Colombia tiene la culpa
Adolfo R. Taylhardat
Este gobierno se caracteriza, entre otras cosas, por
atribuir a los demás lo que ha hecho, lo que hace o lo que piensa hacer. Los ejemplos son muchos:
Acusa de golpista a la oposición cuando los únicos
golpistas en este país son Chávez y sus secuaces. No sólo por lo del 4-F y el 27-N, sino porque han montado la
madre de todas las conspiraciones contra la democracia y la libertad en
Venezuela.
Acusa a sus opositores de traidores a la patria
cuando sabemos que regala nuestro
petróleo a Cuba, contrata mercenarios indios y árabes para tripular los barcos
de PDVMARINA, trae agentes cubanos y guerrilleros colombianos para entrenar sus
bandas violentas que sabotean las marchas y concentraciones pacíficas de la oposición, entrega la plataforma deltana a precio de
gallina flaca, etc, etc.
Acusa a la oposición de corrupta cuando en Venezuela
nunca hubo tanta corrupción como ahora. Recordemos: Plan Bolívar 2000; peculado
de uso por empleo de aviones, vehículos y edificaciones públicas para fines partidistas; dinero del Estado gastado para traer gente a
los espectáculos político-circenses del
chavismo; el FIEM, el Situado Constitucional y el FIDES; el súbito enriquecimiento de jerarcas de la
robolución.
Pretende transformar
en inocentes a los asesinos de Llaguno y Altamira y convertir en criminales a
los marchistas del 11 de Abril y a quienes participamos en el paro cívico
nacional.
Atribuye a “dirigentes y militantes de la oposición”
sus violaciones de los derechos humanos y atribuye a la gente del petróleo el
infame sabotaje que comete contra PDVSA.
Esa táctica de pretender convertir la mentira en
verdad y la verdad en mentira no se limita al ámbito nacional. También sirve
como instrumento de política exterior.
Según el vicepresidente Rangel Colombia es la
causante de nuestros males porque “vacía” en la frontera “toda la delincuencia que ellos tienen allá: guerrilla, narcotráfico, paramilitares,
hampa común”. Según Rangel el país vecino tiene “la primera y más grande
responsabilidad por el abandono” en que ha tenido la frontera y “por su
indiferencia frente a un problema tan grave”. (El Nacional, 05/04, Pag. A-4)
Viniendo del segundo hombre en el timón del país,
las palabras del Rangel seguramente contribuyen a crear ambiente propicio para el encuentro que
sostendrán Chávez y el Presidente Uribe en San Cristóbal a fines de este mes.