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Caracas, miércoles 20 de agosto, 2008 |
CUÍDATE DE LOS GRIEGOS…
Adolfo R. Taylhardat
Los
griegos ganaron la guerra de Troya valiéndose de la treta de regalar a los troyanos,
como ofrenda para concertar la paz, un enorme caballo de madera hueco por
dentro, pero lleno de soldados. Felices por la generosidad de los griegos, los
troyanos, sin sospechar lo que contenía el caballo, festejaron hasta
embriagarse para celebrar el fin de la
guerra. Cuando toda Troya se encontraba
bajo el efecto de la bebida, los soldados salieron del caballo y abrieron las
puertas de la ciudad para que entrara el resto del ejército griego.
De
allí se origina el proverbio, o la
máxima, que dice: “Cuídate de los griegos cuando te traen regalos”, que se ha
convertido en una sabia advertencia para los gobiernos cuando reciben
presentes, dádivas, obsequios, de otros gobiernos.
Hay
gobiernos que no se percatan, o si se dan cuenta no les importa asumirlo, del
riesgo que implica para sus países la política populista petro-imperialista del
comandante supremo de la “revolución bolivariana”.
El
ejemplo más reciente de esa política es el de Paraguay. Durante su reciente visita a ese país el comandante bolivariano anunció
que había firmado “el compromiso de
suministrarle a Paraguay todo el petróleo que necesite, hasta la última
gota”. Con el mayor descaro ese anuncio estuvo
acompañado de un “llamado” para que Paraguay apruebe la adhesión plena de Venezuela
al MERCOSUR. Dentro del mejor estilo de cualquier país imperialista, el régimen
que se auto-titula anti-imperialisa, pretende
comprar el voto paraguayo olvidando que, al igual que la decisión final
no depende del presidente paraguayo sino del parlamento de ese país.
Esa
misma política petro-imperialista le ha permitido al régimen de la revolución
“roja rojita” salir ileso cuando en el Consejo Permanente de la OEA se han
ventilado cuestiones relacionadas con sus violaciones de normas consagradas en la Carta
Democrática Interamericana.
Con
su petro-imperialismo y su populismo
internacional el comandante presidente pretende avanzar en su empeño de
exportar al resto del continente su “revolución bolivariana” e imponer su
trasnochada pseudo-ideología del “socialismo del siglo XXI”. Ha tenido éxito
con los gobiernos de algunos de los países más pobres de la región. Otros
gobiernos, algunos igualmente pobres y otros menos pobres no han caído en la
trampa pero actúan pragmáticamente. No desperdician la ocasión de aprovechar la
magnanimidad del manirroto derrochador de los recursos de los venezolanos.
Pero
pareciera que los gobiernos beneficiarios de la munificencia del comandante no
perciben la peligrosa relación de
dependencia a que someten a sus países.
Esos gobiernos prácticamente han puesto la soberanía y la seguridad de sus países en manos de un
personaje que no se caracteriza precisamente por su equilibrio emocional sino
más bien por su carácter soberbio, irreflexivo y despiadado. El día menos
pensado, por cualquier acto del país beneficiario que considere “desleal”,
desconoce los compromisos contraídos y amenaza con interrumpir, o simplemente
interrumpe, el suministro de petróleo para obligarlo a arrodillarse, a
humillarse y ofrecer disculpas. No hay que olvidar que para él la legalidad, ya
sea interna o internacional no vale nada. De esto hay ya más de un ejemplo.
A
medida que pasa el tiempo las verdaderas intenciones de comandante presidente
se vuelven cada vez más evidentes para la comunidad internacional. El ex–presidente Fox acaba de hacer un claro
llamado de atención a los países de la región cuando denunció la injerencia del
gobernante venezolano en los asuntos de otros países y advirtió que su proyecto bolivariano no tiene fundamento y
que lo único que le permite promoverlo es el dinero del petróleo.
Yo
agregaría que los países de la región no deben perder de vista que lo que busca
el presidente de la revolución bolivariana con su caballo de Troya
petro-imperialista es recrear la URSS bajo la forma de Unión de Repúblicas
Socialistas Suramericanas sometida a su único y supremo mando.
www.adolfotaylhardat.net