Ministra de Comercio de Colombia y él como Embajador en ese
país. ¿Será que entonces Marta Lucia le propinóa Chaderton un puntapié, quien sabe donde, que todavía le
duele y lo lleva a reaccionar de esa manera tan pedestre?