CHAVISMO BAJO OBSERVACIÓN
Adolfo R. Taylhardat
Chávez creía que a fuerza de realazos, o mejor, de dolarazos podía mantener engañado al mundo. Lo que había logrado empleando millardos de dólares en comprar lobbistas, periodistas, editorialistas, corresponsales y en hacerse propaganda en el exterior se convirtió en simple despilfarro. Luego de los anuncios de medidas destinadas a acelerar el “proceso” de implantación de su socialismo-comunismo del siglo XXI, y particularmente después de la aprobación de la “Ley Habilitante”, la comunidad internacional se ha dado cuenta de que nuestro país va camino a una dictadura.
Comenzando por el vecino del norte, el primer comprador de nuestro principal producto de exportación, que a pesar de los ataques frontales contra su presidente ha preferido ignorarlo para no descender al nivel de la diatriba al cual ha pretendido llevarlo.
El cambio del Embajador Brownfield es un primer paso hacia el cambio de actitud respecto de nuestro país. Ese cambio se ha venido manifestado a través de toda una serie de afirmaciones de altos personeros del gobierno de los Estados Unidos con las advierten claramente que ese país está pendiente de la evolución de la situación venezolana.
Primero fue John Negroponte, Ex – Director de Inteligencia y Seguridad de los Estados Unidos y ahora segundo hombre en el Departamento de Estado, quien advirtió durante su audiencia de confirmación por el Congreso que Chávez “ha estado tratando de exportar su populismo radical” y que ese “comportamiento amenaza las democracias en la región”.Agregó: “No creo que el sea una fuerza constructiva en el hemisferio”.
Luego fue el mismo Presidente Bush quien manifestó preocupación por las medidas de nacionalización anunciadas por Chávez porque en su opinión eso “dificultará que los venezolanos salgan de la pobreza”. También expresó preocupación por “la disminución de las instituciones democráticas” en Venezuela.
Inmediatamente después el Portavoz del Departamento de Estado Sean McCormack dijo que el gobierno de su país “seguirá de cerca la forma en que el Presidente Chávez utiliza los nuevos poderes especiales que le otorgó la Asamblea Nacional” Agrego que la preocupación del gobierno norteamericano se ha centrado siempre “en la manera de gobernar” de Chávez.
El Instituto Internacional para Estudios Estratégicos (IISS) de Londres en su informe sobre “El Equilibrio Militar” ha señalado que hay documentos según los cuales el gobierno venezolano está entregando fusiles rusos AK-103 a las Fuerzas Armadas bolivianas como parte de su aspiración a consolidar su “revolución bolivariana”
Luego un grupo de parlamentarios y altos funcionarios del gobierno norteamericano han exigido al Departamento de Estado que “renuncie a su línea moderada y responda con más dureza a los ataques de Venezuela”. En opinión del Representante Republicano Connie Mack “el Departamento de Estado se hace la vista gorda a pesar de la amenaza que representa Chávez para las Américas”.
Seguidamente vino la exclusión de Venezuela del programa de ayuda que proporciona el gobierno norteamericano a través del programa “Iniciativa Andina Antidroga”.
Después fue la Secretaria de Estado Condoleezza Rice quien declaró ante el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso de los Estados Unidos que Chávez encabeza una transición negativa en Venezuela y que ha un asalto a la democracia en Venezuela. “Realmente creo – dijo - que el presidente de Venezuela está destruyendo económica y políticamente a su país”.
Finalmente, se produjeron las declaraciones del Subsecretario de Asuntos Hemisféricos, Thomas Shanon, quien con ocasión de su visita a Argentina dijo que las relaciones de su país con Chávez “son malísimas” porque hay decisiones tomadas por éste que le preocupan y las declaraciones del Senador Mel Martínez quien declaro que Chávez está gobernando cada vez más como un dictador en perjuicio del pueblo venezolano y su prosperidad económica.
Todo esto ha ocurrido en las dos primeras semanas del mes de febrero. El mes próximo se producirá la visita del presidente Bush a varios países de Suramérica durante la cual el tema Chávez inevitablemente será tema de Agenda.
A lo anterior hay que agregar que la prensa de todo el mundo ha venido registrando preocupación por la orientación que ha tomado el gobierno de Chávez desde que resultó reelecto el 3 de diciembre último.
Chávez podrá despotricar contra el presidente Bush y contra todos los funcionarios de su gobierno. También podrá negar que su desempeño sea el de un autócrata. Igualmente podrá insistir en que en Venezuela existe la mejor democracia del mundo. Pero lo cierto es que el antifaz de democracia con el ha pretendido disfrazar su revolución populista totalitarista (no solo durante esto carnavales sino desde hace ya mucho tiempo) no engaña a nadie. Podrá decir ¡A QUE NO ME CONOCES! Pero todo el mundo lo conoce ya como un auténtico dictador.
La
Carta Democrática Interamericana es muy clara y precisa. Según ese instrumento
los elementos esenciales de la democracia son, entre otros, “el respeto a los
derechos humanos y las libertades fundamentales, el acceso al poder y su
ejercicio con sujeción al estado de derecho, el régimen plural de partidos y
organizaciones políticas y la separación e independencia de los poderes
públicos”. Además, según ese mismo documento, son componentes fundamentales del
ejercicio de la democracia “la transparencia de las actividades
gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión
pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de
prensa”.
¿Estaría Chávez dispuesto a que su gobierno sea analizado a la luz de lo que dice la CDI? ¿Puede negar que en Venezuela los poderes públicos no son autónomos sino simples instrumentos suyos? ¿Es mentira que la Asamblea Nacional no hace sino lo que él dice y que ahora ni siquiera podrá legislar durante 18 meses porque le entregó esa atribución al presidente? ¿Podrá desmentir que con la decisión de privar a RCTV de su señal televisiva está cometiendo una violación flagrante de la libertad de expresión? ¿Puede negar que con su consigna “Socialismo, patria o muerte” lo que persigue es aterrorizar a la ciudadanía mientras implanta un régimen copiado del comunismo cubano? ¿Puede desmentir que en Venezuela hay muchos ciudadanos presos por motivos políticos? ¿Puede negar que con la reelección indefinida busca perpetuarse en el poder como un dictador más?
Sabemos
perfectamente que somos los venezolanos quienes debemos resolver nuestros
problemas- Pero la apatía, la indiferencia y el pragmatismo de gobiernos que se
dicen ser amigos sólo contribuye a que Chávez se sienta más fuerte, guapo y
apoyado para contener y sofocar los esfuerzos de la sociedad civil venezolana
para preservar la democracia.
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