DE LA “P” A LA “E”

Adolfo R. Taylhardat

 

Chávez dijo que el Secretario General de la OEA es un pendejo de la “p” a la “o”. (Disculpen la licencia. No acostumbro emplear malas palabra pero él empleó esa expresión, no una, sino cinco veces por cadena televisiva, en horario apto para menores) Un primer mandatario digno de serlo debería comportarse como presidente de la “p” a la “e”. Abstenerse, como dice Manuel Caballero en su artículo del domingo pasado, de emplear “una jerga indigna de un jefe de estado pero que es habitual en los porteros de burdel”. Un presidente debe serlo en todo el sentido y la extensión de la palabra. La manera como se refirió al SGOEA puso en evidencia una vez más la clase de quien gobierna este país para desgracia nuestra. El insulto a Insulza es una afrenta para todos los venezolanos.

 

Nunca antes un presidente venezolano había bajado a ese nivel de vulgaridad y ordinariez. Creo, también que nunca antes, en ningún país en el mundo, un gobernante había llegado a ese grado de indecencia. Ni siquiera Idi Amin Dada o Robert Mugabe, los monstruos que se apoderaron de Uganda y de Zimbabwe emplearon lenguaje obsceno contra sus peores enemigos.

 

Como dice también Manuel Caballero en el mismo artículo, “al sustituir el argumento por el insulto se abandona hasta la intención de argumentar, de persuadir, se deja de hacer política.” Cuando alguien emplea improperios o calificativos oprobiosos es porque, como no tiene argumentos, quiere provocar una reacción que le permita justificar su propia conducta. 

 

Cuando Chávez insulta a la iglesia, a la sociedad civil, el quisiera que respondieran también con insultos para poder tratarlos como enemigos y enfrascarse en una diatriba que justifique el empleo de medios de represión.

 

Cuando Chávez llama a Bush “borracho”, “diablo”, “burro”, quisiera que el presidente de los Estados Unidos bajara a su nivel y respondiera con insultos equivalentes o más duros para de esa manera aparecer como el ultrajado y no el ultrajador. 

 

Cuando Chávez llamó a Insulza “pendejo” esperaba que el SGOEA descendiera también a su mismo nivel y así tener una justificación para retirar a Venezuela de la OEA. Coincido con Simón Alberto Consalvi cuando dice que ese será el próximo paso de Chávez. Los diversos informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la situación venezolana y la reciente advertencia de que el gobierno corre el riesgo de ser llevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos si no aplica las medidas cautelares ordenadas por la CIDH para proteger los derechos de RCTV y de sus empleados y directivos de ese medio deben haber aumentado la rabia que Chávez le tiene a la OEA desde que fracasó en su intento de sabotear la Carta Democrática Interamericana. Adicionalmente no hay que olvidar que como Cuba fue expulsada de la OEA, Chávez, en su empeño de convertir a Venezuela en una segunda Cuba, también quiere que nuestro país deje de ser miembro del organismo regional.

 

En todo esto quien sale perjudicado es Chávez. Su imagen ya desprestigiada en la opinión pública internacional ha quedado completamente  desintegrada. Esto, por supuesto, no nos preocupa. Por el contrario, como dice el refrán. “no hay mal que por bien no venga”. Basta con ver las caricaturas y leer las informaciones y artículos publicados en periódicos y revistas del exterior para constatar que el mundo exterior ya se dio cuenta de quien es el personaje que dirige los destinos de  Venezuela para desgracia de los venezolanos.

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