¿CUAL TERRORISMO?

 

Adolfo R. Taylhardat

 

Comienzo declarando, para evitar equívocos, que condeno rotundamente el atentado que cobró la vida del Fiscal Danilo Anderson, de la misma manera que condeno los viles asesinatos de Antonio López Castillo, de Juan Carlos Sánchez, de los mártires de la Plaza de Altamira, los del 27 de febrero, los del 11 de abril y de todos los caídos defendiendo  la democracia.

 

La muerte de Danilo Anderson ha sido calificada por muchos como un acto de terrorismo. Aquí se confunde la gimnasia con la magnesia. Como su nombre lo indica, el fin principal del terrorismo es aterrorizar, amedrentar, intimidar, causar zozobra, provocar angustia. Además los actos de terrorismo siempre son reivindicados por la persona o el grupo que los comete, precisamente para que el sector de la población contra el cual están dirigido sepa lo que se persigue. Nada de eso esta presente en el caso de Danilo Anderson.

 

En cambio, los venezolanos llevamos 6 años bajo un régimen de terrorismo de Estado que mantiene a nuestra sociedad en una situación permanente de zozobra. A raíz del asesinato de Danilo Anderson esa campaña de intimidación ha recrudecido.  El supuesto enfrentamiento que cobró la vida a Antonio López Castillo; la injustificada detención y consiguiente trato humillante a que fueron sometidos sus padres y su inculpación por presunto “ocultamiento de armas de fuego y explosivos”; las circunstancia oscuras en que fue muerto Juan Carlos Sánchez; la detención arbitraria de Iván Simonovis y su inculpación por supuesta complicidad en los hechos del 11-A; la detención también arbitraria y subsiguiente inculpación de los hermanos Guevara; las imputaciones a los Alcaldes Alfredo Peña, Enrique Capriles y Leopoldo López;  la persecución contra Henry Vivas y Lázaro Forero; la ola de allanamientos sin orden judicial que se ha desatado en los últimos días, entre los que destacan las del la Alcaldía de Baruta y el del Bufete del  Dr. René  De Sola y otros que no han trascendido a los medios; la aprobación de la ley mordaza; la inminente creación de la policía nacional; la reforma del Código Penal; la elaboración de una ley antiterrorismo, la creación de un tribunal antiterrorismo y la instauración de “jueces sin rostro”;  la anunciada revisión de la sentencia del TSJ sobre los hechos del 11-A..

 

Es que acaso toda esto no configura una grotesca campaña de intimidación? En definitiva, quien aterroriza a quién en este país?

 

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