CONTRA VIENTO Y MAREA

(EU  17-12-03)

 

Adolfo R. Taylhardat

 

 

DESDE ANTES del "reafirmazo" sabíamos que el oficialismo hará cuanto esté a su alcance para impedir el referéndum revocatorio. Es comprensible que Chávez quiera impedir ser desplazado del poder. Pero para ello sólo debería emplear recursos legales.

El Acuerdo del 29 de mayo firmado por el gobierno y la oposición acogió la "hoja de ruta" que trazó la OEA en su resolución 833, donde estableció que el camino de la solución de la crisis venezolana debe ser la vía democrática, constitucional, pacífica y electoral.

La oposición democrática venezolana ha transitado esa vía sin desviarse un solo milímetro. El oficia lismo, en cambio, se sale constantemente de esa ruta, provocando, amedrentando, insultando, agrediendo, pretendiendo convertir la mentira en verdad y la verdad en mentira.

Olvidándose que fue elegido para gobernar un país y no para dirigir un coto privado, Chávez se empeña en manipular el proceso referendario a su antojo y conveniencia, contraviniendo el compromiso que asumió en el momento de juramentarse cuando se obligó a cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes y aceptó que, de no hacerlo, Dios y la Patria se lo demandarían.

El referéndum revocatorio es una forma de ejercer el derecho que la Constitución otorga a los venezolanos para demandar al Presidente, en nombre de la Patria, su incumplimiento de la Constitución y las leyes.

Cuando Chávez, en abierto desconocimiento de la Constitución, adelanta juicios acerca del resultado del "reafirmazo", exige condiciones o pone obstáculos para sabotear el proceso revocatorio, también viola flagrantemente la Constitución que se comprometió cumplir y hacer cumplir.

Contra viento y marea la oposición permanece imperturbable frente a las provocaciones de Chávez y de sus acólitos. Como la verdad está a la vista, no solamente de Venezuela sino del resto del mundo, y la comunidad internacional no es indiferente a lo que suceda en nuestro país, apostamos a la transparencia, imparcialidad y objetividad del CNE.

Por eso reconforta la oportuna advertencia del Presidente del CNE cuando dijo que el Ejecutivo no lo va a constreñir porque sólo vale la decisión del árbitro y aseguró que "si Chávez no se somete a un eventual referendo revocatorio quedará sujeto a los efectos y consecuencias jurídicas establecidas en la Constitución y las leyes" (EU 14-12-03).