Diplomacia Preventiva

Adolfo R. Taylhardat

 

 

La noción de diplomacia preventiva fue  propuesta en enero de 1992 por el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Boutros Boutros Ghali. Su sucesor, Koffi Anan, quien era responsable de las operaciones de mantenimiento de la paz, seguramente intervino en la elaboración de ese concepto.

 

La diplomacia preventiva consiste en detectar a tiempo los focos de tensión o de crisis susceptibles de convertirse en conflictos. El principal instrumento de la diplomacia preventiva es la “alerta temprana” que consiste en identificar anticipadamente las causas y  protagonistas de la situación y determinar medidas adecuadas para contribuir a reducir la tensión o abortar la crisis, previniendo así el estallido del conflicto.

 

La mayoría de los conflictos de la post-guerra se han originado en tensiones o crisis internas. De allí que Boutros Ghali advirtiera: “la época de la soberanía absoluta y exclusiva ha pasado; su teoría nunca concordó con la realidad. Hoy día los Estados deben entender esto y procurar un equilibrio entre las necesidades de una buena gobernabilidad y los requerimientos de un mundo cada vez mas interdependiente.”

 

La diplomacia preventiva la practican las organizaciones gubernamentales multilaterales (Naciones Unidas, Unión Europea, Organización de Estados Americanos entre otras) pero se ha convertido en un mecanismo legítimo de muchos países. Existen numerosos centros e instituciones oficiales dedicados a promover y desarrollar mecanismos de diplomacia preventiva. La lógica subyacente sostiene que es más mejor hacer un pequeño esfuerzo para prevenir un conflicto que verse en la necesidad desplegar cuantiosos recursos financieros, humanos y materiales (vale decir bélicos) cuando ya es demasiado tarde para controlarlo.

La situación venezolana es muy delicada. Tenemos un país profundamente dividido como resultado del odio de clases instigado y propiciado desde las alturas del poder. La nuestra es una sociedad acostumbrada a disfrutar de las cualidades y atributos de la democracia y no esta dispuesta a aceptar que la despojen de la libertad de que ha gozado por más de cuarenta años suplantándola con una dictadura inspirada en el modelo  castrocomunista cubano. Con frecuencia los más altos personeros del gobierno, comenzando por el presidente Chávez hablan de la amenaza de una guerra civil. Los venezolanos no están dispuestos  a permitir que las hordas creadas por el chavismo atenten contra sus vidas, sus familias o sus propiedades. Si a lo anterior sumamos la inminencia de una explosión social y económica, tenemos el cuadro característico de una crisis pre-conflicto que justifica el empleo de la diplomacia preventiva.

Cualquier esfuerzo para evitar que Venezuela se siga despedazando por obra de la pseudo revolución chavista esta más que justificado. La “Oficina para Iniciativas de Transición” que supuestamente establecerá en nuestro país el Gobierno norteamericano seguramente constituye una medida de diplomacia preventiva.